NUEVAS ENTREGAS EN Netflix

La sexta temporada de Chef’s Table apuesta por la diversidad racial y de género

Sean Brock, Dario Cecchini, Asma Khan y Mashama Bailey protagonizan la nueva entrega de la serie documental

22/02/2019 - 

VALÈNCIA. Cada vez que el equipo de la serie documental de Netflix Chef’s Table entra en contacto con un profesional de la cocina para dedicarle un episodio, le advierte de antemano del impacto que la emisión va a suponer en su negocio. Es un efecto secundario contrastado. Aparecer en el programa dispara el interés de comensales de todo el mundo.

“La respuesta que hemos recibido de los anteriores chefs retratados es que están más ocupados, pero que es estimulante porque reciben la visita de gente muy dispar, desde todas partes, con ganas de dialogar e intercambiar experiencias. En concreto, cocineros que viajan para explorar los restaurantes de otros colegas”, destacó a la Guía Hedonista durante la pasada Berlinale, el creador y productor ejecutivo de la serie, David Gelb.

La sexta temporada se estrena mañana, simultáneamente, en 100 países y sus cuatros protagonistas, Sean Brock, Dario Cecchini, Asma Khan y Mashama Bailey, todavía no han terminado de encajar el impacto global que se les viene encima. 

En esta nueva entrega se ha prestado más atención a la diversidad racial y de género que en las precedentes, mayoritariamente protagonizadas por hombres blancos. Hay paridad y por primera vez, se da voz a una persona de color: Mashama Bailey. Su historia y la de Asma Khan se proyectaron en la sección gastronómica del Festival de Berlín, Cuinary Cinema.

Después de lograr encumbrarse en la cocina, Bailey no terminaba de encontrar un estilo propio, así que volvió a sus orígenes. Su mayor influencia culinaria ha sido su abuela de Savannah, en el Estado de Georgia, y es allí donde ha abierto su restaurante The Grey, ubicado en una antigua estación de autobús donde se practicaba la segregación racial. “A mis abuelos sólo se les permitía permanecer en la sala de espera para negros, y ahora soy la jefa de este lugar”, revela la estadounidense en su episodio, con orgullo.

Hogar, sabroso hogar

Asma Khan también tuvo que viajar al pasado para empoderar su presente. Esta mujer emprendedora, sin formación culinaria, llegó a Inglaterra desde Calcuta en 1991, estudió derecho, fue madre de dos hijos, completó un doctorado y con todo y eso, no fue capaz de aliviar su nostalgia. La salvación le llegó en forma de recetas maternas. Motivada por los fogones, Asma se ha convertido en una excelente chef y una exitosa mujer de negocios. En la actualidad, es la jefe de cocina del restaurante indio Darjeeling Express, en Londres.

“Un hilo conductor en esta temporada es el regreso al hogar. Tanto Asma como Mashama se sentía desarraigadas en sus países adoptivos y encontraron sentido a sus vidas al regresar a casa y afrontar su historia familiar. Todos los cocineros de esta entrega se reencontraron con sus raíces, se reconciliaron con ellas y luego decidieron su futuro”, detalla Gelb. 

Así, el aspirante a veterinario Dario Ceccini volvió a Panzano, en la región italiana de Chianti, para reflotar una carnicería familiar que se remontaban a ocho generaciones, y ha terminado convirtiéndose en el carnicero más famoso del mundo. 

Y Sean Brock, que ha dedicado su carrera a preservar las tradiciones culinarias y las cosechas sureñas de EE.UU., se ha decidido a enfrentar demonios personales. De resultas, ha sustituido el bourbon por la meditación. 

Reserva de 10 días

Mucho ha llovido desde los tiempos en los que David Gelb acudía a las grandes estrellas de la cocina con la única carta de presentación de su documental Jiro Dreams of Sushi (2011) dedicado al venerado chef japonés Jiro Ono.

“La primera temporada de Chef’s Table fue la más dura, porque el programa no existía, pero los cocineros que conocían mi película se mostraban más receptivos. Cuando empezamos subestimamos el impacto de Netflix. Fuimos la primera serie documental de la plataforma y en esa época no habían anunciado sus ambiciones globales”, recuerda el cineasta.

En temporadas sucesivas, el equipo del programa ya ha disfrutado de un acceso más inmediato, pero todavía se enfrentan a incompatibilidades de agenda y al problema sobrevenido de los chefs que no quieren aumentar la afluencia de clientes. 

La excepción francesa 

Entre los maestros que más trabajo les ha costado se encuentra Michel Troisgros, protagonista de uno de los segmentos del monográfico dedicado a la cocina francesa: “Cuando le informamos de que estaríamos 10 días, preguntó quiénes éramos, porque normalmente la visita de los medios les lleva un par de horas y la preparación de un plato. Por suerte, su primogénito, César, era fan del programa y le convenció”, recuerda Gelb.

La temporada francesa respondió a su sentimiento de culpabilidad tras no incluir a ningún chef galo en la primera entrega, a pesar de que todos los episodios eran sobre cocineros que se formaron en Francia y luego regresaron a sus países.

Como la idea coincidió con el desembarco de Netflix en el país vecino, recibieron el apoyo de la plataforma, “porque era una manera de celebrar su exquisita gastronomía, pero desde entonces, la estrategia de Netflix se ha vuelto global, así que no tiene sentido localizar Chef’s Table en un país especifico”.

No obstante, Gelb reconoce que tiene una cuenta pendiente con los chefs españoles: “Se merecen una temporada, porque en la segunda todos aplicaban técnicas que habían aprendido en El Bulli”. Para compensar, ya ha dedicado dos espacios a Jordi Roca, en el monográfico sobre repostería, y a Albert Adrià, en la quinta temporada.

El casting

Chef’s Table es un programa biográfico. El formato es un chef, una historia humana, un episodio. Los elegidos no son cocineros con mucha presencia televisiva. “Queremos ser un programa de descubrimiento protagonizado por creadores que trabajan diariamente en sus cocinas. No necesariamente con estrella Michelin. Algunos ni siquiera tienen restaurante, como la monja coreana Jeong Kwan. Nos interesa todo aquel que tenga una historia que contar”, detalla el creador de la serie, que ya visitó Culinary Cinema, en 2017, junto a Kwan y el chef alemán Tim Raue.

El equipo realiza su casting después de rastrear muchos artículos en prensa. El dedicado a la monja budista fue la réplica en imágenes en movimiento a un reportaje en The New York Times firmado por Jeff Gordinier. Después de desayunar con su lectura, Gelb recibió 20 mails de amigos que le animaban a dedicarle un programa.  

También piden consejo a los otros chefs y a los expertos que participan en la serie. Y, por último, intentar ofertar un mosaico de historias diversas en cada entrega, tanto en los orígenes como en los estadios de sus carreras. Algunos son famosos y otros, emergentes. Esta temporada, hay dos estrellas, Sean Brock y Dario Cecchini, mientras que Asma Khan y Mashama Bailey no son conocidas fuera de sus comunidades. Todavía.