VALÈNCIA. Desplazarse hasta València durante las horas centrales de la semana grande de Fallas siempre ha sido un quebradero de cabeza para quien viaja desde el sur de la provincia. Sin embargo, este año, el trayecto amenaza con convertirse en una auténtica odisea. Si no hay cambios en el planteamiento inicial, los trenes de las líneas C1 y C2 de Cercanías dejarán de llegar a la Estación del Norte entre las 13:00 y las 15:00 horas desde este viernes y hasta el 19 de marzo, justo en la franja en la que miles de personas llegan al centro de la ciudad para asistir a la mascletá de la plaza del Ayuntamiento.
En su lugar, los convoyes con origen Gandia y Xàtiva finalizarán su recorrido en la estación de Albal. Una decisión que afecta a cerca de 40.000 usuarios de la red de Cercanías y que, a un día de su entrada en vigor, sigue sin una alternativa de movilidad definida para facilitar el acceso de los viajeros al centro del Cap i Casal. La medida ha desencadenado un cruce de reproches entre el Ayuntamiento de València y el Gobierno central, que se señalan mutuamente como responsables de una reorganización del servicio que ha generado un profundo malestar en el sur del área metropolitana.
Mientras ambas administraciones intercambian posiciones, la Generalitat Valenciana ha irrumpido con una propuesta que busca mitigar el impacto de esta organización del transporte ferroviario. La alternativa del Consell pasa por reforzar la conexión en autobús entre la estación de Albal y la red de Metrovalencia, de forma que los usuarios de Cercanías puedan completar su trayecto hacia el centro de València a través del metro. En concreto, se propone trasladar a los pasajeros hasta estaciones como Torrent Avinguda o Paiporta, desde donde podrían continuar su desplazamiento hasta puntos céntricos como Plaza de España.
El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, explicó este martes que el Gobierno valenciano está estudiando reforzar el servicio de Metrobus para cubrir ese enlace. Según indicó, se trata de una solución provisional ante una situación que la Generalitat no había previsto. Pese a ello, la propuesta no ha sido bien recibida en algunos municipios llamados a absorber ese flujo adicional de viajeros. Tanto el Ayuntamiento de Torrent como el de Paiporta cuestionan la viabilidad de un plan que, a su juicio, podría trasladar el problema de un punto a otro sin resolver las dificultades de movilidad.
Paiporta considera que la propuesta "va en contra de la seguridad"
El alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, se muestra especialmente crítico con la posibilidad de que los autobuses trasladen a los pasajeros desde Albal hasta las estaciones de metro de su municipio o de Torrent. A su juicio, la medida no solo no solucionaría el problema, sino que podría agravarlo. "Es una barbaridad", afirma el primer edil, en declaraciones a Valencia Plaza. Según explica Ciscar, los trenes de Metrovalencia que llegan a Paiporta proceden de Torrent y lo hacen ya con una elevada ocupación de viajeros, que se dispara en Fallas. "Llevar a la gente a Torrent o a Paiporta es lo mismo, porque si vas a coger el metro en Paiporta llega lleno de gente desde Torrent", señala.
Ciscar advierte de que la llegada masiva de nuevos pasajeros a estas estaciones podría provocar picos de saturación en un momento de gran afluencia de personas. Teniendo en cuenta que el año pasado se generó una avalancha de personas con varios desmayos por aglomeraciones en la calle Xàtiva de València, "esto ya va en contra de la seguridad", afirma el alcalde. En ese sentido, Ciscar considera imprescindible que cualquier alternativa incluya un refuerzo real del servicio ferroviario en el área metropolitana.

- Imagen de archivo del público en una mascletá.- Foto: KIKE TABERNER
"Si no se aumenta la frecuencia de los trenes de metro, esto no tiene sentido", apunta. El alcalde de Paiporta también pone en duda la capacidad de los autobuses para absorber la demanda en Albal si se mantiene el funcionamiento habitual de las líneas. Por ello, Ciscar insiste en que, de no reforzarse los servicios, la medida acabaría desplazando el problema a otro punto del sistema de transporte. "Al final van a pasar un problema de un sitio a otro", resume. Desde su punto de vista, si se opta por trasladar a los viajeros en autobús, tendría más lógica hacerlo directamente hasta València.
"Si al final decides subir a la gente en autobuses, llévalos directamente a la ciudad y déjalos en la entrada de València. El recorrido es prácticamente el mismo", sostiene. En cualquier caso, Ciscar recalca que el Ayuntamiento de Paiporta no es quien debe plantear la solución a este conflicto. "Nosotros no tenemos nada que reclamar. Simplemente decimos que antes de hacer algo así se piense bien, porque esta no es la solución", señala.
Torrent sugiere habilitar alternativas en la ciudad de València
Una valoración similar trasladan desde el Ayuntamiento de Torrent, que también observa con preocupación la reorganización del servicio de Cercanías durante las Fallas. Desde el consistorio consideran que lo lógico sería mantener el funcionamiento habitual de los trenes hasta la Estación del Norte, "como ha ocurrido siempre". Y, en caso de que existan problemas de seguridad en la salida principal de la estación antes y después de la mascletá, desde el municipio apuntan a otras alternativas.
Entre ellas, sugieren habilitar accesos adicionales o gestionar la evacuación de viajeros de manera más dosificada para evitar aglomeraciones en la calle Xàtiva. El Ayuntamiento de Torrent también plantea la posibilidad de utilizar la estación de Joaquín Sorolla como punto de llegada para parte de los convoyes, lo que permitiría distribuir mejor los flujos de pasajeros sin obligar a los viajeros a bajarse en Albal. Además, desde el consistorio recuerdan que los desplazamientos hacia la capital no responden únicamente a las Fallas.

- Imagen de archivo de la estación de Metrovalencia de Torrent Avinguda. -
- Foto: EDUARDO MANZANA
"Muchísima gente no va solo a ver la mascletá", subrayan fuentes municipales, en alusión a trabajadores, estudiantes o personas que acuden a citas médicas o a realizar gestiones en la ciudad. Por ello, consideran "poco razonable" obligar a los pasajeros a parar a unos quince kilómetros de València, tomar un autobús hasta Torrent y, posteriormente, utilizar el metro para completar el trayecto. A su juicio, esta cadena de transbordos podría terminar colapsando tanto los accesos al municipio como las líneas de Metrovalencia que conectan con el centro de la ciudad.
Con la cuenta atrás en marcha para la entrada en vigor de las restricciones en Cercanías, la ausencia de un dispositivo que dé una respuesta real a los problemas de movilidad en el sur de la provincia mantiene la incertidumbre entre miles de usuarios que dependen a diario de este servicio para desplazarse hasta València en plena semana fallera.
