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los retos del sector para este nuevo año

Hola a 2020, ¿el año del cine valenciano?

Durante estos meses se sabrá si València será la sede de los Goya y si el sector se afianza o retrocede, entre otros asuntos

2/01/2020 - 

VALÈNCIA. Si hace dos días este diario nombraba 2019, por razones obvias, el año del diseño valenciano, hoy se atreve a preguntarse si, en la medida de sus posibilidades, 2020 podrá ser el año del cine valenciano. No intenta ser una pregunta al aire, en realidad, los retos y el camino trazado en los últimos años por el audiovisual de la Comunitat deviene meses importante en prácticamente cualquier aspecto y parte del proceso creativo. Por eso, aquí se exponen algunos de estos retos.

Lo primero de todo, como siempre, la financiación

En el cine, desde el momento justamente posterior a la decisión de hacer una película o una serie de televisión, ya se está pensando en la financiación. Es el gran calentamiento de cabeza y la principal causa de que un proyecto se estanque o no resulte finalmente. En la Comunitat en los últimos años se ha notado cierto alivio en este sentido. El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha afinado y aumentado sus recursos, y las productoras de toda España tiene un rabillo en el ojo en esta convocatoria. Tanto es así que productores y productoras valencianos que estaban (o siguen) trabajando en Madrid han montado filiales o nuevas empresas en València para poder optar a estas ayudas con proyectos a una escala nacional.

Esto tiene una cara y una cruz. Por una parte, atrae rodajes que de otra manera no se desarrollarían. Por la otra, ahoga las posibilidades de los creadores o las historias más genuinamente valencianas con proyectos que tal vez no necesitan tanto la ayuda pública. En este sentido, cabe preguntarse, en un momento en el que el IVC está cambiando las condiciones de varias de sus convocatorias, cómo se puede afinar esta disfunción.

La segunda pata del buen movimiento en el sector los últimos años es À Punt. La radiotelevisión valenciana no solo consiguió esto que se llama "crear industria" externalizando la práctica totalidad de su parrilla, también ha dado un importante empujón a proyectos a través de la compra de derechos de emisión o la entrada en la producción del film. La situación actual del ente preocupa mucho al sector, que por una parte, no ve un futuro en el que las condiciones de las ayudas estos año se puedan mantener o mejorar, y por otra, el tremendo dato que Culturplaza publicó hace un mes: la radiotelevisión pública solo había invertido 7,9 millones de euros en ficción para el canal desde su creación.

València como epicentro del cine

Este año se resolverán algunas incógnitas sobre ese proyecto que ha reunido a las instituciones y al sector: convertir València en 2021 en la capital nacional del cine. Si bien este año el grupo de trabajo impulsado por el Ayuntamiento de València pretendía aspirar a acoger la gala de los Premios Feroz, la iniciativa no salió adelante. El objetivo es fijo: la ciudad quiere acoger la gala de los premios Goya en el centenario del nacimiento de Luis García Berlanga. Sería el pistoletazo de salida de un año con más actividades, aunque el proyecto está tan centrado en este aspecto que no han trascendido más líneas de trabajo.

La ciudad sí acogerá este año tres eventos de una importante relevancia: en primer lugar, la asamblea de Academia de Cine de España y Portugal se celebrará en la capital en un gesto para dar la bienvenida a la recién nacida Acadèmia Valenciana del Audiovisual (AVAV). Será un fin de semana con actividades muy centradas en el sector, sin una trascendencia pública como una gala, pero sin duda es una manera de que el audiovisual nacional eche un vistazo a cómo están las cosas en la Comunitat. En segundo lugar, la familia de Bigas Luna ha impulsado un congreso internacional en el que se estrenará su film póstumo Mouche d'amour en premiere mundial y se reflexionará sobre su cine. Será en otoño en el Palacio de Congresos de València bajo el nombre El ojo que mira. Por último, la gala de los Premis del Audiovisual, también organizada por la AVAV, se celebrará en València, tras haber pasado por Alicante y Castellón estos dos años anteriores. La Acadèmia ve esta edición como el escaparate definitivo para atraer la atención sobre este proyecto de premios, que quiere servir para visibilizar el trabajo del audiovisual valenciano dentro y fuera de la Comunitat. Para ello, los y las académicas tendrán que afinar algo más sus votaciones, porque la poca visibilidad que tienen los films hechos en la Comunitat en los premios nacionales no se corresponden con lo premiado en la gala de los Premis. Así ha sido los dos últimos años.

El mapa de festivales

La Comunitat Valenciana es tierra de festivales. También de cine. Una veintena de iniciativas, públicas y privadas, pequeñas y grandes, configuran un programa cultural muy rico y que se desarrolla en gran parte del año. Hay festivales para todos los públicos y estos devienen en una gran oportunidad de estrenar films de manera inédita en las ciudades. 2019 ha sido el año en el que la Mostra de València ha afianzado su regreso, con un importante apoyo del público. También ha sido con Cinema Jove, aunque su situación actual no le permite mirar ha más de unos pocos meses vista (desde ayer, 1 de enero, no tiene director y el concurso aún no ha salido, a seis meses de la celebración del festival).

En todo caso, hay muchas preguntas en el aire, ¿cómo será el Humans Fest tras el relevo en su dirección? ¿Conseguirá DocsValència resolver sus problemas para financiarse? ¿Los solapamientos de festivales se van a resolver?

Y por supuesto, el talento

El último punto a tratar es, en realidad, el más importante. Porque por encima de las circunstancias, el cine permite gratas sorpresas que pueden darle la vuelta a casi cada proyecto. La democratización del audiovisual a través de las plataformas y la ampliación de las iniciativas en los cines valenciano han abierto la ventana de posibilidades para cualquier film que se haga aquí. Ahora solo hace falta que el talento valenciano reluzca más allá de las fronteras autonómicas.

Chema García Ibarra ha hecho kilómetros y kilómetros para desarrollar la idea de Espítiu Sagrado, su primer largometraje. Carlos Marqués-Marcet ha rodado un film sobre la muerte de Guillem Agulló que se estrenará durante los próximos meses y que promete ser uno de los films que más y mejor dará que hablar este año. Elena López Riera también sigue desarrollando su proyecto de El agua, su primer largometraje, tras conseguir el reconocimiento de la Cinéfoundation del Festival de Cannes. Álex Montoya presentará, con toda probabilidad, la adaptación al largometraje de Lucas, uno de sus cortos más reconocidos. Y así con otros tantos proyectos que pueden dar la campanada, tras un 2019 en el que películas como La Innocència, Vivir dos veces, La Banda o Asamblea han recibido, cada uno en su medida, una atención destacable. ¿Será 2020 el año de el gran film valenciano? Quedan 365 días para mantener la ilusión, el verdadero motor que mantiene el sector activo en la Comunitat.

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