EN FORMENTERA

Los antiguos dueños de Julio Verne reabren Can Pasqual

Pep Mayans retoma el negocio familiar para ofrecer una propuesta gastronómica de calidad basada en la tradición

| 13/07/2018 | 2 min, 27 seg

VALÈNCIA. Can Pasqual es más que la denominación de un restaurante, es la ilusión de un empresario de Formentera, Pep Mayans, por recuperar el restaurante de sus padres, Pasqual Mayans y Pilar Serra, ubicado en Es Caló de Sant Agustí, y de este modo, perpetuar los aromas y sabores de la cocina tradicional de la isla a través de una cocina meditada, pero pasada por el tamiz de las nuevas técnicas. Esta fue una de las motivaciones que llevó al anterior propietario del restaurante Julio Verne, en València, y a su pareja, Cristina Ibáñez, ha hacer esta apuesta.

Al frente de la cocina se encuentran el chef Juan Exojy la propia Cristina Ibáñez con los postres. Ambos no solo forman un tándem consolidado y con una amplia experiencia culinaria, sino que además son dos cocineros, que pese a no ser de Formentera, ya la llevan en el corazón y han pasado largas temporadas en la isla imbuyéndose de su alma. No obstante, como de lo que se trata es de volver a los orígenes de lo que fue este reconocido restaurante, Juan Exojo ha pasado largas horas en la cocina acompañado de Pasqual Mayans, el cocinero, el soñador, el patriarca… El que hizo posible que en 1964 el restaurante Pasqual abriera sus puertas.

El respeto al producto, como antaño, es una de las constantes de este restaurante de Es Caló, así como el mimo a los productos de Formentera que son, sin lugar a duda el reflejo de una carta cuidada pensada para ofrecer unos sabores diferenciadores respecto a cualquiera de los restaurantes de la localidad. De nuevo, la Zarzuela de Pasqual vuelve a ser la protagonista, junto con la caldereta que sigue la receta tradicional de la familia Mayans. Sin embargo, también nuevos platos han ido calando entre los clientes del restaurante desde que abriera, el pasado 26 de mayo; platos como paella con centollo.

Pero la apuesta de Pep Mayans no radica sólo en la propuesta gastronómica, puesto que el local ha sufrido una reforma integrar para mostrar el espíritu de marinero de Es Caló, por eso los colores de la playa y del mar son una constante. No en vano esta localidad fue el primer puerto de la línea con Ibiza. Esta la razón de que las barcas, las redes y numerosos elementos decorativos propicien que el visitante se sumerja de lleno en el mar.

Este leit motiv también se aprecia en la nueva imagen corporativa, que consiste en un caballito de mar, puesto que los hipocampos sólo viven en aguas cristalinas y etereas como las que existen en Formentera.


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