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las REACCIONES ANTE LA DESESCALADA en bares y restaurantes 

“Yo no abro”, el grito casi unánime de la hostelería valenciana ante el anuncio de la desescalada

Algunos podrían abrir el 11 de mayo, otros a principios de junio, pero no lo harán. Y con bastante razón. Esto es lo que opinan de la desescalada una amplia representación del sector de la hostelería en Valencia

Por | 01/05/2020 | 9 min, 4 seg

Los que somos felices en los bares y los restaurantes de esta ciudad vamos a tener que esperar un poco más. Si todo va bien, en unas semanas podremos pasear sin apenas restricciones, y seguro que muchos de nosotros pasaremos por delante de Rausell, de Lavoe o del Observatorio por si acaso ha cambiado algo. Lo más probable es que las persianas sigan cerradas a pesar de que, según anunció esta semana el Gobierno, el 11 de mayo, podrían abrir las primeras terrazas. Eso sí, con un tercio de su aforo.  Esto es, si tienes la suerte de contar con diez mesas en el exterior, podrás dar servicio en tres de ellas.  En tres. 

 A partir del 25 de mayo (siempre en el supuesto de que no haya un repunte de la pandemia),  se permitirá abrir el interior de los locales, pero solo al 30%. Piensen en Saiti, Doña Petrona o La Aldeana. ¿Cuántas mesas supone eso? ¿Tres? ¿Cuatro mesas?  A principios de junio, ese aforo, tanto en la sala como en las terrazas se amplía hasta la mitad. De las barras, nos olvidamos de momento.  A finales de junio, se espera que se alcance esa "nueva normalidad", que suena a nombre del último disco de Marta Sánchez, y que nadie sabe bien en qué consistirá.

¿Es viable abrir los establecimientos así?  La respuesta, entre la docena de cocineros y hosteleros consultados, es unánime. Es inviable. Todos coinciden en lo mismo. No existe a día de hoy seguridad jurídica ni sanitaria. Todos se hacen las mismas preguntas. ¿Qué pasa con los ERTES si abro? ¿Tendré que reintegrar a la toda la plantilla o se podrá hacer de forma escalonada? ¿Qué medidas se van a obligar a tomar para proteger tanto a mis empleados como a mis clientes? ¿Cómo voy a pagar la luz, el agua, el gas, el alquiler y los sueldos del equipo con tres mesas y el miedo todavía a flor de piel de la sociedad de recuperar esa vida despreocupada de hace dos meses?  

"Es imposible.  Los que abran saben que lo harán a pérdidas, es una locura abrir así. No tenemos ni seguridad jurídica ni sanitaria. No conocemos los protocolos que se van a exigir. Los hosteleros estamos en una precariedad absoluta", explica Manuel Espinar, presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV) y CONHOSTUR, que hace unos días ya emitieron una valoración sobre el anuncio de desescalada del Gobierno.    De la posibilidad de ampliar el espacio de las terrazas o de ampliar el horario de cierre, el ayuntamiento les ha dicho que no. Lo que sí se ha comprometido el Consistorio es a agilizar las licencias de las terrazas de los locales que están en trámite (y que en algunos casos, como en el del Observatorio han tardado tres años en dar respuesta).  "Ahora mismo los hosteleros no estamos pensando en ganar dinero sino en sobrevivir" afirma Espinar. 

El estado de ánimo entre la hostelería valenciana es muy similar y va desde el abatimiento y la desesperanza hasta la perplejidad o el enfado. Hemos hablado con docena de cocineros y empresarios hosteleros para conocer su opinión y saber cuándo piensan abrir. 

Alfonso García (La Aldeana)

"¡Lamentablemente, YO NO ABRO!". Es la frase que ha propuesto acuñar el propietario de La Aldeana 1927 a la Federación de Hostelería. Él es uno de los que podría abrir dentro de diez días, pero no lo hará hasta más delante. Tiene doce personas en plantilla y sabe que dando de comer a 30 en lugar de a 100, los números no salen. 

José Rausell (Rausell)

"Este plan de desescalada es una sinrazón. Estoy en total desacuerdo, es inviable a todas luces. En cuanto abres la persiana los gastos son los mismos, pero trabajas al 30%... No sabemos con seguridad el tema de los ERTES cómo se va a resolver. No hay legislación ni seguridad. Yo podría abrir la zona de comidas para llevar el próximo lunes pero como no sabemos qué pasa con los ERTES, nosotros no podemos asumir las nóminas de 22 trabajadores si nos obligan a sacar del ERTE a toda la plantilla. Yo quería abrir cuanto antes porque echo mucho de menos el contacto con los clientes, pero no tengo la confianza para abrir. Nos falta mucha información y no nos sentimos respaldados".

Alejandro del Toro (Restaurante Alejandro del Toro)

"Es inviable. Totalmente imposible para cualquier hostelero abrir con un 70% menos del aforo. Quiere decir que de un euro ganado, vamos a perder 70 céntimos. No hace falta ser economista para saber que los número no salen. Nosotros no vamos abrir, sobre todo, hasta que no sepamos las medidas que se hagan desde Sanidad para mantener la seguridad tanto de nuestros clientes como de nuestros trabajadores. Ya nos pasó con la ley del tabaco, que invertimos 40.000 euros en un protocolo que luego duró dos meses. Eso para un restaurante es una carga muy grande".  

