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las aperturas y reaperturas del año

Los restaurantes que abrieron en València en 2017

2017 nos deja un puñado de aperturas memorables, una por cada mes del año, y una conclusión bastante clara: la gastronomía valenciana pasa por un buen momento. El Cabanyal, Ruzafa, El Carmen o Marxalenes han sido testigos de nuevos e ilusionantes proyectos en los que resuenan ecos mexicanos, asiáticos y valencianos. Ojalá perduren

Por | 29/12/2017 | 10 min, 24 seg

1. Hikari Yakitori Bar

El año empezaba bien, muy bien, con la apertura de lo nuevo de la familia Nozomi. El 19 de enero abría sus puertas este restaurante centrado en yakitoris y sake. Una semana antes, Guía Hedonista ofrecía las primeras imáganes y todos los detalles del precioso proyecto de José Miguel Herrera, Nuria Morell y Clara Vidal (mano derecha de Nuria en la cocina). Una brasería japonesa sin sushi y sin posibilidad de reservar. Un apunte para los que aún piensen que es imposible encontrar mesa, las colas de la primeras semanas ya pasaron y hoy lo normal es entrar sin esperas al maravilloso espacio diseñado por Masqueespacio.  El hermano pequeño de Nozomi es un local vibrante que habla de las cosas bien hechas que ocurren en esta ciudad y su pollo karaage, un plato que merece convertirse en clásico. 

2. El Observatorio

El Astrónomo abrió sus puertas en 2015 y revolucionó el barrio con su horario ininterrumpido, su espacio desenfadado, sus tartas y su cocina de mercado, asequible pero efectiva. Una propuesta que en Ruzafa no hubiera supuesto ninguna sorpresa, pero que en Patraix supuso una pequeña revolución. Detrás estaba la familia Mendoza, que no contentos con haber puesto en el mapa las calles entorno a Jerónimo Muñoz, han continuado haciendo barrio con la apertura de El Observatorio en la misma calle. Esta vez de la mano del cocinero peruano Richi Goachet que les ayudó a confeccionar la carta, El Observatorio es un laboratorio que según su propietario "permite poner en práctica todas las ideas que puedas llegar a tener. Puedo decorar el lugar como quiera, puedo confeccionar la carta a mi gusto; si me apetece, puedo hacer que esto simule una discoteca o un taller”, explica. "La parte más visible es la comida, pero no es el fin último del proyecto. El Observatorio es una forma de canalizar inquietudes y necesidades creativas".  Y hacen uno de los mejores ceviches de la ciudad. 

3. Lavoe 

Tenía que abrir en marzo, el mes que estadísticamente más paellas se consumen por habitante en nuestro territorio. Toni Boix hacía caso a los amigos que durante años le insistieron para que montara un local de arroces y así compartir con el mundo el don con el que este valenciano sin formación culinaria ha sido bendecido. Aprendió viendo a su padre hacer paellas. Y se ha recorrido todos los restaurantes de la Comunidad Valenciana buscando el secreto para que el arroz salga perfecto. Y lo ha encontrado. El local diseñado por el interiorista Ramón Bandrés, junto a la calle de la Paz, se ha convertido en muy poco tiempo en un referente en la ciudad en lo que a paellas y arroces se refiere. El sabor y el punto de nuestro plato universal son insuperables. La paella de cocido, es sin duda, uno de los platos del año. Puro placer.

4. Bouet 

Una de las aperturas más esperadas era el nuevo Bouet de Tono Pastor y César Lopo. Un local deslumbrante, a cargo del arquitecto valenciano Ramón Esteve que ya os mostramos meses antes de abrir, y que ha permitido al cocinero desplegar toda la magia que la minúscula cocina de El Bouet original de la calle Dénia no le permitía. A este Bouet es al lugar que quieres traer a todas las visitas que vienen de fuera para demostrarles que aquí en Valencia también tenemos locales que no tienen nada que envidiar a otros de Madrid, Londres o Berlín.  La propuesta gastronómica con influencias asiáticas y americanas sigue siendo el sello de la casa, y su curry rojo, un plato imprescindible. La oferta ha mejorado con los cócteles y esa barra de mármol donde recaer cuando se tiene algo de prisa. 

5. Bodega Anyora

Voy a mojarme. Para mí es la apertura del año. El restaurante que más he repetido sin parar este 2017 que se esfuma. La bodega de Batiste reconvertida en el corazón de El Cabanyal con respeto y gusto por el Estudio Merienda y la interiorista Laura Losada cuyo proyecto contamos aquí. Un faro en este barrio que empieza a desperezarse pero cuya oferta gastronómica de calidad sigue siendo algo limitada. Román Navarro ha demostrado con el bar Tonyina que sabe cocinar y que le gusta arriesgar. Anyora es la respuesta a todo lo que no puede llevar a cabo en Tonyina. Platos tradicionales recuperados del recetario valenciano como las lleteroles, las crestas de gallo o los salazones regados con su estupendo vermut casero y con los vinos naturales de los que Nicola, magnífico jefe de sala, es experto. El menú de mediodía es difícilmente superable y ahora también abren por las tardes para poder picar algo en la barra. Qué maravilla constatar que sí, que como dijo Daniel Borrás, el nuevo Cabanyal era esto. 

6. La Casita de Sabino

A finales de primavera, recibimos una buena noticia. El icónico restaurante Kailuze tendría una segunda vida con la apertura de la Casita de Sabino, un restaurante especializado en pescados que nos acerca la intensidad del Cantábrico hasta el centro de Valencia. El hostelero vizcaíno Sabino Lekanda se ha traído su amor por el producto y sus maneras del norte para que los valencianos podamos comer pescados y mariscos como si estuviéramos en Bilbao o San Sebastián. También este pimiento relleno de txangurro que fue un merecido plato de la semana. 

