ESTRENO DE 'INSIDE'

Miguel Ángel Vivas: “El cine de terror me ha salvado la vida muchas veces”

28/07/2017 - 

VALÈNCIA. Este viernes se estrena Inside, la cinta de terror que abrió la última edición del Festival de Cine de Sitges. La cinta ha sido dirigida por Miguel Ángel Vivas (Reflejos, Secuestrados, Extinction) que visitó el Festival de CIne Antonio Ferrandis de Paterna que preestrena algunas de las producciones españolas de mayor factura a lo largo del año. En este contexto, el director conversó con los medios y algunos espectadores acerca de su trabajo y destacó el papel del cine de terror a lo largo de una filmografía que últimamente se ha ampliado con sus trabajos para series de televisión como Mar de Plástico y La casa de papel.

Vivas ha dirigido con pericia a Rachel Nichols y Laura Harring en un tour de force que supone el aspecto artístico más interesante del film. De hecho, el director que se confiesa “el más friki de mi clase” dice haber sentido plenamente satisfecho por poder dirigir a la protagonista de Mulholland Drive (David Lynch, 2001). La película es una montaña rusas de emociones en torno al género con un agravio comparativo sonante y contante: Inside es una libre adaptación de À l’interieur (Alexandre Bustillo y Julien Maury, 2007). 

La película de culto con apenas una década de vida sirvió para que en Sitges la crítica pusiera en tela de juicio la intentona del director sevillano, con guión de él mismo, Jaume Balagueró y Manu Díez. Vivas era consciente del efecto: “a mí me encanta À l’interieur porque antes que nada soy fan del género. Me costó aceptar el encargo, pero para ello fue muy importante que no fuera un remake, sino una libre adaptación. Por eso la he hecho. No me gusta el integrismo que existe desde hace un tiempo en torno al cine de terror. Antes los espectadores del género nos dedicábamos a disfrutar, pero ahora hay un sinfín de haters y se ha convertido en una excusa para sacar odio”, comentó en declaraciones a Valencia Plaza.

La película se presentó en Sitges “aunque no era el montaje final”. Pasará próximamente por Londres, se estrena este viernes en España y lo hará en septiembre en Estados Unidos. La ideal del entretenimiento –desde el terror– es la premisa de Vivas, pero el proyecto tiene dos soluciones fundamentales: la primera es la de haber edulcorado el trabajo de Bustillo y Maury y haberse convertido en un modo casi para todos los públicos de la obra; la segunda es dejar claro que difícilmente esta revisión satisfacerá a los que hayan pasado por la que es considerada una película de culto.

No obstante, Vivas cumple con su premisa: 90 minutos de entretenimiento a través del terror. 90 minutos en los que genera un reflejo constante con el personaje que interpreta Rachel Nichols y una distancia –y de ahí el tratamiento de ópticas con una y otra figura– con Laura Harring. Nichols interpreta el papel de Sarah, una joven viuda, embarazada y deprimida que intenta reconstruir su vida después del fatídico accidente de tráfico en el que perdió a su marido y su audición de manera parcial. A punto de dar a luz, recibe la visita inesperada de Madeleine con el objetivo de arrebatarle al bebé que lleva dentro. 

La fuerza de la maternidad es “un caramelo” para Vivas. Así define los distintos estados por los que hace pasar a Nichols a lo largo de la película y que le llevan desde la sensación de pesadilla –con la que juega constantemente– a unas secuencias finales rozando a Terminator. Indestructible, fuerte, decidida, la protección del no nato es un casus belli como pocos. Busca la conexión con el público tras un cúmulo de escenas sangrientas que pueden resultar suaves para quienes hayan sufrido la cinta original, pero que no se esquivan en esta revisitación. Y no es que Vivas no haya podido abordar un terror más hiperrealista y atado, como ya hizo en Reflejos; su exploración es la de un cine de terror para el entretenimiento sostenido en una idea fundamental que cualquier espectador hace suya y en dos interpretaciones correctas.

 

Como Vivas admite, la maternidad es un tema, pero también la familia. Algo que ha estado en varias de sus películas y que es un tema habitual para él. En este caso, con la posibilidad de hacerlo desde la visión de la madre. Pero la película tiene tentativas de ocupar un sinfín de homenajes a momentos del terror. Desde momentos más expresionistas en la primera parte del film a escenas carpenterianas en su segundo acto y, finalmente, esa idea de Terminator ya comentada; un final más propio de Sam Raimi desde la planificación. 

Precisamente, el director de Posesión infernal es uno de sus referentes en el género, así como Lucio Fulci o George A. Romero. Vivas loa al recientemente fallecido director: “el cine de terror me ha salvado la vida muchas veces. He sido la persona más feliz dle mundo después de una infancia complicada, por cosas del colegio… Y me ha salvado”. Él mismo puso esos tres nombres a personajes de su cortometraje I’ll See You In My Dreams (2003), un relato zombi “que no hubiera sido posible sin Romero, claro. Él cambió buena parte del cine de terror, ese que no podía estar en festivales o no podía trascender más allá del género y sus amantes”. Para Vivas, el final de La noche de los muertos vivientes “es insuperable. Su mensaje todavía es actual”. 

Noticias relacionadas