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presenta su nuevo libro, 'El Juramento de Tortosa'

Historia de mujeres guerreras: Verónica Martínez revive la leyenda de la Orden del Hacha

4/09/2020 - 

ALICANTE. Es todo un placer descubrir una historia que no conocías gracias a un libro. Eso es lo que sucede leyendo El Juramento de Tortosa. La Leyenda de la Orden del Hacha, de Verónica Martínez Amat, afincada en Petrer. Y es que su historia basada en la Orden del Hacha, únicamente integrada por mujeres guerreras, es bastante desconocida. “Que la historia de la Orden del Hacha no sea tan conocida como lo puedan ser otras se puede deber a diversos factores”, comenta la autora. 

“En principio, no ha quedado documentación escrita que confirme que este hecho fuera así, aunque sí hay vestigios que que de alguna forma lo atestiguan como, por ejemplo, un cronista del siglo XVI que recuerda haber visto en casa de una familiar la esclavina con el hacha bordada que usaban las mujeres tras la concesión del conde Ramón Berenguer IV de esta Orden de Armas, o los privilegios y derechos de las mujeres tortosinas y que todavía permanecen hoy en día, y que quizás tienen su principio en esta merced del conde en el siglo XII”, dice Martínez.

Es triste que una orden así haya estado tan oculta a nuestros ojos. “Por otro lado, la historia está escrita por hombres, destacando y magnificando siempre esos “hechos de hombres”, situando en la mayoría de las ocasiones a la mujer en un segundo plano, cuando no en la marginalidad de los relatos, y este puede ser otro factor de que la leyenda de la Orden del Hacha haya quedado relegada como un hecho menor”, señala. Sin duda, era una historia que había que contar. 

“La motivación de escribir esta novela, en donde se destaca la firmeza, la valentía y el compromiso de las mujeres tortosinas, reforzó mi convicción de que muchas mujeres han quedado olvidadas en su más que reconocible trascendencia en la Historia de la Humanidad. Y el conjunto de todo ello me supuso un reto añadido en mi deseo de plasmar por escrito el devenir de la historia de los hechos que constituyen el soporte de esta novela”, sentencia.

Como apunta la sinopsis del libro: “En 1149, tras conquistar Tortosa de manos de los andalusíes, el conde Ramón Berenguer IV marcha a Lérida. Poco tiempo después, aquellos a quienes les fue arrebatada la ciudad del Bajo Ebro vuelven para intentar recuperarla, comenzando así un largo asedio en el que las esperanzas cristianas se ven gravemente amenazadas”, ya te pone los dientes largo. Con todo, una novela histórica tiene que tener una buena documentación.

“En primer lugar, tengo que decir que soy una apasionada de la Historia de España y, sobre todo, de aquellos rincones ocultos u olvidados de nuestra historia a los que me gusta dar voz en mis novelas”, aclara la autora. La leyenda de la Orden del Hacha es uno de ellos, así como lo fueron las hazañas en el siglo XVIII del Regimiento Galicia en tierras escocesas de mi primera novela, El paso de los españoles, o la participación de los guerreros almogávares en la conquista de Valencia junto a las huestes de Jaime I en mi tercera novela, Mirada de gato.

Aún así, llegar hasta la historia de estas mujeres tuvo que ser una gran sorpresa. “Conocí esta gesta protagonizada por las mujeres tortosinas allá por 2017 mientras buceaba por Internet, y ya no pude sustraerme al encanto de poder narrar un hecho donde las mujeres, casi siempre colocadas en un segundo plano de la Historia, y más en épocas tan antiguas como fue la Edad Media, fueron protagonistas y equipararon su valentía y coraje al de los hombres de la época”.

Verónica Martínez es una de esas escritoras que se atreven a sumergirse dentro de la historia para rescatar relatos y sacarlos a flote y el proceso de investigación se antoja difícil. “El proceso de documentación de El juramento de Tortosa: la leyenda de la Orden del Hacha fue arduo, pero muy enriquecedor”, reconoce. “Varios viajes a Tortosa para pulsar in situ la herencia medieval de la urbe, conocer el Castillo de la Zuda (convertido actualmente en un Parador Nacional), recorrer las calles y los portales, visitar museos, ermitas, barrios, las inmediaciones del río Ebro, contactar con personas especializadas en la Historia de Tortosa, etcétera. Todo ello me permitió confeccionar mapas que pudieran acercarme a cómo sería la ciudad en el medievo”.

Además de pisar el terreno, Verónica también recurrió a las bibliotecas. “También he utilizado todas aquellas herramientas documentales necesarias para escribir una novela histórica: bibliografía, tanto específica del hecho, como relacionada con el contexto histórico anterior y posterior; fuentes documentales relacionados con la población de Tortosa en el siglo XII; lectura de leyendas tortosinas; libros sobre los usos, costumbres, vestimentas, etcétera; y otro tipo de fuentes, como grabados y mapas”, recuerda.

