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basada en una coreografía de 1979

El IVAM viaja a 1979 para 'fotografiar' el flechazo entre artes plásticas y danza

La comisaria Teresa Millet recupera el trabajo del pintor Robert Rauschenberg y la coreógrafa Trisha Brown en 'Glacial Decoy', que estará disponible hasta el 18 de abril

19/11/2020 - 

VALÈNCIA. La danza contemporánea bebe directamente de las corrientes posmodernas iniciadas en la década de 1960. En ese desarrollo, la figura de Trisha Brown es fundamental. Se trata de una de las coreógrafas más importantes de todo el siglo XX, y destaca por la ruptura que hacía del teatro en su espacio convencional. Luchó por llevar la danza a museos, galerías y espacios urbanos, saliéndose de lo estándar. Un momento paradigmático en este proceso fue el inicio de su relación con Robert Rauschenberg, pintor de referencia en el momento de transición del expresionismo abstracto al Pop-Art en los años 50.  

La transición de la danza hacia espacios alternativos al teatro requería experiencia en muchos otros aspectos como la escenografía, la iluminación o el vestuario. Ahí fue cuando Brown pensó en Rauschenberg. En 1979 ambos se implicaron en un proyecto que hoy recupera el IVAM, más de cuarenta años después, gracias a la investigación de la conservadora Teresa Millet. Glacial Decoy viaja a aquel 1979 para recordar la importancia del trabajo de la coreógrafa y el pintor, que supuso un antes y un después en la concepción de la danza. La muestra, que ha sido presentada este miércoles por su comisaria, Teresa Millet, y por la directora del IVAM Nuria Enguita, se podrá ver hasta el 18 de abril de 2021. 

Una ráfaga de aire fresco para la danza 

El trabajo que recupera Teresa Millet supuso en 1979 algo desconocido hasta el momento. Glacial Decoy fue una coreografía que rompía con todo lo establecido. En aquel momento se vivía un renovado interés por el cuerpo y el movimiento, lo que planteaba una nueva relación en la que, en palabras de la directora del IVAM, “el arte contemporáneo estaba aprendiendo”.  

Nuria Enguita y Teresa Millet

La investigación de Millet parte de cinco grabados de Robert Rauschenberg de aquel 1979. De hecho, fue en una de las imágenes de la coreografía de Thrisa Brown que la comisaria vio de fondo una imagen que le resultaba familiar. Se trataba de una de las fotografías que Rauschenberg hizo en Florida y que pertenecía al IVAM. A partir de ahí, Millet se puso a investigar hasta recuperar aquel espectáculo coreográfico que combinaba un total de 620 diapositivas fotográficas que se sucedían de izquierda a derecha en el proscenio del escenario al mismo tiempo que se representaba la coreografía. La clave de todo era que el espectáculo se desarrollaba sin música. Como cuenta la comisaria de la muestra, “Brown no quiso incluir música porque le daba la impresión de que predominaba demasiado. Quería que hubiera una concentración absoluta en la danza, eliminando elementos narrativos”. 

No obstante, Millet también ha aclarado que Glacial Decoy no rompe absolutamente con los movimientos imperantes, “sino que se reconcilia con ellos”. Brown aceptaba la norma pero chocaba con algunas cuestiones que siempre se habían dado por hecho. “Tanto es así que durante el espectáculo incluso se oía el ruido de las diapositivas. El resultado era muy efervescente”. 

La exposición 

Rauschenberg diseñó la escenografía, la vestimenta y la iluminación de Glacial Decoy, que se estrenó en mayo de 1979 en el Children’s Theatre de Minneapolis. Fue la primera vez que Brown presentaba su trabajo en un escenario teatral. Ahora, la galería 3 del IVAM presenta cinco de las obras de Rauschenberg que el artista utilizó para la escenografía del espectáculo y que, además, forman parte de la colección del museo desde 1993. También se incluyen registros fotográficos y videográficos de la coreografía interpretada por la Trisha Brown Dance Company, así como la proyección de las 620 diapositivas del pintor en cuatro pantallas distintas.  

Por último, la muestra presenta una serie de obras dedicadas a Merce Cunningham, el bailarín por quien Brown conoció a Rauschenberg y con quien trabajó desde la década de 1960. Todas las piezas hacen referencia a la relación entre la coreógrafa y el pintor. Sus autores son Bruce Nauman, el mismo Rauschenberg, Andy Warhol y Frank Stella, entre otros.  

'Glacial Decoy'

La exposición se completa con una vitrina con fotografías, revistas y documentación original de Glacial Decoy. Entre ellas, destaca una carta escrita por Trisha Brown en la que habla sobre la fotografía y lo que esta supone para ella. Durante la presentación, la comisaria ha señalado que la implicación de Rauschenberg “no operaba en el vacío, sino que afectaba al proceso de desarrollo del trabajo de Trisha Brown”. En este sentido, la recuperación que hace el IVAM de Glacial Decoy “tiene que ver con la necesidad de entender esos cruces entre distintos tipos de arte, que dan lugar a la danza contemporánea”. Ese cruce, por otro lado, rompe con la pretensión de ofrecer un mensaje concreto, pero aún así, “cultiva, es bello. A pesar de que los movimientos no cuenten nada porque se despojan del relato, es muy importante ser conscientes de su importancia”.  

El gusto de Robert Rauschenberg por fotografiar objetos carentes de mensaje le viene de las vanguardias europeas. De ahí, el pintor aprendió que “cualquier motivo es susceptible de convertirse en mensaje”, algo patente en el conjunto de diapositivas que incluye la exposición, donde se pueden ver elementos urbanos del estado de Florida tomadas en 1979.  

‘Señuelo glacial’ 

El nombre de la exposición, Glacial Decoy (Señuelo Glacial), hace referencia a cómo ese vínculo entre danza y fotografía (creado por el ritmo con que las imágenes se sucedían) “te tiene cogido y mantiene tu atención a través del movimiento”, según la comisaria. Por su parte, el término ‘glacial’ se refiere a la frialdad en el baile, que está carente de música, “para que tan solo predomine el movimiento, sin ninguna distracción” 

Robert Rauschenberg y Trisha Brown tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de la danza posmoderna. Se conocieron en el estudio del coreógrafo Merce Cunnigham (a quien parte de la exposición va dedicada). Tiempo después de conocerse, nació el Judson Dance Theater, una iniciativa independiente a través de la cual Brown comenzaría a rechazar los límites de la danza moderna en la búsqueda de una concepción más libre que llegara a nuestros días. Tras el establecimiento de su compañía de danza, Brown escogió a Rauschenberg para colaborar con ella iniciando una relación que duraría hasta los años 2000. Trisha Brown falleció el pasado marzo de 2017 y Robert Rauschenberg en mayo de 2008. 

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