“¿Y AHORA QUÉ HACEMOS?” 

La vida después de PAMPAM!: de artistas emergentes a consolidados

1/10/2023 - 

VALÈNCIA. Desde el año 2014 València se llena de arte emergente gracias a PAMPAM!, un programa artístico que pretende visibilizar el trabajo de las universidades públicas de la ciudad. Un jurado de diferentes agentes del mundo del arte y la cultura seleccionan a 10 estudiantes todos los años y a través de este concurso les ofrecen su primera oportunidad real para exponer de cara al resto del mundo. Mientras el edificio de Atarazanas acoge las exposiciones PAMPAM!22 y PAMPAM!23 cabe echar la vista un par de años atrás, para saber qué fue de los participantes en PAMPAM!21 y analizar su éxito. Esta generación ha tenido tiempo para poder madurar su trabajo y ahora recapitulan con perspectiva valorando lo que supuso PAM para ellos.

Estos diez artistas -en todas las ediciones- tienen que generar proyectos artísticos específicos para un espacio expositivo concreto, generando de esta manera un gran ejercicio para que posteriormente se adapten a galerías u otras salas. También cuentan por primera vez con ayudas para la producción de la obra y un catálogo de exposición, un empuje para poder profesionalizar y enmarcar su trabajo. Con motivo de conocer qué fue de sus proyectos y de su carrera artística Culturplaza conversa con tres nombres señalados entre los diez participantes del PAMPAM!21; ellos son: Miquel Ponce, Alicia Palacios-Ferri y Denis Mitkov. Todos ellos pueden decir que su carrera artística ha despegado, en cierto modo por causa y consecuencia de lo que supuso esta oportunidad expositiva para ellos. 

El despiece Miquel Ponce

En su momento el PAM supuso para Ponce uno de los mayores proyectos artísticos hasta la fecha, además de un reto al trabajar en el espacio de Atarazanas, proyecto del que sigue aprovechando algunas trazas para su trabajo actual: “Mi trabajo ha seguido esa línea artística, luego hice una exposición con algunas de esas piezas, a nivel procesual y de materiales lo que he hecho ha sido evolucionarlos”. Para él esta oportunidad dentro de la incubadora de talentos fue poder “plantearse la realidad de ser artista” al tener que enfrentarse al reto de adecuarse al espacio: “Tenemos que preguntarnos cómo el espectador lo va a leer, por donde entra y que se encuentra. Cuál es el orden de las piezas y demás, es algo que no siempre se trabaja en la facultad, y al montar una exposición ves que todo es más susceptible a las lecturas del público”.

También considera que el marco de presentar la obra en València apoya enormemente a los artistas jóvenes que salen de la carrera y que tienen muchas ganas de exponer y visibilizar sus proyectos, que luego tomarán forma propia con el paso del tiempo. En su caso trabaja con los restos que se quedan fuera de la obra final, y trabaja por integrarlos en su obra actual. También trabaja mucho sobre cómo la obra se puede adecuar a los espacios, por lo que PAM fue su primera oportunidad para comprender esa parte de su proyecto artístico: “En uno de mis últimos proyectos utilizo el espacio como manera de generar la obra y juego a demostrar todas las entrañas de esto, desde bocetos a maquetas pasando por los planteamientos expositivos”, explica. 

Actualmente trabaja con la galería Fran Reus de Palma de Mallorca en la que ha podido exponer algunas de sus obras creadas en PAM, también ha trabajado en el proyecto de Art Públic en la Universitat de València y a estado en Madrid trabajando con los estudios de una galería llamada We Collect. Además premiaron parte de su obra el año pasado en Quart de Poblet. Para él la clave de PAM es que le permitió desarrollarse como artista y creérselo: “Te dan esa posibilidad y por primera vez facilidades de cara a la producción y a presentar tu trabajo en un espacio, también es muy importante que puedas exponer en València y te permite un poco de visibilidad en el mundillo del arte. Es una primera toma de contacto con la realidad del sector del arte aunque aún desligado de las galerías”, explica. 

