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Any berlanga, ovidi, bigas luna... ¿hay un sesgo de género en la remembranza cultural?

Sin años para las mujeres

28/08/2020 - 

VALÈNCIA. En una sociedad hipermediatizada como en la que vivimos, la memoria se construye a través del soporte publicitario. Nuestro autoconocimiento y nuestra pila de cuestiones pendientes que descubrir es una batalla en la que millones de obras de cualquier disciplina artística tienen que participar. ¿Qué nos hace leer una novela y no otra? ¿Por qué conocemos mucho más algunos movimientos artísticos y no otros? ¿Cómo se conservan algunos géneros musicales? En este sentido, el papel de visibilización de las instituciones y la publicidad resulta fundamental, y de ahí la herramienta de las conmemoraciones: una revisión completa del pasado de un o una artista con el objetivo de que el gran público conozca mejor su vida y obra.

En València, en 2020 casi sobran conmemoraciones: se juntan el inicio del Año Berlanga, la celebración del Año Bigas Luna y el Any Ovidi. Desde perspectivas diferentes, hay algo que les une: son hombres. Si bien hay cierta unanimidad en afirmar que las industrias culturales han invisibilizado sistemáticamente la producción de las mujeres, la siguiente pregunta es: ¿qué ocurre con el pasado? ¿hay un sesgo de género también en las retrospectivas y las conmemoraciones artísticas?

En todo caso, un simple vistazo al número de iniciativas de años conmemorativos indica que sí. Que hay mucho más hombres homenajeados que mujeres. Responde a una razón: ellos fueron los que triunfaron, los que destacaron. La memoria sigue situándolos haciendo sombra a otras personas. A las mismas, de hecho: coetáneas, muchas veces compañeras cercanas de profesión o directamente cónyuges, o artistas que propusieron su obra desde fuera de la academia que ellos determinaban.

En este sentido, en València hay una excepción este año: la Acadèmia Valenciana de la Llengua celebra el Any Carmelina Sánchez-Cutillas, que -coincidiendo con el décimo aniversario de su fallecimiento- se había previsto para este 2020 y finalmente se alargará hasta 2021. Sánchez-Cutillas es bien conocida en la literatura valenciana por su novela Matèria de Bretanya, pero "el objetivo es dar a conocer todas las facetas que la gente no conoce de ella, como la de poeta o ensayista". Así lo explica Maribel Guardiola, que preside la comisión de la AVL que coordina las acciones de esta celebración. El día 11 de septiembre el Centre del Carme inaugurará una exposición que repasará su trayectoria y el mismo lugar acogerá el 24 de septiembre unas jornadas en torno a su vida y su obra.

La comisión, formada por las académicas Verónica Cantó, Inmaculada Cerdà, la propia Guardiola y Tudi Torró (en sustitución a la recientemente fallecida Carme Miquel), ha pilotado una serie de acciones para que el legado de Sánchez-Cutillas se pueda publicar. "La gran mayoría de su obra la produce en los 60, cuando cualquier obra en valenciano era muy difícil que se publicara más allá de los premios literarios", comenta la presidenta de la comisión. "Se van a editar dos inéditos que guarda la Biblioteca Valenciana y el Any Carmelina Sánchez-Cutillas va a descubrir, por ejemplo, la correspondencia que cruzaba con otros grandes poetas del realismo social como Vicent Andrés Estellés". También se pondrá en valor su trabajo como investigadora y estudiosa de la literatura y la historia medieval, sobre la que guardaba especial devoción a figuras como Jaume I o Ausiàs March. "A Sánchez-Cutillas solo se le conoce en las escuelas por Matèria de Bretanya, pero el currículum de la PAU no permite profundizar en su obra", sentencia Guardiola, que sin embargo, no cree que haya tanto un sesgo de género como idiomático en su poca visibilización.

El 23 de junio de 2020, 20 años después del fallecimiento de la escritora salmantina Carmen Martín Gaite, a Andrea Toribio y a Isabel Bellido se les hacía raro "que no se recordara su figura", así que tomaron las riendas de un homenaje por su propia cuenta que adquirió unas dimensiones muy interesantes. "Martín Gaite es una de las grandes figuras de la literatura del siglo XX. A ella no hay que recuperarle, hay que recordarle todo el rato. Y a nosotras lo que no nos parecía natural era no estar haciéndolo", explica Toribio a este diario. 

