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tendencias escénicas

'La vida inventada de Godofredo Villa' rinde homenaje a los niños de la guerra

Sònia Alejo ha ganado con esta obra el premio de la Crítica Valenciana en la categoría de Literatura Dramática 

3/04/2019 - 

VALÈNCIA. Hace año y medio que en València, la calle General Urrutia pasó a llamarse avenida Amado Granell, pero cada vez que la dramaturga Sònia Alejo se sube a un taxi para dirigirse a casa, todavía tiene que referirse al antiguo nombre de la vía. De paso, hace un poco de pedagogía e informa al conductor de que Granell fue un militar republicano de Burriana que lideró la liberación de París de la ocupación nazi.

La memoria histórica es un concepto que la escritora tiene muy presente desde que hace seis años un anciano con bastón se sentó junto a ella en un banco de un parque de la localidad francesa de Chalon sur Saône y le confió sus recuerdos. Era un niño de la guerra civil española, de los miles que huyeron el 13 de junio de 1937 desde el puerto de Santurtzi en el transatlántico Habana. Y tras la huida, todavía tuvo que afrontar dos contiendas bélicas, la mundial y la de la independencia de Argelia.

“Soy muy esquiva, no me pongo a hablar con cualquiera, y cuando viajas sola y estás en otro país, tienes las defensas más alerta, pero el señor fue muy amable y al revelarme su vida, me descolocó y terminamos conversando durante cinco horas”, recuerda Alejo, que terminó acompañando a aquel refugiado español hasta su casa y ha mantenido correspondencia postal con él durante todo ese tiempo.

Godofredo Villa es uno de los centenares de miles de personas que escaparon de la guerra civil. A los 17 años, se unió a la resistencia y luchó contra los alemanes, como muchos otros españoles que guardaban la esperanza de que los países aliados acabasen con Franco al término de la II Guerra Mundial. A los 19 se reunió con su familia en Orán, donde se casó con una refugiada andaluza. Pero a principios de los 60, cuando comenzaron los primeros disturbios del Frente Nacional de Liberación de Argelia (FLN) contra la colonización francesa, tuvieron que huir del norte de África.

A diferencia de Granell, a este señor de 93 años no se le va a reconocer con una plaza o una calle, pero sí con una obra de teatro, La vida inventada de Godofredo Villa, programada del 4 al 7 de abril en el Teatre Talia.

Tarde y mal

“Quería rendir un homenaje a todos los héroes anónimos que no forman parte de los libros de historia. Se habla de aquellos evacuados que tuvieron que hacer su vida fuera, pero nunca se les pone cara ni nombre”, lamenta la dramaturga, que además de escribir teatro, ejerce la presidencia de la Associació Valenciana d'Escriptores i Escriptors de Teatre (AVEET).

La invención en el título de la pieza alude al elemento de ficción necesario para dar aliciente escénico al relato biográfico. La obra, premiada este año en la categoría de literatura dramática por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE), está ambientada en un aseo donde el protagonista se encierra mientras espera a recibir un homenaje en el Ayuntamiento de París.

Aquel tributo fue real. En junio de 2015, se reconoció con la inauguración de un parque en la capital francesa la labor de los supervivientes de la División Leclerc, también llamada La Nueve, una unidad blindada formada casi íntegramente por republicanos españoles que fue la primera aliada en entrar en París. Godofredo no estuvo allí, su regimiento se encontraba cerca de Lyon en aquellos días, pero la puesta de largo del Jardin des combattants de La Nueve le sirve a Sònia Alejo para subrayar “la contradicción que supone el honor de que alguien se acuerde de lo que hiciste y de que sea el rey el que te venga a poner la medallita”.

De hecho, en aquel homenaje, Felipe VI no hizo mención a Franco y omitió en su discurso los 40 años de dictadura que forzaron el largo exilio de aquellos insignes soldados.

Los lodos de la precampaña

Era tal la implicación emocional de la autora con el personaje, que decidió no dirigir y poner su texto en manos de Xavier Puchades, quien, bajo su parecer “le ha dado oxígeno y ha planteado la puesta en escena desde un punto de vista externo y distante”.

La obra, narrativa, es muy diferente del tipo de dramaturgia practicado por Alejo, más inclinada hacia el estilo poético, contemporáneo y fragmentado. Esa línea le ha procurado recientemente el Premi de Teatre Infantil Escalante por su obra Cremallera, una propuesta que profundiza en el drama de los refugiados y en la sororidad.

La vida inventada de Godofredo Villa respeta la manera de hablar de Godofredo, descrita por Sònia como “arcaica y culta, salida de los años treinta”. A su lectura dramatizada en 2017 acudieron dos hijas y un hijo del protagonista.

Aunque su estreno se remonta dos años atrás, la conexión actual con una precampaña electoral donde la eclosión de la ultraderecha ha removido los peores lodos de España es inevitable. “La obra lanza cables con la actualidad, con las contradicciones que arrastramos por no haber zanjado la dictadura en el momento. En países como Alemania, se juzgó y se trabajó para reconstituir la memoria de las víctimas en cuanto acabó la guerra, pero aquí, después de décadas de silencio, represión y miedo, en la Transición se miró hacia otro lado. Desde entonces, vivimos un problema de falta de información”, se queja Sònia Alejo, que casualmente, después de su encuentro con Godofredo, recibió el encargo de programar el proyecto Memorial Democràtic en Vila-real, lo que la ha llevado a estar muy implicada estos últimos cinco años en restablecer el recuerdo y la dignidad de las personas silenciadas por la dictadura.

“No sólo es que la Guerra Civil no se haya dado en los colegios durante muchos años, ni que ahora no se explique en profundidad, sino que la historia la han escrito los vencedores y se ha manipulado. De ahí que el trabajo de investigación sea difícil y que divulgarlo resulte mucho más, porque este país tiene un nivel cultural bastante mediocre. En muchos sectores no existe un interés personal de saber más allá de lo que se les ha contado. Y ya va siendo hora, porque este año se cumplen 80 del fin de la contienda”.

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