Y luego, con todo ese material histórico, confeccionar una historia atrayente, cautivadora y con personajes bien definidos. “Todo ello para conseguir crear una trama de ficción en torno a esta leyenda a través de la mirada de ocho personajes femeninos que, con sus distintas personalidades, clases sociales, defectos y virtudes, protagonizaron, en 1149, las aventuras y desventuras de una comunidad recién asentada en la ciudad tras la conquista de Ramón Berenguer IV”, remata la escritora.

Innegablemente muchas de las historias, por muy bien documentadas que estés, suelen tener algo de leyenda; un halo de misticismo que adorna muy bien cualquier relato histórico. “Para mí, toda leyenda siempre encierra una parte sustancial de verdad, de lo que inicialmente fue, a pesar de que lo que se narra se haya ido transformando al pasar de boca en boca, de generación en generación, etcétera. Sin embargo, esas leyendas acompañan al devenir de un pueblo como una manera de reafirmar su memoria histórica o identitaria, permaneciendo siempre ligadas al imaginario popular”, comenta la autora

“En cuanto a la leyenda de la Orden del Hacha en concreto, como he dicho, quedan vestigios de que esta Orden de Armas existió y que los privilegios de las mujeres tortosinas, siempre adelantas al resto del país, tiene su origen en este hecho”.

La novela histórica tiene algo, siempre funcionan, quizás porque nos conectan con el pasado; con nuestro pasado o con otro lejano, o porque al saber que parte de ellas fueron realidad, nos asombran más. “Para mí, que soy una apasionada de la Historia, la novela histórica no solo permite conocer tal o cual hecho, sino que además, por medio de sus personajes ficticios, te permite conocer cómo era una época, la cotidianidad del día a día, vivir con la imaginación cómo sería una época”, señala. “Por ejemplo, un libro de Historia te explica objetivamente como fue una batalla en la Edad Media, pero el espacio que hay entre el hecho histórico en sí y las aventuras y motivaciones en un contexto más personal, solo puedes vivirlas a través de la novela histórica. Y creo que es el poder imaginar cómo sería vivir un hecho histórico u otro es lo que engancha al lector”, remata muy acertadamente la autora.

Verónica también ha escrito sobre su pueblo, Petrer. Un lugar también lleno de historia y magia. “Escribí hace unos años una serie de relatos en la Revista de Fiestas de Moros y Cristianos de Petrer relacionados con la leyenda del paso del Cid Campeador por tierras petrerenses, serie que tengo inconclusa y que quizás, si el tiempo me lo permite, pueda acabar algún día”, comenta.

“Por otro lado, el pueblo de Petrer es rico en cultura e historia, quedando aún vestigios desde la época romana hasta nuestros días, y cualquiera de estas huellas de la historia podría servir para imaginar una novela. Y, aunque de momento estoy inmersa en otros proyectos (ahora mismo estoy escribiendo una novela de aventuras y piratas ambientada en el siglo XVIII, y estoy negociando la posibilidad de publicar un poemario), quizás algún día decida escribir alguna novela en la que Petrer sea protagonista”, admite. La propia autora también señala que la novela histórica no pasa de moda y es, quizás, uno de los géneros que mantiene un público más entusiasta. “Hay muchos lectores que son fieles a este tipo de novelas. De hecho, en los próximos meses, autores reconocidos como Pérez-Reverte o Ken Follet estrenarán nuevas novelas y seguro que serán éxito de ventas”, comenta la autora.

Es inevitable hablar del confinamiento, que también ha afectado al mundo de la literatura en sus presentaciones y ferias. “El confinamiento no ha sido bueno para el mundo editorial, al igual que para otros sectores; de hecho, muchas de las novelas que se tenía previsto publicar para la primavera de 2020, se han pospuesto para el otoño”, comenta. “Aún así, creo que la lectura se ha incrementado durante el confinamiento, así como otras actividades culturales y creativas, que nos ha hecho darnos cuenta de lo importante que es la cultura para el bien común de una comunidad, de un pueblo, de una nación…”

Por suerte, Verónica sigue adelante con las presentaciones del libro. “En cuanto a las presentaciones de mi novela, si la situación que estamos viviendo con el Covid lo permite, están previstas para principios y mediados de septiembre. El día 4 y 5 estaré en el castillo de la Zuda en Tortosa presentando la novela, y el 17 en el Centro Cultural de Petrer”. Y justo antes de terminar, Verónica me comenta que, “es gracias a todos los pasos que ha dado en la organización del evento la "Asociación Cultural Tortosa Templaria" que yo puedo estar presentando mi novela en Tortosa los próximos días 4 y 5 de septiembre”.

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