Carmen Martín Gaite

Simplemente a través de una cuenta de Twitter y haciéndolo coincidir con el Día del Libro, quisieron hacerle un homenaje repasando su vida y su obra: "fue un éxito porque empezamos a poner fragmentos de sus obras y eso apelaba directamente a la comunidad lectora. La gente se dio cuenta que en la biblioteca familiar tenían un libro de Martín Gaite e hicieron esta celebración grande". No hizo falta más: las creadoras y sus obras están ahí, solo hace falta alguien que encienda la mecha para que su recuerdo se haga hueco en el imaginario colectivo.

Al igual que Sánchez-Cutillas, la memoria de Carmen Martín Gaite muchas veces se reduce a su novela más conocida, El cuarto de atrás. Al igual que Sánchez-Cutillas, sus dimensiones iban mucho más allá de la narrativa: "nos parece importantísimo reivindicar su figura más allá de sus libros más conocidos. Por eso compartimos mucho material gráfico, para que su recuerdo también sirviera para contar su vida y ligarla a su obra. También de sus otras dimensiones, porque tocaba todos los palos. Martín Gaite era una ensayista increíble, no solo en el campo del pensamiento narrativo, sino también en estudio histórico. También tiene una colección de collages impresionantes", comenta Andrea Toribio.

Según ella, sí hay un sesgo de género importante en la remembranza: "los homenajes a las mujeres se limitan a iniciativas muy locales, mientras que los hombres reciben más apoyo y visibilización institucional. Además, nunca se despegan de la etiqueta de su propio género: las jornadas, o los homenajes son siempre a mujeres escritoras y se les reivindica por sus éxitos en vez de por su pleno derecho a ser homenajeadas. Hay una diferencia abismal entre la reivindicación de las voces masculinas mientras que a las autoras muchas veces se les reduce a un personaje: ¿de verdad hacen falta debates como si Gloria Fuertes era una buena o una mala autora cuando se le homenajea?". Son contadas las excepciones que se escapan de estas dinámicas, con Rosalía de Castro como máximo exponente.

Maribel Domènech, en la presentación de su retrospectiva en el Centre del Carme.

Y entonces, las artistas estaban ahí

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana puso en marcha en 2018 el programa Trajectòries en el que, a través de una convocatoria pública, se seleccionarion seis proyectos dirigidos a revisar y reconocer la trayectoria tanto de artistas como de colectivos o tendencias artísticas de la Comunitat Valenciana, dentro del contexto del arte español contemporáneo. Se trataba de dedicar una muestra en la sala Ferreres a retrospectivas que habían sido silenciadas o pocos atendidas.

De estos seis proyectos seleccionados, finalmente cuatro se han dedicado a mujeres artistas: Teresa Cebrián (comisariada por Marisol Salanova), Ana Teresa Ortega (con comisariado de Pep Benlloch), Fuencisla Francés (comisariada por Pilar Tébar) y Maribel Domènech, cuya muestra se exhibe en el Centre del Carme hasta el 11 de octubre y que ha sido comisariada por Rocío de la Villa.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, señala que “a través de diferentes líneas de trabajo, el Consorci de Museus está trabajando en la revisión de nuestra historia reciente desde una perspectiva de género. En este sentido esta convocatoria busca contribuir a completar el relato del arte contemporáneo y con este propósito nos ha ofrecido la oportunidad de realizar algunas de las mayores retrospectivas que se han realizado sobre la obra de estas creadoras, poniendo en valor su trayectoria, reconociendo sus aportaciones y presentando algunas obras que constituyen piezas clave en el desarrollo del arte contemporáneo español”.

“Sin tratarse de una convocatoria específicamente dirigida a mostrar la obra de mujeres artistas, el programa Trajectòries ha demostrado que cuando se democratiza la cultura a través de convocatorias públicas con jurados independientes constituidos conforme a las buenas prácticas, surgen proyectos que hacen justicia con el trabajo de muchas artistas que no habían tenido el reconocimiento que se merecen, más aún cuando se trata de mujeres que se abrieron camino en el ámbito del arte y de la cultura en una época de grandes desigualdades” ha señalado Pérez Pont.

Trajectòries, Martín Gaite o Sánchez-Cutillas son tan solo tres ejemplos. Las vidas y las obras están ahí. El espacio mediático disponible también está creado. El sesgo de género que aún arrastra la academia en 2020 es lo que lastra una revisión de nuestra propia memoria artística, que ni siquiera a posteriori sabe mirar qué había en las sombras alargadas que la figura del genio ha creado a lo largo de toda la historia del arte.

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