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memorias de anticuario

En las tierras de la piedra: bancales, riuraus, torres y 6.000 escalones

29/08/2021 - 

VALÈNCIA. Pasó un tanto desapercibida, no como ha sucedido con el cursimente bautizado como Paseo de la luz en Madrid, la declaración por la Unesco hace a penas tres años como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, el (patrimonio) rural originado a través de los siglos empleando la técnica constructiva de la piedra en seco. “Pedra en sec”, como se dice por estas tierras. Una candidatura llevada junto a otras zonas de España y del Mediterráneo. Una de las comarcas era nuestra Marina interior, principalmente, pero llegando prácticamente hasta la abrupta costa en la que mueren muchas de las montañas. El resultado es ese espectacular paisaje, ordenado a base del aterrazamiento logrado con el empleo de incontables y largos muros configurados por la colocación ordenada, sin ninguna clase de argamasa, de piedras transportadas desde las proximidades. El origen de la técnica hay que encontrarlo en el ámbito andalusí y morisco, aunque una vez expulsados estos últimos es toda una forma de agricultura que pervive en buena medida hasta nuestros días. Hay que advertir, no obstante que, en la actualidad, el abandono de muchas tierras de cultivo, pues por aquel entonces la superficie cultivada era mucho mayor que en la actualidad, está produciendo un problema de conservación de esta clase de trabajos en piedra advirtiéndose el derrumbe de muchos bancales. La tendencia imparable hoy en día, debido al cambio en el uso del suelo, es que la vegetación silvestre y el bosque esté ocupando el terreno que perdió en su día y en consecuencia ocultando esta arquitectura rural y otras como los corrales de montaña, realizados también en piedra en seco en la misma ladera de la montaña de estas agrestes tierras. 

Más de 6.000 escalones

Aquí enlazamos con un hito patrimonial con apenas parangón en otras partes, lo que lo convierte en un lugar único. Hay que remontarse al siglo XIII tras ser conquistadas estas tierras por Jaume I. Los moriscos debieron, como consecuencia de ello, concentrarse en tierras más altas como en este caso el Vall de Laguar o también los de Gallinera, Ebo, Guadalest, Alcalá etc. En el caso del hoy conocido como Barranc de l`infern, en las proximidades de la localidad de Fleix, el terreno era especialmente inaccesible pero con recursos naturales para la subsistencia, aunque todos los días el acceso a las parcelas debía ser recorrido por quienes cultivaron en estos escarpados lugares. Para ello, los moriscos, habitantes por entonces del lugar, se embarcaron en una empresa titánica: la construcción de un sendero circular de unos quince quilómetros y de concretamente 6873 escalones de piedra labrada para poder acceder con cierta facilidad a los bancales cultivados. Hoy en día es una interesantísima ruta de senderismo que con cierta grandilocuencia se le denomina la “catedral del senderismo” y que les recomiendo, advirtiéndoles, eso sí, que exige una más que aceptable forma física.

Los riurau, las edificaciones más emblemáticas

Ya dediqué hace un par de años un artículo exclusivamente a estas construcciones que son emblema de estas tierras. Podemos decir que todavía resisten en pie, entre el medio centenar y el centenar de estas preciosas construcciones, principalmente en las comarcas centrales, aunque fueron muchas más en su día. He leído en publicaciones algunos catálogos más o menos exhaustivos de los riuraus existentes, pero he echado en falta algunos que conozco de primera mano de propiedad particular y otros que me consta que están ocultos, absorbidos por construcciones mayores adosadas a estos y por tanto de difícil visión por lo que el número es quizás sensiblemente mayor. La función de estas construcciones era y en todavía algún caso, es, la de preservar la uva moscatel escaldada en el mes de agosto y puesta a secar de cualquier lluvia que en forma de fuerte tormenta, que llega sin llamar a la puerta, suele caer a finales del verano y que arruinaría por completo el proceso de secado. Encontramos riuraus en Jesús Pobre, Xaló, Lliber, Xàbia (recientemente restaurado), Benissa etc. Existe una interesante publicación firmada por Carlos Fuster Montagud Els Riuraus l'elaboració de la pansa muy recomendable al respecto. 

Torres vigía defensiva del S. XVI.

Aclaremos en primer lugar que el curioso nombre con que se conoce a la torre del Gerro es su forma de jarra con una base mas ancha y un cuerpo principal más estilizado. A lo largo de la costa de la Marina e incluso más allá de esta se fueron levantando, como mojones, torres de vigilancia principalmente en el siglo XVI con la finalidad de prevenir con la suficiente antelación los ataques de los piratas berberiscos, que durante el citado siglo y hasta el cercano XIX, desde sus bases en el entorno de la ciudad de Argel fueron un auténtico dolor de cabeza para las naciones cristianas del Mediterráneo occidental. La torre, sobre su puerta de acceso, tiene tallado en piedra el emblema del Reino de Valencia y la corona de Carlos V, sobre el águila bicéfala propia de los Austrias. Quizás sea esta del Gerro la torre más emblemática de la Marina pues se encuentra en un promontorio junto a la vertiente norte del cabo de San Antonio, y gozando de una inmejorable panorámica de la costa norte hasta la ciudad de Denia y más allá. Un lugar precioso, razón por la cual era habitual que fuéramos a tomar la mona allí por Pascua. 

Torre del Gerro

No, no se trata de torres de vigilancia, aunque lo parecen por su situación, esas construcciones que en Xàbia recorren la cresta montañosa que bajando del Montgó se adentra en el mar abruptamente, constituyendo el cabo de San Antonio. Son los llamados “molins de la plana”, que datan del Siglo XIV-y más concretamente se documentan ya en el año 1391 en escrituras de partición de tierras entre Xàbia y Dénia. Construcciones pétreas que hoy en día todavía quedan permanecen en un número de once. Inmejorable situación dada la, en ocasiones inusitada fuerza del viento Llebeig, perfecto para poner en rotación las grandes muelas de piedra que trabajaban sobre el el trigo que se cultivaba por entonces en los llanos más próximos.

La arquitectura de la tosca

En la Plaza de la Constitución de Dénia, quizás uno de los rincones más pintorescos de la ciudad, a los pies del castillo, y junto a la iglesia de la Asunción, se alza posiblemente el edificio civil más importante de la comarca y que no es otro que el Ayuntamiento de la capital de la comarca. Una destacable construcción de hechuras neoclásicas, con soportal con seis elegantes arcos de medio punto, y que fue levantado en la segunda mitad del Siglo XVIII, empleando piedra tosca tan característica de la zona. La tosca, material que merece su capítulo, es una roca arenisca calcárea y por tanto más bien blanda, que se formó en las antiquísimas (unos cien mil años) dunas litorales. 

Ayuntamiento de Dénia

Para su extracción, hoy prácticamente prohibida, los picapedreros llamados “arrancadors”, tenían en cuenta, para saber por donde cortar, los estratos de la duna conocidos como   “llavades” y las fisuras  que por su forma se les denomina “pels” (pelos), término que curiosamente se emplea en el mundo de la cerámica para señalar roturas o fisuras en la pieza. Su extracción en los “toscars”, situados incluso en los acantilados del cabo de San Antonio, es de origen romano, empleándose hasta hace más o menos medio siglo. Su espacio natural es principalmente en Jávea, razón por la que una parte destacable de su patrimonio histórico esté configurado con esta piedra: la iglesia de San Bartolomé, del siglo XVI, el mercado municipal o el ayuntamiento entre otras muchas construcciones de su centro histórico. 

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