jefatura artística

Amador Griñó y Eva Caro pugnan por la coordinación de exposiciones en el MuVIM

10/08/2018 - 

VALÈNCIA. El pulso para ocupar el puesto de Jefe de Sección de Coordinación de Exposiciones en el Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM) ya tiene contrincantes oficiales con nombre y apellidos. En concreto, los candidatos a liderar ese departamento del centro son el actual encargado de las exhibiciones en el centro, Amador Griñó, y la antigua responsable de servicios de Acción Cultural, Eva Caro. Así consta en el Boletín Oficial de la Provincia, documento en el que se indica que han sido “admitidos provisionalmente para tomar parte en el concurso de méritos” como parte de este proceso abierto únicamente a funcionarios de carrera. Además, el texto especifica que no existen más firmantes excluidos, es decir, que ningún otro candidato se ha quedado en la cuneta en esta carrera por encabezar la jefatura artística en la institución dependiente de la Diputación de València. 

Entre las responsabilidades del futuro Coordinador de Exposiciones, se encuentran tareas como dirigir y ejecutar junto al director del museo las muestras temporales aprobadas; diseñar las propuestas de los catálogos y los materiales de difusión de las exhibiciones, así como de las distintas previsiones presupuestarías; y colaborar con la Diputación en lo que respecta a posibles itinerancias de las exposiciones temporales por el Estado.

La convocatoria para este cargo se presentó el pasado mes de mayo y, solo un mes después, el BOP publicó las bases para seleccionar al futuro director del MuVIM, cuya identidad todavía no se ha desvelado. Esta segunda iniciativa ha despertado un sinfín de suspicacias debido a que el procedimiento no sigue el código de Buenas Prácticas de la Cultura Valenciana promovido hace tres años por la Conselleria de Cultura. De hecho, según publicó Cultur Plaza, el método escogido emula los mecanismos desarrollados por el anterior gobierno del PP en las desginaciones. 

En este sentido, el proceso actual puesto en marcha por la Diputación se encuentra distanciado de las fórmulas impulsadas por la Generalitat y resulta más similar a los que emplean las administraciones locales en la gestión de los circuitos expositivos. En cualquier caso, a pesar de que para el Govern del Botanic constituye una de las puntas de lanza en materia de gestión cultural, la iniciativa que en su día presentó el gabinete de Marzà no constituye un documento normativo ni cuenta con un listado oficial de instituciones aceptantes. 

Tal y como explicó este diario, el procedimiento lanzado por la Diputación para elegir al nuevo director del museo, cargo que actualmente ocupa Rafael Company, está directamente enfocado a funcionarios del centro. Así, los posibles candidatos serán evaluados por una comisión formada por ocho funcionarios y presidida por el jefe de Servicio de Personal de la Diputación  o la persona designada por Presidencia. Este diseño colisiona frontalmente con el código promovido desde Conselleria, que prefiere una elección de directores de centros culturales a través de un convocatoria pública y un organismo de valoración que cuente tanto con representación de la administración (del 20 al 33% del total), de la sociedad civil (entre el 20-33%) y de especialistas, quienes supondrían el sector mayoritario del equipo (entre el 33 y el 50% de los integrantes). En su momento, desde la Diputación se especificó que se había optado por este modelo debido a que es un servicio que presta la administración y no un organismo autónomo, como podría ser el el Consorci de Museus o el IVAM.


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