VALÈNCIA. La Universitat de València (UV) se enfrenta a una semana clave para su futuro. ¿Juan Luis Gandía o Ángeles Solanes? Esta es la cuestión que se le plantea a un censo de casi 60.000 personas entre profesorado, estudiantes y demás personal que el próximo jueves 12 de marzo elegirá definitivamente el relevo de Mavi Mestre al frente del Rectorado de una institución con más de 500 años de historia.
Esta segunda vuelta electoral se produce tras una primera ronda con un resultado que encajó a grandes rasgos con el pronóstico que realizaban ciertas voces de entidad en la comunidad universitaria, que vaticinaba que Solanes y Gandía irían a segunda ronda, mientras que Carles Padilla y Francisco Ródenas quedarían fuera por la carrera al Rectorado. No obstante, era más habitual que entre estos vaticinios se apuntase a que Solanes tendría mayor respaldo que su rival, quien finalmente terminó llevándose la victoria con el 42,7% de los votos, casi cuatro puntos más que la candidatura encabezada por Solanes.
En todo caso, se trata de una diferencia ajustada que deja todos los escenarios abiertos para la segunda ronda. Es por este motivo que la capacidad de movilización en ciertas facultades y la atracción de electorado de las dos candidaturas minoritarias será clave en la ronda final para elegir el nuevo líder de esta universidad pública. Cabe recordar que Gandía fue el más respaldado entre el profesorado y Solanes obtuvo el mejor resultado entre los estudiantes.
Este periódico ha analizado los datos provisionales de la primera vuelta electoral y ha calculado el resultado ponderado por centro de votación. Para ello se ha tenido en cuenta el voto del profesorado y del alumnado, que suma el 88,67% del total. Quedaría por agregar al cómputo global el 10% que representa el personal de administración y servicio, así como el 1,33% asignado a los investigadores en formación. Estos dos colectivos votan en unas mesas concretas, por lo que no existe un resultado tan pormenorizado por departamentos.
Los resultados revelan que Juan Luis Gandía obtuvo el mejor resultado en 12 centros, frente a los 8 de Ángeles Solanes. Gandía contó con mayoría absoluta en Fisioterapia (66,7%), Economía (61,5%), Matemáticas (55,4%) y Farmacia (51,9%). Por su condición de catedrático de Economía Financiera y Contabilidad y por el volumen de electorado de dicha facultad, el resultado de Economía es uno de los más relevantes para este candidato.
Por su parte, Solanes cuenta con una holgada victoria en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (70%). También ganó por mayoría absoluta en Medicina (65,9%) y en Geografía e Historia (48,4%). La candidata es catedrática de filosofía del Derecho y la Política y especializada en Derechos Humanos. En su facultad sumó el 45,68% de los votos contando tanto el profesorado como el alumnado.
Otros resultados destacables son el hecho de que Gandía, natural de Ontinyent, sumó en dicho campus la práctica totalidad de los votos del alumnado: del máximo de un 25% que representa este colectivo, el 22,5% fue para este candidato. Por su parte, Solanes ganó en la Escuela de Doctorado, aunque con un 13,1%, un resultado más equilibrado con su rival en un centro en el que, nuevamente, solo votó el estudiantado.
Atendiendo a estos resultados, Gandía y Solanes cuentan con determinados bastiones de cara a la segunda vuelta en los que esperan reeditar una holgada mayoría. No obstante, existen algunos puntos en los que Padilla y Ródenas obtuvieron importantes resultados. Es por ello que la capacidad de Gandía y Solanes por arrastrar voto en estos departamentos será determinante en esta ronda final.
El espacio más interesante en este aspecto es la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación, a la que pertenece Carles Padilla, quién sumó el 30,66% del voto ponderado de profesores y alumnos. Sumado al resultado de Ródenas, el 36,3% del voto ponderado de docentes y estudiantes de esta facultad pertenece a candidatos que no entrarán en la ecuación en esta segunda vuelta.
También sobresale la Facultad de Filosofía, en la que Padilla y Ródenas sumaron el 27,3% del voto ponderado de los citados colectivos. Un porcentaje similar (25%) aglutinaron en la Facultad de Matemáticas y en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (24,3%). Por tanto, mientras en Tarongers el electorado está claramente inclinado por una de las dos opciones mayoritarias, en algunos puntos de los campus de Blasco Ibáñez y Burjassot existe mayor margen de convencer a un electorado ya movilizado pero que abogó por otras opciones en la primera vuelta.
Gandía y Solanes, sin el apoyo de Padilla
Respecto a la capacidad de arrastrar voto de otras candidaturas por parte de Gandía y Solanes, Carles Padilla fue claro el pasado viernes sobre cuál será la postura de la lista que encabeza: no dará su apoyo a ninguno de los dos candidatos que se jugarán el puesto al Rectorado de la UV el próximo 12 de marzo. Como bien aclaró en el comunicado, "ninguna de las dos candidaturas presenta ni garantiza los valores de democracia, participación, transparencia e igualdad" que su equipo defienden.
Por su parte, desde el entorno de Juan Luis Gandía creen que su candidatura "lo tienen bien" de cara a lograr la segunda vuelta, "pero sin descuidarse". Antes de conocerse el comunicado de Padilla, estas fuentes daban por hecho que tanto Padilla como Ródenas apostarían por un cambio en el Rectorado de la UV, decantándose por su candidatura. Queda por ver si Ródenas adoptará un posicionamiento oficial en alguno de ambos sentidos.
Mientras que, desde el equipo de Ángeles Solanes aseguran que afrontan esta segunda vuelta con "mucha responsabilidad, ilusión y también humildad". En declaraciones a este periódico, apuntan a que "la clave, es sumar complicidades". A través de un proceso de escucha e interacción con la comunidad universitaria quieren construir una universidad "más coordinada y eficiente". Además, explican que están a la espera de conocer cuál será el posicionamiento de Ródenas en esta segunda vuelta.

