UN PROYECTO DE BANKIA

La Alquería Julià se convertirá en la ‘Casa de la Música’ y sede de la FSMCV

12/07/2016 - 

VALENCIA. Bankia rehabilitará la Alquería Julià para instalar en ella la ‘Casa de la Música’. El edificio, del siglo XVII y ubicado en el valenciano barrio de Nou Moles, estará dotado del equipamiento necesario para convertirse en “un importante centro musical de la ciudad, en el que se desarrollará una potente actividad social y cultural”, afirmó José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, en la presentación del proyecto.
 
El inmueble será, además, sede de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana (FSMCV) e incluirá un auditorio con gran capacidad, biblioteca, videoteca, fonoteca, sala de partituras, diferentes zonas para uso cultural y espacio expositivo.
 
El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig; el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, presentaron hoy este proyecto en un acto en el Palau de la Generalitat al que asistieron, entre otros, el presidente de la FSMCV, Pedro Rodríguez, y representantes de las asociaciones vecinales.

Dos millones de inversión  

Goirigolzarri afirmó que “se trata de un proyecto que reforzará la vinculación de Bankia con Valencia, al tiempo que garantizará no sólo la recuperación y conservación de un edificio de gran valor artístico e histórico sino también el uso y disfrute de los valencianos y todos aquellos que visiten la ciudad”.
 
La inversión prevista para la rehabilitación de la Alquería Julià y su transformación en un centro cultural destinado al apoyo y promoción musical es de unos dos millones de euros.

 
El proyecto prevé que la restauración se lleve a cabo en un plazo aproximado de dos años, una vez obtenidas las autorizaciones administrativas pertinentes y se realice la prospección arqueológica exigida para un edificio declarado como Bien de Interés Cultural.
 
La Alquería Julià, actualmente propiedad de Bankia, fue declarada Monumento Artístico Nacional en 1978 y Bien de Interés Cultural en 2007, lo que supone la figura de más alta protección para un edificio en la ciudad de Valencia.

 
La propiedad está constituida por una parcela de 1.986 m², con una construcción de 692 m² distribuidos en dos alturas y un torreón de 51 m² adicionales. El resto lo ocupa un patio.
 
El edificio puede considerarse como uno de los escasos ejemplares conservados de alquería valenciana del siglo XVII. Además de su interés histórico, la alquería conserva todavía elementos estéticos de gran valor, aunque lleva tiempo deshabitada, lo que ha provocado su deterioro.


Auditorio subterráneo bajo el jardín

El proyecto de restauración trata de resaltar todos los elementos de gran valor histórico y artístico que aún se conservan en el edificio. Además, realizará el acondicionamiento necesario para dotarlo del equipamiento que se requiere con el fin de adecuarlo a la actividad social y cultural prevista. Destaca la construcción de un auditorio con gran capacidad, que se construirá debajo del jardín de la Alquería con el objetivo de respetar la estructura original del edificio.
 
El plan de rehabilitación ha sido elaborado por C+G Técnica, empresa valenciana especializada en gestión de la edificación, interiorismo y obra civil.

Sede de la FSMCV

Una vez finalizado el proyecto, Bankia cederá el uso del edificio a la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana para que sea su sede administrativa.
 
Además, la FSMCV, que cuenta con más de 500 asociaciones musicales, podrá desarrollar en el edificio el resto de su actividad cultural, como las actividades del Centro de Estudios, las labores de formación e investigación, o la instalación del archivo de la Federación.

Proyecto de barrio y de ciudad

Cuando inicie sus actividades, la Alquería Julià permitirá incorporar un edificio de gran interés al circuito turístico y cultural de Valencia, lo que redundará en beneficio del barrio de Nou Moles y del conjunto de la ciudad.

La rehabilitación y los usos propuestos para la alquería van a suponer una dinamización económica y cultural del barrio, ya que el nivel de actividad previsto incrementará las necesidades de servicios de todos aquellos que la visiten.
 
El edificio, una vez restaurado, se convertirá además en un espacio privilegiado para presentaciones corporativas, ciclos de conciertos o cualquier otra actividad cultural que se proyecte en el futuro.
 
El plan de convertir la Alquería Julià en la ‘Casa de la Música’ está en consonancia con la línea estratégica del banco de apoyo al movimiento asociativo musical valenciano, que se inició en 2014, a través del programa ‘Bankia Escolta Valencia’.
 
Este proyecto impulsa diferentes acciones, como becas para financiar los estudios en escuelas de música, conciertos, concursos y certámenes, en colaboración con la Generalitat Valenciana y la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana.

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