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nuevo jurado sin políticos

El proceso de selección de falla municipal se abre a diseñadores y equipos multidisciplinares

8/04/2016 - 

VALENCIA. Con un jurado profesional, sin políticos más allá del concejal de Cultura Festiva –que no tendrá voto- y una llamada a proyecto sin boceto abierta a artistas de distintas disciplinas. El proceso para elegir a los próximos autores de las fallas municipales, tal y como adelantó Cultur Plaza, llega cargado de novedades y tiene por objetivo crear un proceso similar al del cartel de Fallas que anime a más profesionales a querer plantar en la plaza del Ayuntamiento pues, precisamente, en la última llamada la concejalía recibió una única oferta: la de Manolo García. 

Uno de los principales cambios que dio a conocer ayer el concejal delegado del área, Pere Fuset, fue la intención de establecer mayores vías de participación, por lo que, además de cualquier artista fallero que haya plantado en ejercicios anteriores, se abre la convocatoria a creadores de las artes plásticas o constructivas con experiencia acreditada en diseño o equipos artísticos multidisciplinares en el que haya al menos un artista fallero con la titulación correspondiente.

 Foto: Armando Romero/ Junta Central Fallera

La selección de artistas será realizada por dos comités, uno por cada falla (infantil y grande). Fuset asumirá la presidencia, con voz y sin voto, al igual que el miembro de la Junta Central Fallera que ejercerá de secretario. Los responsables últimos de la selección serán cinco vocales elegidos por su competencia en cuestiones artísticas y buscando una representación paritaria. Fuset ha señalado que esta fórmula "es la que se sigue en todos los concursos artísticos del Ayuntamiento, lo que recalca nuestra intención de igualar a las Fallas con el resto de las artes".

Las bases, una vez publicadas, otorgarán dos semanas para la presentación de proyectos y la intención es que se seleccione el proyecto ganador a lo largo del mes de mayo. También se prevé que el creativo pueda cobrar en diversas mensualidades y no todo al final del ejercicio. El documento reserva una cláusula que permite declarar el concurso desierto.

El gremio pide que se adelante la decisión

La directiva del Gremio ha valorado muy favorablemente la supresión del requisito de presentación de un boceto finalizado: “Esa condición no le gustaba a nadie. Si el trabajo resultaba rechazado, suponía una pérdida notable de tiempo y dinero para el artista. Además, de esta manera el proyecto resultará mucho más vivo”. Este cambio se suma a otro históricamente demandado por el gremio. Aunque la dotación para los monumentos se mantiene con respecto al año anterior (170.000 euros para la falla grande y 25.000 para la infantil), el Ayuntamiento se hará cargo del coste de la decoración y seguridad, que hasta ahora asumían los artistas, que seguirán pagando el transporte y montaje.

Habrá que esperar a la convocatoria de 2017 para saber si la concejalía da respuesta a otra de la peticiones del gremio: la de adelantar la resolución del concurso. “Nos gustaría que el año que viene, en febrero o marzo ya se supiera quién va a ser el encargado de hacer la falla municipal”, afirma José Ramón Espuig, maestro mayor del gremio. Según explica, la incertidumbre hace que muchos no se arriesguen a presentar proyecto municipal y opten por cerrar antes los contratos con comisiones. “Queremos que el año que viene, el día después de San José, se sepa la identidad del artista”.

Fallas 'verdes' y de autor

En esta ocasión, y al contrario de lo que venía ocurriendo en años anteriores, se sustituye el "concurso de bocetos" por un proceso en el que se otorgará el proyecto a partir del autor. De esta forma, los artistas y equipos que quieran participar habrán de presentar, por una parte, un currículum personal o portfolio y, por otra, una memoria que contenga las ideas generales del proyecto de falla: temática, explicación técnica, adecuación al espacio o materiales a utilizar. Este último puede incluir planos, apuntes gráficos o imágenes, aunque es opcional y no computará. 

Foto: Milena Villalba.

Con respecto a los criterios de valoración, Fuset criticó que hasta ahora "sólo" se tenía en cuenta el diseño (4 puntos), la creatividad (4 puntos) y la explicación de la falla (2 puntos). En la presente convocatoria se establecen una serie de criterios más amplios. Así las cosas, se tendrá en cuenta el carácter satírico de la obra -"una falla tiene que hablar"-, la singularidad de la idea, la integración de la obra en el espacio público, la calidad compositiva y espacial, la accesibilidad, la adecuación entre la obra y su soporte literario y la interacción con el público.

Del mismo modo se tendrá en cuenta el tipo de materiales con los que se construya la obra, premiando aquellas fallas cuya cremà sea más limpia y respetuosa con el medio ambiente, que minimice en la medida de lo posible la emisión de gases contaminantes derivada de los materiales químicos de mala combustión. Por tanto, el jurado valorará el uso de materiales naturales, tanto en la construcción de las estructuras como en las coberturas, preparados y acabados pictóricos, aunque "no se restringirá el empleo de materiales sintéticos".

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