València a tota virolla

Búnkers de creación para cuando lleguen los felices años veinte

Los bajos de la ciudad ya no son lo que eran. O cómo la tectónica de usos ha ido deparando espacios fuera del guión. Solo un aperitivo sobre lo que está a punto de ocurrir en la ciudad

13/02/2021 - 

VALÈNCIA. Unos antiguos bajos de barrio. Un almacén para apilar documentos de una compañía de seguros. Una vieja carpintería. 

Los felices años veinte van a llegar, como el milenarismo, con un alud de buenas intenciones. Solo que nos pillarán generando recambios para los múltiples orificios perforados en el queso de la ciudad. Bajos y bajos desguarnecidos de actividad. Un mapa urbano en trance. 

Ante lo que está por venir, desenvolvamos el papiro de pistas por dónde podrían fluir los viejos usos. Hubo un episodio 1 sobre reconversiones (algunos, proyectos frustrados; algunos, en pleno replanteamiento). Aquí una episodio 2 a las puertas de una transformación callejera de largo alcance. 

La antigua carpintería
Taller Rent Space
C/Navarra 22


Un grupo de fotógrafos y profesionales del audiovisual que deciden que a la almena central de la ciudad le faltaba un gran espacio donde talentos jóvenes pudieran tener su ‘campo de entrenamiento’, su ‘pista de prácticas’. En clave de nave, diáfano, repleto de luz natural. Alquilado por horas o dispuesto para producciones audiovisuales de mayor envergadura.  

A la vera de Abastos, hace apenas unos meses abría un nuevo punto para la creación. Con el regusto y las paredes desnudas que servían de homenaje, en el subtexto, al viejo uso: un taller de carpintería. Nuevos usos en viejos espacios. Check. 

Pasillos de leds, graffitis sobre el suelo, como un Nolla pasado por la batidora de Twitch, modulan un espacio hiper vitaminado de apariencia inesperada. Porque todo puede suceder detrás de cualquier puerta.  

Los antiguos bajos del barrio…
Hat Gallery 
Carrer de Dénia, 37

Un estudio de arquitectura puede abrir su nueva sede en Russafa con la pretensión de levantar la mejor muestra de su propio trabajo. O, ya puestos, cimentar una galería en las entrañas de su propio estudio, donde mensualmente cine, diálogos, foto o música copen el espacio. Es lo que hizo la compañía Sanahuja&Partners al abrir su edificio enseña en la calle Dénia. Le llamarían Hat Gallery y funciona como “una plataforma cultural propia y un espacio expositivo que se sitúa en el acceso de nuestro estudio de arquitectura de València”.

Nació de una duda: cómo “replantearnos el tradicional estudio de arquitectura - explican- para abrirlo hacia un modelo mucho más interdisciplinar (...) en el acceso desde la calle, ejerce o de articulación entre la ciudad y el estudio, entre la actividad cultural del barrio y nuestra actividad como arquitectos”.  

En esos antiguos bajos del barrio, el estudio encaró la galería efímera como una suerte de concurso de ideas interno, participado por todos los integrantes del estudio. “El proyecto final fue el resultado de escoger las mejores ideas surgidas de cada proyecto particular y una de estas ideas, precisamente, fue la creación de este espacio expositivo”.

Las verticales de Hat Gallery se ajustan dependiendo de los artistas enrolados para transformarse en: Hat Cinema, Hat Talks, Hat Music, Hat Dance, Hat Theatre… La primera exposición en la historia del espacio, titulada Silla Libre y comisariada por Luis Eslava y Lorena Sauras, implicó a cuarenta artistas de diferentes disciplinas con el reto de customizar una silla común. Son las sillas sobre las que se sientan los espectadores en cada una de las actividades.

Los viejos almacenes de la compañía de seguros…
Nolich
Carrer de Dénia, 73

Como un sputnik entrando en órbita. Cuando Nolich abrió, en 2017, se convirtió de pleno derecho en el primer coworking especializado en audiovisual de España. Un espacio creativo de 420m2 con platós, cicloramas, estudios de foto, salas de postproducción y sonorización… 

Las dos naves que conforman Nolich llevaban en desuso desde los 80. Una de ellas hacía la función de almacén de una agencia de seguros donde se guardaban todos los documentos en papel. La estructura del coworking se levantó con andamios llenos de plantas que cuelgan de todos lados, hamacas en el techo, paneles luminosos… La identidad, diseñada por Ausias Pérez, evoca a una nave espacial pilotada por Yuri Gagarin. Los cosmonautas valencianos son Hernán Pérez y Carlos Corresa: “volvimos a casa después de muchos años de viaje intergaláctico, y aterrizamos en en un planeta audiovisual devastado que empezaba a recuperarse”.  

Con esa idea, la de generar un hub que uniera a parte del sector y que permitiera compactar a profesionales atomizados, nació Nolich. Aunque luego sucedieron, además, otras cosas: en la grabación del spot de HuHa, el plató se puso perdido de vino. Y Chimo Bayo también. Si Gagarin levantara la cabeza… 

Es solo un aperitivo de lo que está cerca de suceder. La tectónica de usos de la ciudad está agitándose como un sonajero.