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CIUDADANOS desbloquea las negociaciones y apoyará a todos los candidatos

Acuerdo en Les Corts para renovar el CJC tras casi medio año de desencuentros

23/02/2017 - 

VALÈNCIA. Ha costado, pero finalmente, parece que hay fumata blanca para desbloquear la renovación del Consell Jurídic Consultiu (CJC). El portavoz de Ciudadanos, Alexis Marí, anunció este miércoles que su grupo votará a los candidatos presentados por Podemos y PP, sin aplicar ningún tipo de veto. Una maniobra que, como ya ocurrió con la elección del Consejo Rector de la Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació (CVMC), resulta necesaria para desencallar una negociación hasta ahora bloqueada. Los naranjas son indispensables para que cada candidato sume los tres quintos que marca la ley para salir electo.

Ante la buena nueva, la síndica popular, Isabel Bonig, cambiaba la postura avanzada semanas anteriores –la de que sólo votaría a su candidato– y se mostraba en los pasillos de Les Corts a favor de apoyar también al jurista que propusieran los naranjas. Sin embargo, su línea roja se mantenía: respaldar al candidato de los morados va contra sus principios. El pasado de Rubén Martínez Dalmau en la Fundación CEPS es incompatible con el ADN del partido de la gaviota.

Por su parte, el portavoz del PSPV, Manolo Mata, aseguraba que su grupo estaba dispuesto a apoyar a los tres candidatos mientras los populares no respaldasen tan sólo al suyo. Y Compromís condicionaba su voto a que el PP propusiera a una mujer para el órgano, de manera que la representación fuera 100% paritaria. Es decir, que hubiesen tres mujeres y tres hombres en el Consell Jurídic –el Gobierno valenciano ya designó a dos en la renovación que le correspondía–. Algo que el grupo de Bonig no se plantea, pues "era algo que se tendría que haber estipulado al principio de la renovación", señalaba. 

A pesar de todos estos condicionantes, las matemáticas no fallan. El candidato del PP sumaría los apoyos al menos de C’s, PSPV y de ellos mismos –un total de 66 escaños–; el de Podemos sería respaldado, también al menos, por C's, PSPV, Compromís y los morados –68 escaños–; y el de los naranjas contaría con los apoyos de todos –99 escaños–. Situación desbloqueada: los juristas propuestos necesitan reunir 59 escaños.

Así, la intención del síndico de Ciudadanos es llevar a la junta del próximo martes que se introduzca la votación de la renovación del órgano en el pleno del 8 de marzo, con lo que se sobrepasarían los seis meses desde que los miembros del órgano quedaran en funciones y se debiera acometer el cambio. 

Más de seis meses en funciones

El pasado 2 de septiembre concluía el mandato de los seis consejeros electivos del órgano, pues ya habían transcurrido cinco años desde que estos tomaran posesión. Unas semanas después, concretamente el 25 de octubre, el Consell sustituía a los tres miembros que les correspondía sin esperar a que Les Corts hicieran lo propio con los otros tres que les pertoca. Es decir, por primera vez, la renovación no se acometió en bloque.

Si este proceder levantó las críticas del expresidente del órgano, Vicente Garrido, que tildó esta renovación de "irregular" –puesto que al no sustituir a los seis juristas a la vez, los mandatos de los designados por el Gobierno valenciano acabarán antes que los nombrados por la Cámara-, también irritó a PP y Ciudadanos.

Marí e Isabel Bonig manifestaron su malestar por la forma y rapidez con la que se habían producido los nombramientos. Y, aprovechando la sintonía en aquel momento con los naranjas, el Partido Popular reclamaba, por cuota de partido, elegir a dos miembros en el órgano y que fueran los de Albert Rivera los que nombrasen al tercer candidato que deben designar Les Corts. Una propuesta que el síndico de C's calificó en su momento de "razonable".

No obstante, la propuesta no tuvo recorrido. Para PSPV y Compromís era lógico que los partidos que no se encontraban en el Gobierno valenciano -PP, Podemos y Ciudadanos- pudieran elegir a un representante y no aceptarían tal proposición. Como tampoco aceptarían los populares al candidato que, semanas después, presentaría Podemos, Dalmau.

Con los tres nombres sobre la mesa –Enrique Fliquete (a propuesta del PP), José María Tomás y Tío (C’s) y Rubén Martínez Dalmau (Podemos)– los populares aseguraron que no votarían al candidato propuesto por los morados por haber pertenecido a la Fundación CEPS. Una postura que ponía a los naranjas contra la espada y la pared, pues ellos apoyarían a todos los propuestos si existía consenso.

"Rota la baraja" –en palabras del síndico socialista, Manolo Mata–, cabía pensar en la estrategia adecuada para sortear este escollo: el PSPV ofrecía antes de las vacaciones navideñas a Marí y los suyos tener dos miembros en el CJC y que Podemos tuviera el restante. Si PSPV, C's, Podemos y Compromís votaban a favor de estos miembros, el PP se quedaría fuera del órgano.

El ofrecimiento no sólo podía atraer al partido de Marí por tener doble de representación de la que optaban a priori, sino que además serviría para salvar el conflicto que hacía pocos días había surgido en el seno del grupo parlamentario en el que la mitad respaldaban a Tomás y Tío y el otro 50% simpatizaban con un magistrado alicantino. 

Antes de optar por la opción más drástica y dejar al partido con más representación en Les Corts fuera del CJC, los naranjas plantearon a todos los portavoces sentarse a negociar para alcanzar el consenso que ellos anhelaban tras una junta de síndics. Pero la negativa de Bonig, según Marí, fue la gota que colmó la paciencia del líder de C’s en el parlamento valenciano.

Con más de cuatro meses de medio Consell Jurídic en funciones, el portavoz naranja mandaba un ultimátum a su homóloga del PP un viernes para hacerla reflexionar el fin de semana: o los populares apoyaban a Dalmau o Ciudadanos resolvería la situación no votando al candidato propuesto por el partido de la gaviota, con lo que se beneficiarían de esta situación al llevarse dos miembros ellos.

La respuesta de la presidenta del PPCV no se hizo esperar; Bonig no cedería a ningún tipo de chantaje ni ultimátum. Aunque no votarían en contra de ningún miembro propuesto por otro grupo, sólo darían su apoyo al suyo, Fliquete.

Después de meses de continuos desencuentros, Ciudadanos cedía: no podían hacer de este un debate eterno. Aunque eso sí, al portavoz naranja no se le pasó este miércoles lamentar tanto que Podemos haya mantenido a un candidato que fue diputado, "cuando lo que dicen es que quieren despolitizar este tipo de órganos", como que el PP no haya movido un ápice su postura para desbloquear la negociación aunque no le guste el candidato de los morados.

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