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El teatro hace frente común por los cambios en el sistema educativo

Repaso a propuestas escénicas recientes con la enseñanza como tema de reflexión

10/02/2016 - 

VALENCIA. La penúltima radiografia internacional del sistema de enseñanza, el conocido informe PISA, se remonta a 2012. Los datos de la realizada en 2015 no se conocerán hasta avanzado el presente año. Hasta entonces, lo que consta son los datos recogidos hace cuatro años, que apuntaban “el estancamiento del sistema educativo en España y la falta de una progresión positiva”, según el Informe Español del Ministerio de Educación al respecto. 

El rendimiento académico en nuestro país se hallaba “significativamente por debajo del promedio en las tres áreas examinadas, lectura, matemáticas y ciencias". 

Así, entre los 34 países miembros de la OCDE ordenados por su puntuación, nuestro país ocupaba el puesto 25 en matemáticas; en lectura, el 23; y en ciencias, el 21. Y las regiones con un mayor rendimiento educativo eran Navarra, Castilla y León y La Rioja. 

De la Comunidad Valenciana no hay constancia porque la Conselleria de Educación del gobierno autonómico popular se negó a participar en una muestra específica, esgrimiendo que no era necesario, porque ya se estaba desarrollando evaluaciones externas propias.

Aquellas pruebas coincidieron en el tiempo con un estallido estudiantil que recibió el nombre de primavera valenciana. En febrero de 2012, los alumnos del Instituto Luis Vives le hicieron saber a todo el país las situaciones extremas que vivía la educación pública, los recortes, las aulas sin calefacción, las clases impartidas en barracones, la escasez de docentes...

Con motivo de la efemèride, el dramaturgo Gabi Ochoa ha organizado una mesa redonda el próximo lunes, 15 de febrero, a las 19.30 h. en el Colegio Mayor Rector Peset, que lleva por titulo Cultura, pedagogia i educació al País Valencià. 

Dice el autor valenciano que el hecho de unificar las competencias educativas y culturales bajo un mismo órgano de gobierno autonómico, el hecho de que exista una Conselleria de Educación y Cultura, resulta significativo. En su opinión, su razón de ser responde a que no hay educación sin cultura y viceversa. De ahí que entre los ponentes en la mesa redonda, haya un dramaturgo (él mismo) y un músico (Pau Alabajos), y un professor de secundaria, Antoni Navarro, del IES Isabel de Villena, y un representante d’Escola Valenciana, Emili Gascó. Docentes y profesionales del mundo de la cultura en comunión para abordar en qué punto se halla la enseñanza en la Comunitat y qué medidas quedan todavía por fomentar tras el cambio de escenario político que trajeron las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2015. 

La mesa redonda va más allà de aquella denuncia estudiantil, pretende sondear el posicionamiento de la cultura en un aspecto tan trascendental como son los pilares de la enseñanza. 

En concreto, en el mundo de las artes escénicas, se han dado pocas incursiones que inviten a la reflexión sobre el sistema educativo. Gabi Ochoa está luchando por poner en pie una obra con esta motivación, Vives, pero afirma que no quiere amateurizar su trabajo. Hasta contar con todos los mimbres financieros para conformar un montaje digno, el texto se foguea esta próxima semana en tres lecturas dramatizadas, el 16 de febrero a las 18 h. en el IES Lluís Vives, y los días siguientes, miércoles, 17 de febrero, y jueves, 18, a las 19.30 h. en la Sala Matilde Salvador.

Todos somos Mr. Scrooge 

La acción se relata en tres tiempos, el pasado, protagonizado por el humanista Luis Vives; el presente, enmarcado en la revuelta y la represión policial sufrida por los estudiantes del instituto de la calle Sant Pau en 2012; y el porvenir, donde se especula sobre lo que podria pasar si en 2021 no se toman cartas en el asunto. “Hay que hacer hincapié en que la educación ha de coger otra diámica. Los recortes no pueden continuar ni tampoco el desbarajuste entre el sistema público y el privado, porque nos estamos jugando el futuro. Hemos de dar un golpe de timón y mirarnos en los ejemplos de otros países y comunidades autónomas”, propone Ochoa.

El dramaturgo es optimista y espera que con el cambio de Gobierno la situación se revierta. 

La estructura de la pieza se inspira en la obra del dramaturgo argentino Rafael Spregelburd Todo, que plantea preguntas que espolean reflexiones. Vives se divide en tres epígrafes. El primero indaga en las razones que llevan a que el pensamiento se convierta en herejía. No en vano, durante los tiempos de Luis Vives, pensar te daba puntos para participar como combustible en una hoguera.

La segunda cuestión apunta al momento presente, y el percutor es por qué la ideología se convierte en política. Y en la parte culminante, el futuro, se cuestiona  la conversión de la política en clientelismo, las causas por las que bien para el ciudadano se torna un intercambio fenicio, interesado.

