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contra-carta a los reyes magos

Las 15 tendencias que deben desaparecer en 2016

Este año no pido nada, no quiero que sus Majestades de Oriente -o las Reinas Magas de la República, me da igual- me traigan nada. Esta vez prefiero que se lleven algo, se trata de algunas tendencias que me gustaría que desaparecieran para siempre

5/01/2016 - 

VALENCIA. Queridos Reyes Magos, este año -tampoco- me he portado bien por eso y porque el carbón nunca me ha gustado, he pensado que lo mejor para todos será llegar a un acuerdo. Es el motivo de esta carta, no se ofendan pero pongo en copia a las Reinas Magas, por si acaso.

Como les decía, no quiero que me traigan nada, al contrario, esta es una lista de cosas que se pueden llevar al lejano Oriente, o donde estimen conveniente, pero que sea muy lejos y para siempre. No pido nada o, según se mire, pido mucho pero ustedes son magos y tienen buenos camellos así que seguro sabrán gestionarlo. 

1. El feísmo

Lo feo es la nueva belleza, lo más moderno es ir hecho un cuadro. Ya está bien, llevamos varios años -demasiados- en los que se ha ensalzado lo feo como un nuevo referente de belleza y, lo que es peor, como algo muy transgresor. En su momento fue divertido, incluso nos calzamos unos ugly shoes, pero la broma ya ha perdido su gracia y en estos tiempos inciertos la única verdad que nos queda es la belleza. Las cosas bonitas en mayúscula y que nunca dejarán de serlo. Las locuras de Prada son la única excepción que aceptamos, eso ni lo toquéis Majestades.

2. Lo excesivamente cuqui

Sin darnos cuenta las bodas, bautizos, comuniones y hasta los picnics se han llenado de banderines, cajas de madera en tonos pastel, photocalls con antifaces, flores secas y letreritos con caligrafía de colegio de monjas. Todo es tan cuqui que queda poco para que un día acabe explotando llenándolo todo de purpurina.

3. Las frases motivacionales

Los lunes son odiosos, hay días en los que no tenemos ganas de ser felices y tampoco somos capaces de conseguir cualquier cosa. Por mucho que una taza o una libreta se empeñe en hacernos creer lo contrario. No soy pesimista, tan solo una realista cansada de las frases motivacionales. 

4. La ropa deportiva en general y los forros polares en particular

Es una batalla sin cuartel pero no podemos darnos por vencidos: la ropa deportiva -ya lo dice el nombre- es para hacer deporte. Ser runner tampoco es excusa para llevar chándal en cualquier ocasión, ni tampoco que lo firme Alexander Wang. No y no.

Los forros polares son, como su nombre indica, para utilizar solamente en el Polo Norte o, en su defecto, en cualquier lugar en el que no se tenga contacto con la resto de sociedad. Las Fallas tampoco son excusa.

5. Los gastrobares

Me conformo con que retiren el término gastro y vuelvan a ser simplemente bares. No entiendo la fijación por añadir lo de gastro a todo, con lo hospitalario y quirúrgico que suena.

6. La decoración vintage-industrial-chic

O cómo quiera que se llame esa tendencia pero ya saben de lo que hablo. Los palés reconvertidos en mesas o sofás, las sillas metálicas con la pintura desconchada, las bombillitas de filo visible, las mesas de madera áspera como las manos de un marinero ruso... Cualquier nuevo restaurante -gastrobar- en Ruzafa tiene un 98% de posibilidades de tener este aspecto.

7. Las camisetas con mensaje y la moda inspirada en el fast-food y otros referentes pop

Las últimas colecciones de Moschino y la estilista Anna Dello Russo han hecho mucho daño a la moda.

8. Los zapatos Made in China

¿De verdad a estas alturas hace falte que lo explique?

9. El hipsterismo, los tatuajes old school y las barbas

Hemos llegado al tope, necesitamos algo nuevo. Sobre todo, necesitamos volver a ver los hombres que se esconden detrás de esas frondosas barbas, acariciar las mejillas ocultas tras el grosor del pelo. Queremos diversidad -también aquí-, porque las barbas están bien pero pueden convivir en armonía con caras suaves y lampiñas.

Por cierto, ya que hablamos de hombres, las cejas depiladas y las patillas finas es algo que deberían haber desaparecido hace tiempo, aprovecho para recordarlo.

10. Las camisas masculinas moradas, lilas, grises y negras

De esta manera muchos políticos descubrirían que hay una paleta de colores muy amplia y puede que se olviden de ese estúpido prejuicio que tienen con las camisas azules, las corbatas y los trajes de su talla. Además evitaríamos ver esas camisas en las bodas lo que sería un gran alivio.

11. El término canalla

Nuestro idioma es tan rico y canalla es tan 2010...

12. El fake-fur y la polipiel

Antes de que se me eche al cuello el PACMA -Partido Animalista-, Greenpeace y todos los ecologistas, diré en mi defensa que no estoy en contra de su uso, al contrario, pero algunas marcas de moda deberían intentar que fueran lo más parecidos a la realidad. El pelo encrespado de algunos abrigos y la polipiel como una bolsa de basura son absolutas ofensas a la belleza del pelo y la piel de los animales.

13. Fotografiar la comida del plato

Fotografiar la comida para luego colgarla en Instagram. Fotografiar la comida es el nuevo bendecir la mesa de algunos, igual de incómodo para los que a su alrededor no comparten esta liturgia.

14. La inspiración Desigual

Las prendas de patchwork en colores llamativos y con grafismo de estilo sesentero y manga. Ese abrigo en el que ahora mismo están pensando. Ahora es el momento de guardarlo y esperar a que pasen muchos años para reirnos de todo esto.

15. Las listas

Las listas como ésta, por ejemplo. Empieza a ser complicado encontrar en Internet artículos que no sean listas, nos gustan tanto como leer sin saltar de un número a otro.

Podría seguir pero no quiero abusar de sus Majestades, el resto de cosas las dejo para la carta del año que viene.

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