TERRAZA DE LA SEMANA

Blayet

La terraza interior de Blayet es la representación fiel del verano: bullicio, despreocupación, arroces, brasa y alegría

19/07/2019 - 

No es tranquila, ni tiene vistas al mar ni un interiorismo cool pero acoge todo aquello que le suponemos al verano: reencuentros, follón y excesos. También paellas, sangría y helados, que viene a ser lo mismo pero comestible. No hay que asustarse ante las mesas largas en las que se acomodan primos, sobrinos, cuñados y demás parentela, la acústica es buena y no molestan.  Si se prefiere tranquilidad, mejor ir por la noche cuando las estirpes familiares ya descansan en el apartamento y las brasas dan la bienvenida a una clientela más reposada.

Los arroces los suelen clavar, así como los productos marineros. Tellinas y clotxinas siempre. Si además tienen hijos pequeños, darán las gracias a la familia Blayet por mantener esa zona infantil donde dejar que los pequeños esparzan su energía dando una breve tregua a los resignados padres que en este primer mes de vacaciones escolares nos hemos dado cuenta que el verano con niños es muy muy largo. Demasiado.

Con un par de cucharadas de arroz del senyoret y una copa de vino bien fresquito, el verano se sobrelleva mejor. Menos mal.