7.  Ricard Camarena Restaurant

2017 será recordado como el año en que abrió Bombas Gens, un espacio que está llamado a vertebrar uno de esos barrios que conocemos sólo de oídas. El centro de arte ha conseguido que muchos pisáramos por primera vez Marxalenes, la otra pata del proyecto es el traslado del restaurante gastronómico de Ricard Camarena desde Ruzafa después de cinco años hasta la avenida Burjassot. El verano de este año quedará marcado en la historia de la gastronomía valenciana con una fecha, 15 de junio de 2017, primer servicio del nuevo restaurante de Camarena. Una decisión valiente en la que el cocinero de Barx sigue ofreciendo una cocina en constante evolución, “cada día más pegada a la tierra y a los productos de proximidad”. Una propuesta marcada por el sabor, el producto y su temporalidad. “Una clara apuesta por la defensa de la huerta y de sus productores”, según dijo. El espacio ha sido diseñado por Francesc Riffé. Un espacio “fácil de leer que esconde muchas sorpresas”, afirmó el interiorista y que, aunque este año no ha podido ser, abre las puertas a la segunda estrella. 

8. Mui Alquería

En la antigua Alquería de Vilches, en la entrada de El Mareny Blau, abría sus puertas este verano Mui Alquería, una prolongación de Mui, el restaurante ubicado en La Rambleta, donde su cocinero Carlos Moreno, ha podido dar rienda suelta a todo lo que aprendió en el Basque Culinary Center y que, por las dimensiones de la cocina y el  tipo de público que normalmente acude al espacio cultural, estaba bastante limitado. Cocina de mercado con productos de proximidad en un espacio acogedor donde las noches de verano se hacen eternas. Croquetas de jamón, ensaladilla rusa, pescados frescos de lonja, carnes de Luismi y, claro, arroces que las manos del joven cocinero extremeño borda. 

9. Casa Amores

Otro cocinero que se atreve con su segundo restaurante fue el mexicano José Gloria, que tras el éxito de su Taquería La Llorona, ha querido embarcarse en una nueva aventura que todos los que amamos la cocina azteca le agradecemos eternamente. Gloría podía haber optado por lo fácil, por los típicos platos que todos vinculamos con la comida mexicana tradicional, pero no, ha preferido dar a conocer una parte de la gastronomía nada explotada que se centra en pescados y mariscos de su país de origen. El resultado, uno de los restaurantes más interesantes que han abierto en Valencia en los últimos tiempos. Prueben sus tacos de charales, sus aguachiles y sus ceviches.  

10. Forastera

Otro de los grandes descubrimientos del año que dejamos atrás es Forastera, el restaurante que el cocinero Txisku Nuévalos y su pareja Laura Jurado han abierto en pleno barrio de El Carmen.  Tras cinco años en el departamento de I+D de Nerua (Bilbao), el chef valenciano se embarca en este proyecto donde manda la cocina de mercado y la temporalidad del producto. Platos sencillos a precios pero que muy razonables. Seguro que en el futuro el restaurante evoluciona (Txisku está más que preparado para ello), pero de momento se puede disfrutar de sus magníficos menús y también del buen servicio de Laura en la sala por 15 euros entre semana y 20 los fines de semana. 

11. Karak

El antiguo Karak de la calle baja se había quedado pequeño una vez la cocinera Rakel Cernicharo despegó y dio a conocer su apasionada e imaginativa manera de entender la gastronomía. La  ganadora de la última edición de Top Chef estrenó en septiembre nueva ubicación y un espacio más acorde a sus capacidades en el hotel One Shot Mercat. Una sala dividida en tres donde Rakel se despliega para abarcarlo todo. Desde los alucinantes desayunos que sirven en la parte de abajo, la zona gastro con un menú de 12 o 14 pases, o la cocina vista con la barra y mesas altas para una experiencia más cercana y divertida. Sus clásicos siguen intactos, como el black salmon o esas ensaladas multicolores marca de la casa. 

12. Sucar

El año termina con una apertura que seguro va a hacer felices a muchos y muchas. Sucar, la casa de comidas de Vicente Patiño, levantó la persiana hace escasos días en el local del mítico Morgado dejando en Reina Na Germana  aromas que nos devuelven la infancia, la comida de los domingos y el calor de las abuelas y el hogar. Arroz al horno, titaina, sang amb ceba, puchero valenciano y ese arnadí por el que suspiran todos los que tienen raíces setabenses.   Vicente Patiño nos contaba hace unos meses por qué el futuro tiene forma de cuchara. Nosotros también lo creemos. Gracias, Vicente.


Más restaurantes de este 2017

No son los únicos. 2017 ha sido un buen año para la gastronomía valenciana. Atlántico Casa de Petiscos abría local en Valencia de la mano de su artífice, el cocinero gallego Pepe Solla.  La Sucursal reabrió sus puertas en el edficio del Veles e Vents, que gestiona la familia Andrés. Perdió sus estrella Michelin de una forma un tanto incomprensible, pero ha ganado un espacio, unas vistas únicas y a Miriam de Andrés. También en primera línea de playa y teniendo como protagonista el producto del mar ha abierto La Torreta, el restaurante que supone la vuelta de un chef al que muchos de nosotros echábamos de menos: Quique Barella. Cocina marinera 100%. Otra de las aperturas más recientes es Baat, la tercera entrega de la forma de entender esto del comer y el beber de Mike y Santi después de Ginger Loft.  Una buena cosecha la de este este año, que no será fácil de superar. Mientras seguimos disfrutando de ellos, ya hemos empezado a soñar con mesas nuevas que nos traerá el 2018.


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