abogacía de la generalitat NIEGA QUE SE PUEDA EXTERNALIZAR EL SERVICIO

El préstamo en el archivo de la Filmoteca, paralizado por falta de personal

8/11/2021 - 

VALÈNCIA. La falta de personal en las instituciones públicas, que este diario ha ido contando, a veces se traducen en cifras abstractas y no tanto en realidades materiales que afectan al propio servicio público que dan. Pues bien, un ejemplo de ello se está dando desde el pasado mes de septiembre en el Archivo de La Filmoteca ubicado en el Parque Tecnológico de Paterna, en el que el servicio de préstamo está suspendido. Aunque se trata de una de las funciones clave de este espacio del Institut Valencià de Cultura, este dependía de una externalización que se renovaba constantamente. Ahora, Abogacía de la Generalitat Valenciana ha emitido un informe en el que anulaba dicha licitación -que estaba a punto de publicarse- cambiando de criterio y exigiendo que se cubra dicha plaza con personal propio.

Este cambio se argumenta bajo la premisa de que, al ser un servicio esencial, ha de encargarse la propia institución de otorgarlo. A partir de ese informe, la licitación se ha tenido que suspender antes de publicarse y desde que ha caducado la anterior externalización hasta que se cubra la plaza, el préstamo está en stand-by. Según afirman fuentes cercanas al proceso, en las próximas semanas se cubrirá la plaza a través de un traslado de personal, y afirman que este bache se debe a que el cambio de criterio era inesperado y no han tenido tiempo de reacción.

Sin embargo, también ejemplifica la manera en la que la falta de personal acaba afectando especialmente a instituciones como el Institut Valencià de Cultura. En el caso del Archivo, que ha llegado a tener hasta siete personas en plantilla, ahora tiene dos; y sigue sin cubrirse una plaza esencial como es la Jefatura de Conservación y Restauración, cuyo titular se encuentra de baja prolongada. Esta situación acaba afectando al día a día de unos fondos que son muy abultados pero que inabarcables con el personal actual. No se digitaliza ni se conserva al ritmo ni se hace un trabajo de catálogo acorde al valor y el volumen del patrimonio que hay en el Archivo. Ahora, hasta que se cubra esta plaza, tampoco se podrá prestar material que necesiten.

Las causas son varias, y muchas estructurales. Abel Guarinos calculaba en unas 2.000 las plazas del cuerpo de funcionarios y laborables fijos que se necesitan y que no se cubren en la Administración Pública valenciana. Eso provoca que la gente elija su puesto en función del sueldo, de la carga de trabajo o incluso de la cercanía a su domicilio. El Institut Valencià de Cultura no destaca por tener unos sueldos altos, y la sobrecarga estructural promete un trabajo arduo (parte del personal del ente confesó estar “al borde del colapso”).

Una de las soluciones propuestas por el Comité de Empresa es la de transformar las plazas funcionariales en personal laboral, pero según explican desde el ente público, no es un proceso fácil, aunque desde el propio comité responden que es una excusa “para ir pasándose la pelota y no dar solución al problema”.

Al problema del archivo se le une el hecho de que el Institut Valencià de Cultura también se ha tenido que hacer cargo, en los últimos años, del archivo de RTVV. En marzo, Consell y À Punt firmaron un acuerdo para la cesión de su explotación, y el propio director del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ponía el foco en ese fondo, que en su opinión a medio plazo debería volver a formar parte de la estructura de la nueva radiotelevisión pública.

Con todo esto, el Archivo de Filmoteca Valenciana no deja de ser uno de los más valiosos de todo el Estado, pero imposible de abordar con el personal que hay, sin ninguna solución en el horizonte. De hecho, nubes grises se ciernen sobre la Administración Pública: en los próximos diez años una parte importante del equipo funcionarial se jubilará. Ahora la situación sitúa algunos servicios al borde del precicipio. Si no se actúa ya, el futuro puede llegar a empeorar aún más las cosas.

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