Ochoa define su texto como brechtiano, en la línea didáctica de Los fusiles de la señora Carrar o Terror y miseria del III Reich. “Esa intención de concienciar no significa que una obra de teatro no sea entretenida. Las tres funciones fundamentales del periodismo se pueden aplicar a la escena: entretener, informar y educar”, apunta.

Las alumnas del franquismo

Como apuntábamos, hay pocos dramaturgos que hayan dirigido sus dardos hacia el sistema educativo. Entre las escasas experiencias contemporáneas destaca El florido pensil, la adaptación a las tablas del libro homónimo de Andrés Sopeña Monsalve, donde se recreaban las aulas de la escuela nacionalcatólica. Los modos de la educación franquista, donde no cabía la crítica y se desbordaba la disciplina y la memorización, han encontrado ahora una nueva veta de exploración en la figura de la mujer. 

El Teatro Poliorama de Barcelona estrena el miércoles 11 de febrero, El florido pensil (nenes), centrado en los efectos del sistema educativo de posguerra en el alumnado femenino. “La mujer fue el principal objetivo de la empresa moralizadora, ya que resultaba estar naturalmente destinada al matrimonio y a las labores domésticas. Su carrera profesional tenía que ser la de formar una familia y tener prole”, explican desde las compañías de teatro Anexa y Tanttaka Teatroa, responsables del montaje. 

La obra está protagonizada por cinco mujeres, Roser Batalla, Lloll Bertran, Victòria Pagès, Mireia Portas e Isabel Rocatti, que interpretan a cinco niñas sometidas al patriarcado medieval impuesto durante la España de posguerra. 

Como recordaba recientemente Bertran en una entrevista publicada en Sport, un doctor como Vallejo Nájera escribió cosas del tipo: “A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella”. 

La pieza invita a trazar paralelismos entre el pasado y el presente de la educación, donde todavía pesan ciertas reminiscencias de aquel periodo. 

Violencia verbal y física en las aulas

En 1991, el juez Clarence Thomas, candidato a un cargo en la Corte Suprema de EE.UU., fue acusado de acoso sexual por la profesora universitaria Anita Hill, de la que había sido supervisor en el Departamento de Educación. La controversia inspiró a David Mamet Oleanna, un pulso entre un profesor universitario y una alumna donde se explora el abuso de poder, la autoridad en el mundo académico y la lucha de sexos. 

En EE.UU., la obra fue dirigida por el propio Mamet, con William H. Macy y la mujer del dramaturgo, Rebecca Pidgeon, como protagonistas. En España ha tenido varias versiones. La primera, estrenada en 1992, enfrentó en los escenarios a Santiago Ramos y Blanca Portillo. Y en 2001 a José Coronado y la última ganadora del Goya a la mejor actriz revelación, Irene Escolar. 

Es una obra para dos personajes cuyo tema, a primera vista, parece centrarse en la lucha de poder entre un profesor universitario, a punto de alcanzar la cumbre de su carrera, y una de sus alumnas. La obra, sin embargo, aborda de manera sutil, como en tantas otras obras de Mamet, otras cuestiones quizá no tan evidentes pero que tienen especial relevancia para su autor. Entre ellas, por ejemplo, el acceso universal a la educación universitaria, el lenguaje políticamente correcto, las políticas de género existentes en las instituciones públicas…”, resumía el alicantino Juan Vicente Martínez, adaptador del texto de Mamet en aquella producción.

Estos días se representa una nueva propuesta en la Sala Núria Espert del Teatro Principal de Alicante. Quedan dos funciones, la prevista hoy, 10 de febrero, y la de la despedida, el miércoles de la semana próxima. En el montaje, Toni Misó, que además dirige la pieza, se bate en duelo dialéctico con Irene Coloma, ganadora del premio revelación en el último Alicante a Escena.

Harold Pinter fue el responsable de dirigir el texto de Mamet en su estreno en Londres, en 1993. Sus palabras para definir el trabajo del que fuese su pupilo, fueron: “No existe obra más dura y más audaz que Oleanna”. 

No se queda corto en dureza y audacia el monólogo Le professeur, del dramaturgo belga Jean Pierre Dopagne. El texto ha tenido, al menos, dos adaptaciones en nuestro país, una a cargo de Réplika Teatro, y otra producida por Geografías Teatro. 

El monólogo incide no sólo en quienes ejercen la responsabilidad de la enseñanza frente al encerado, sino también en la familia y en la sociedad. 

La obra da la oportunidad a un maestro para justificar un crimen múltiple. La frustración, la desmotivación, el acoso y la violencia sufridas en clase, lo llevaron a apuntar una metralleta sobre sus alumnos el 17 de febrero de 1990, aniversario de la muerte de Molière. La celebración culminó con 17 cadáveres. 

Según sintetizan desde Réplika Teatro, “el texto es una ácida visión del sistema educativo, que conduce a una necesaria reflexión sobre la lucha cotidiana a la que se enfrentan los profesores en las aulas”.

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