HOMO INVENTOR 

Escena local, feminismo, techno y promotores

29/06/2022 - 

VALÈNCIA. En Sisters With Transistors: Electronic Music’s Unsung Heroines, un documental de la directora Lisa Rovner, la pionera compositora de música electrónica Laurie Spiegel aparece para reflexionar sobre cómo este tipo de música “Hace explotar las estructuras de poder. Desde sus inicios, las mujeres se han sentido naturalmente atraídas por la música electrónica. No tenías que ser aceptado por ninguno de los recursos dominados por hombres: las estaciones de radio, las compañías discográficas, las salas de conciertos, los sistemas de financiación”. En el documental se pone en también relevancia la figura de Daphne Oram, otra pionera que, como se pregunta el trabajo de Rovner, ha sido borrada de la historia popular del género. Esto, según la periodista Lindsay Zoladz “lleva a la gente a asumir, erróneamente, que la música electrónica en sus múltiples iteraciones es y siempre ha sido un club de chicos. En una época (la actual) en la que persisten notables diferencias de género tras los estudios de producción y en las cabinas de dj’s, la película de Rovner plantea una pregunta que aún es vigente: ¿qué sucedió?”. 

Si miramos la escena valenciana, bastante castigada tras la pandemia y las trabas administrativas para la concesión de permisos de actividad, también surgen interrogantes respecto a la falta de mayor presencia de mujeres en los carteles, más promotoras o fiestas en las que la programación sea exclusivamente de artistas femeninas. 

Lucía Gea es una de las dj’s que frecuentan el panorama de la música electrónica de València. “Empecé cuando tenía veinte años. Me gustaba mucho salir y también trabajaba de noche poniendo copas. Un día pregunté si podía poner música donde trabajaba de camarera. Me dijeron que sí y desde ahí, he contado con las oportunidades que me ha dado la gente que ha visto algo en mí. Obviamente recibes comentarios como tía, desde el minuto uno. Simplemente el hecho de tener un buen bagaje musical les jode a muchos tíos. O sea, incluso antes de subir a una cabina, muchos hombres se sienten ‘incómodos’ al hablar contigo sobre música. Lo he notado muchas veces”.

El pasado mayo el CCCC acogió el festival Sonoras, un ciclo de música y performance dirigido por  Lorenza Barboni que sirvió de recipiente para la música de Suzanne Ciani, Nad Spiro, Marta Hammond, Bromo (Paloma Peñarrubia y Azael Ferrer), She Knows (Teresa Tomás y Marcel Dadalto) y Ankward Moments (Mimi Xu y Gillian Maguire). Como explicó Barboni, “El papel secundario que tenemos las mujeres en la industria musical, hace que uno de los grandes retos, sea que esta red que hemos conseguido forjar nos sirva de verdad para derribar fronteras”. La directora añadió una reivindicación política: “Se invita a mujeres que además de producir música han sido pioneras y creadoras de plataforma. Y a colectivos que, a nivel internacional, fomentan el trabajo de productoras femeninas ayudándoles a ganar visibilidad dentro del competitivo campo electrónico”.

La visibilidad es uno de los temas centrales a la hora de analizar la situación de la escena. Gea considera que en València, desde que comenzó a pinchar, “ha mejorado muchísimo. Cuando empecé jamás había pinchado noches donde todo el line up fueran mujeres. Seguramente porque pensarían los promotores que no funcionaría la noche o simplemente porque no querían. Sin embargo ahora sí que pasan y funcionan. Aún hay sectores de València que pienso que tienen actitudes muy machistas, pero en mi vida profesional representan el 0 % de mi curro. No voy a sus fiestas, mis amigxs no van a sus fiestas, no me interesa lo que bookean y en general son personas con las que no tengo trato porque el poco acercamiento que hemos tenido ha sido bastante negativo. Tengo que decir que he tenido la suerte de tener a muchas muchas otras personas que hacen un esfuerzo por tener programación variada, que investigan y que realmente te llaman porque les gusta lo que haces al margen de tu género, que es de lo que realmente va esto”.

