Análisis

Comunitat Valenciana

Tengo una carta para ti: los políticos valencianos siguen recurriendo al género epistolar en 2026

Bernabé, Catalá y Papi Robles se cruzan misivas ante el problema de Cercanías en Fallas, una manera de proceder que ya han utilizado en los últimos tiempos los principales dirigentes políticos de la Comunitat

  • Bernabé, Catalá y Robles.
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VALÈNCIA. El último conflicto institucional en la Comunitat Valenciana ha tenido como principales actores implicados al Gobierno de España y al Ayuntamiento de València. Como suele ocurrir en estos casos, las dos administraciones están controladas por distintas formaciones políticas, en este caso, PP y PSOE, y durante la pugna distintos dirigentes protagonistas han participado de la polémica.

Así, el ministro de Transportes, Óscar Puente, y la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, han llevado la voz cantante por parte del PSOE, mientras la alcaldesa de València, María José Catalá, y el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, han sido los activos del PP en esta cuestión, mientras en el caso de Compromís la portavoz municipal, Papi Robles, ha sido la que ha tomado la palabra.

Curiosamente, además de los cruces de declaraciones a través de los medios y las redes sociales, algunos de los posicionamientos más relevantes para este asunto se han producido a través de cartas enviadas entre los principales protagonistas políticos. Una herramienta cuyo uso, en pleno siglo XXI, resulta en cierto modo paradójico cuando, además, el problema exige una solución inmediata puesto que la orden para suspender la llegada de trenes de Cercanías a la Estación del Nord entre las 13 y las 15 horas se activa este mismo viernes 13.

Desde el punto de vista formal, es cierto que el envío de una carta resulta más oficial y, en un asunto espinoso como este, parece un formato que puede resultar adecuado porque, a diferencia de una declaración, permite escoger al milímetro las palabras, controlar mejor el relato propio y además ofrece mayor facilidad para filtrarla a los medios elegidos. No obstante, no deja de chocar que en 2026, los dirigentes políticos en vez de contactar de inmediato para establecer una reunión con el objetivo de solucionar un problema de forma urgente que afecta a miles de usuarios, decidan utilizar la carta.

Así, tal y como ha ido informando este diario, primero fue la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, la que remitió el martes por la tarde una carta a la alcaldesa de València, María José Catalá, que esta le contestó poco después. Este miércoles fue la portavoz de Compromís, Papi Robles, quien envió una misiva en este caso al ministro de Transporte, Óscar Puente, y también a Catalá, ofreciendo sus propuestas. Un cruce epistolar que, más allá de alimentar la rueda informativa de una u otra posición, no ha servido hasta ahora para solucionar el problema.

De esta manera, esta práctica de enviar cartas cuando surge un conflicto sigue siendo una práctica en cierto modo habitual entre los políticos también en la Comunitat Valenciana. A menudo, no porque piensen que ello va a contribuir a mejorar una situación concreta y resolver de inmediato el problema, sino para formalizar y dejar por escrito una posición y publicitarla de la forma más conveniente a sus intereses.

Mazón, un asiduo a este formato

Prueba de ello son las distintas misivas que envió el ahora expresidente de la Generalitat Carlos Mazón al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en los últimos meses. Por ejemplo, el 5 de agosto de 2025 mandó una carta a la Moncloa para advertir al jefe del Ejecutivo del peligro que podría suponer un nuevo episodio de lluvias torrenciales en la zona Dana, además de exigir la aceleración de las obras hidráulicas. Una fórmula de reivindicación que incluía un importante elemento de autoprotección para el presidente de la Generalitat en caso de que volvieran a producirse inundaciones.

De la misma manera, el propio Mazón ya había remitido en abril otra carta a Sánchez en la que le solicitaba una reunión y la creación de una comisión mixta con representación de las tres administraciones, un órgano que el Gobierno de España aprobó mucho más tarde, en enero de este año. Además, el entonces presidente de la Generalitat también envió previamente otra misiva en diciembre con destino la Moncloa para reivindicar la llegada del FLA extraordinario, cuya llegada -al menos sólo en parte- se produjo en diciembre del año siguiente.

Lo cierto es que Mazón solía prodigarse en el uso del género epistolar: por citar otro ejemplo, cuando era presidente de la Diputación de Alicante también le mandó una carta en 2021 al entonces jefe del Consell, Ximo Puig, en este caso para reclamarle que protestara por los recortes en el trasvase Tajo-Segura. No era una práctica únicamente del líder del PPCV, el propio dirigente socialista hizo lo propio cuando ya estaba en la oposición en 2023 para pedirle por carta a Mazón "un diálogo constructivo" con el PSPV-PSOE con el objetivo de ampliar los pactos en cuestiones como la violencia machista, los servicios públicos, la calidad democrática o el cambio climático.

Por citar otro ejemplo más reciente, a veces las cartas también se producen entre dirigentes del mismo partido cuando las relaciones no son las más boyantes. En este caso, el pasado mes de diciembre el expresidente Francisco Camps remitió una misiva al líder del PPCV y también presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para que convocara el congreso regional del partido, aplazado sin fecha desde verano del año pasado. Una iniciativa que, como la gran mayoría de las antes citadas, no surtió efecto.

 

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