Alargar el mar de Alicia Palacios-Ferri

Palacios-Ferri confiesa que el PAM supuso la mayor difusión de su obra hasta el momento, de hecho su proyecto Mar rojo, mar muerto fue el que expuso en PAMPAM!21 y con el que sigue trabajando actualmente, de forma paralela a otros proyectos. Para ella lo más útil fue tener que exponer una nueva obra de cara a la muestra en Atarazanas, y no con la que hubieran ganado su espacio en ese lugar: “Las Atarazanas son un lugar privilegiado donde poder mostrar tu trabajo. Se trata de un lugar emblemático de la ciudad de València, cuya arquitectura deja boquiabierto a quien entra en ella. Se trata, pues, de una oportunidad de salir de la mítica “caja blanca” con la que nos encontramos en la mayoría de los espacios expositivos. Pensar en la disposición de la obra más allá de la elección de una esquina o una pared”, explica sobre esta oportunidad. 

Ahora mismo trabaja, además de con Mar rojo, mar muerto también con Tierra. Paisaje valenciano en el Guadalquivir, sobre la Isla Mayor y la historia de su familia y el relato de las familias valencianas que emigraron a Andalucía en los años 50 para cultivar arroz. También está investigando sobre el poder de la semiótica del paisaje en el medio cinematográfico, ambos trabajos le permiten desarrollar parte de su conocimiento adquirido en PAM: “Es una oportunidad única para tener una experiencia real en el mundo del arte. Poder mostrar tu obra a un público amplio, asesoramiento y valoración por parte de profesionales de distintos ámbitos del mundo del arte”, explica. Tras PAMPAM!21 tuvo la oportunidad de mostrar su obra en el Mercado de Colón, su proyecto de fotografía sobre Andalucía será expuesto en la Sala de Exposiciones de Cantero Cuadrado de la Diputación de Huelva y gracias a su aparición en el catálogo de PAMPAM!21 le contactaron desde una galería de Madrid para participar en una exposición colectiva sobre género, en la que está trabajando actualmente.

La creación sin límites de Denis Mitkov 

Comenzando por el chute de energía que supone ser seleccionado Mitkov cuenta que el PAM le ayudó a hacer mucho más grande su trabajo del Máster de Producción Artística, y de la misma manera contemplarlo desde un nuevo prisma. Él siempre tuvo en mente crear una pieza de arte que fuera una enorme estructura, algo que pudo llevar a cabo gracias al espacio de Atarazanas. En su caso la gran instalación le permitió que su línea de trabajo ahora se perfile hacia hacer otros proyectos más a lo grande: “En mi caso fue perfecto porque conté con el espacio para realizarlo, y en ese momento teníamos un comisariado que nos aconsejaba cómo hacer las obras. Ahora he probado nuevas técnicas pero todo se vincula más o menos sobre lo que ya había trabajado, que poco a poco se va perfilando”, comenta sobre su método de trabajo actual. 

De PAM saca también el feedback que recibió por parte de grandes agentes de la cultura y también como salió con ganas de ampliar sus horizontes empleando “nuevas técnicas, formatos y nuevas formas de trabajo”, que le han llevado a perfilar su obra y aplicar varios cambios sobre esta. Actualmente ha obtenido el primer premio nacional del Certamen de Artes Plásticas José Lapayese y un premio de arte emergente en Australia, en el evento Sculpture On The Edge. También obtuvo un premio en el certamen de Artes Plásticas de Manolo Valdés en la categoría de escultura. Para él la clave de PAM fue contar con el espacio, los medios, el apoyo económico y el feedback por parte de expertos sobre su obra: “Con palabras positivas uno se recarga positivamente y siempre piensa que puede ir a por mucho más”.

Piezas de Denis Mtkov (Imágenes cedidas por el artista)

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