Desde el lado de la programación, está el equipo de Ruido, una productora dedicada a crear eventos culturales que surgió a raíz del cierre de La Mina y hereda sus mismos objetivos. Desde allí se creó Mala Santa “Nació cuando nos encargaron realizar unas fiestas en las que nos dejarían grabar las sesiones y actuaciones que hiciéramos en ellas para subirlas al canal de Ruido. Como directora creativa y promotora, debía presentar una propuesta y teniendo en cuenta que nuestro eje es visibilizar, a lo que más me apetecía en ese momento dar visibilidad era al sector musical femenino. Intentar mover cultura y nuevas propuestas dentro del sector del ocio, siendo además mujer, tiene sus dificulta de. Sentía tantas ganas de ayudar a visibilizar a otras mujeres en este sector”, explica María Gras. 

La promotora cultura considera que “aún hay que hacer un trabajo de investigación para descubrir nuevos talentos femeninos. Muchos promotores (la mayoría hombres) siguen apostando por nuevos artistas masculinos sin fijarse en esas mujeres emergentes. Como lxs djs de generaciones atrás son en su mayoría hombres esto da como resultado line ups con muy poca presencia de mujeres. Pero esto poco a poco está cambiando. Aunque por otro lado, muchas personas han optado por crear su propios festivales / eventos donde se sientan más comodxs y representadxs en una escena más underground, con line ups más inclusivos”. 

Dentro de los estilos musicales que pinchan las dj’s, ¿abunda algún género en concreto? Lucía cree “que son evaluadas más positivamente aquellas mujeres que sus sesiones son de estilos como indie, house, deep house que mujeres que pinchamos estilos como gabber, hard techno o techno. Son estilos más agresivos y energéticos que a la vista y opinión de muchos y muchas no va acorde a la idea de feminidad que ‘tiene que tener’ una mujer”. Por parte de promotores que organizan fiestas más soft, de carácter vespertino o en espacios no enfocados en exclusiva al ocio nocturno, manifiestan que es precisamente en estos géneros duros donde las mujeres están mostrando más interés y nivel, y que en los melifluos es complicado encontrar profesionales que programar. 

Como en muchos sectores creativos, en la música y sobre todo en los djs, parece casi siempre están los mismos nombres. Es difícil para cualquiera meter cabeza en esos círculos y para las mujeres, en un mundo de bros, pienso que aún más. Pero también veo que esta tendencia esta empezando a romperse, ojalá sea así porque en los últimos años se están cocinando muchas nuevas propuestas musicales que son realmente espectaculares”, añade Gras. Para muestra, un buen listado de nombres: MissTra,Nathalie Magdenel, Chilbi, Inma Carpena, Laia, Ladrillovitz, Billy, Blanca, Miss Yuls, Trini, Adriana Petit, Vanila, Alba Dm, Lucía Gea, b2bebes, Angel3000, Lady Stardust, Maca Sanches, Ley, Lisa, Ohio, Bulma, Ele, Missdeep In, Lucia Vilar, Miss Nina, Innmir, Owey…

¿Influye que los promotores sean en su mayoría hombres a la hora de confeccionar el cartel? Según Gea “cien por cien. Aunque hay un trabajo de mejora, aún queda mucho por hacer. Aún queda mucho hombre hetero sin deconstruirse donde miedos e inseguridades se ven reflejados en la escena y por tanto a la hora de hacer un cartel tienden a sentirse más reafirmados bookeando a otro hombre hetero que a una mujer o persona del colectivo LGTBIQ+. Yo he recibido de todo tipo de comentarios. He tenido etapas más jodidas que otras respecto a esto, donde dependiendo de mi autoestima, estos comentarios me han afectado más o menos estos. Por ejemplo, una joyita que me dijeron fue: ‘claro, tú pinchas en tal festival porque eres tía y eso ahora es una moda’".