Carito Lourenço y (Fierro y Doña Petrona)

Carito me avisa de que su opinión puede ser no publicable y nos reitera su enfado. "No han dicho mucho que podamos aprovechar para poder hacer ninguna previsión. No tomaremos determinaciones con la poca información que disponemos", afirma la cocinera. 

Chemo Rausell (Napicol)

"Es un desastre todo el planteamiento de la limitación de aforo. Es demasiado restrictivo. No puedes medir a todos los locales con la misma vara. Hay restaurantes que pueden asegurar la distancia y trabajar con más aforo, como es el caso de nuestra terraza. ¿Si puedo dar de comer a 40 con todas las medidas de seguridad, por qué me obligan a que sean 20? Además, el tema de los ERTES nadie lo tiene claro. Ni siquiera el gestor sabe respondernos.  Necesitamos que se especifique todo mucho más. Nosotros no abriremos hasta la fase II, a finales de mayo". 

Vicente Patiño (Saiti y Sucar)

"Si no nos ayudan, vamos a acabar todos cerrando, los grandes, los medianos y los pequeños. Esto nos afecta a todos. Yo no voy a abrir si no sé las medidas sanitarias que me van a pedir. Vamos totalmente a ciegas. Y lo que tengo muy claro es que no voy a dar de comer con mamparas. A mi casa se viene a disfrutar, no a pasarlo mal.  En todas estas semanas yo he pensado de todo, hasta en cambiar de oficio. Te dan ganas de cerrar los restaurantes y dedicarte a hacer bolos, sin nignún riesgo. Estamos muy fastidiados", asegura Patiño. 

Toni Boix (Lavoe)

"No voy a abrir con el aforo al 30%. Para tener cinco mesas y hacer cuatro paellas me quedo en mi casa. Esto es una estrategia para no seguir pagando los ERTES, pero lo que están haciendo en hundir a las empresas. Yo no le veo sentido a todo esto, preferiría esperarme a que pudiésemos abrir del todo en agosto. Lo que seguramente haremos será que el equipo se reincorpore la primera semana de junio para poner a punto el local y a la segunda abriremos" 

Sergio Mendoza (El Observatorio y El Astrónomo)

"En nuestro caso, la apertura dependerá de lo que pase con los ERTES. Ahora se nos libera de los sueldos y las cuotas a la seguridad social y nos aseguramos que el equipo cobra. Yo podría bajar ahora y ponerme a cocinar porque hay mucha gente que nos lo está pidiendo, podríamos dar servicio y reactivando poco a poco la economía, pero si yo, para vender 10 ceviches tengo que hacer frente a 12.000 euros en sueldos, es imposible.  Lo mismo pasa con la terraza y el 30% del aforo. Es inviable. Nadie va a abrir. No tiene ningún sentido."

Vicky Sevilla (Arrels)

"La primera reacción fue de shock. ¿Cómo que ya podemos abrir? Si no hay un protocolo de medidas sanitarias fijadas por el Estado... ¿Al 30%? Es inviable. Si tuviéramos el 30% de gastos... pero lo veo absurdo, no habiendo medidas sanitarias legales claras que podamos y debamos aplicar y pudiendo haber un repunte en los casos de contagios y además siendo inviable abrir al 30% de ocupación con el 100% de gastos.
Nosotros vamos a optar por aguantar, ver como reacciona la gente e intentar resistir hasta que vuelva una relativa ‘normalidad’. Todo esto también depende de que no quiten ERTES , que nos dejen hacer la desescalada poco a poco, como si empezáramos un negocio de 0. Ahora mismo está todo en el aire, pero creemos que es la opción más sensata".

Tino Fernández (Marvi)

Tino es otro de los que tiene claro que, a pesar de tener terraza, no abrirá en la primera fase. "¿Qué hago abriendo con tres mesas? ¿Y si la gente, en lugar de comer, pide un café, una cerveza o una coca cola? Es inviable. Empezaré a pensarlo cuando se permita abrir la mitad del aforo tanto dentro como fuera. ¿Alguna solución? Un poco más de flexibilidad en las terrazas", afirma el cocinero. 

Mar Soler (2 Estaciones)

"Nosotros como empresa no hemos tomado ninguna decisión aún, básicamente porque todavía no se ha oficializado en el BOE la normativa de la desescalada, sobre todo en términos económicos, laborales y de seguridad sanitaria, con lo cual consideramos precipitado tomar una decisión. Económicamente abrir sólo con el 30% de la terraza es inviable, es evidente que durante un tiempo determinado nuestro aforo se verá reducido pero también el número final de clientes a causa de la incertidumbre y cautela debido a que, hasta la fase 3, la situación es de movilidad muy reducida o casi nula. Por tanto, mientras no se oficialice un clima de normalidad relativa, no contemplamos abrir todavía, ya que nos costaría más dinero que permanecer cerrados, como ya pasó las dos últimas semanas antes del cierre. De igual modo estamos generando nuevas fórmulas que nos faciliten una mejor adaptación a las nuevas costumbres y necesidades de nuestros clientes".



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