DELIVERY ÉTICO

Rodant: comida a domicilio con ética

Rodant Bicimensajería es una alternativa a las multinacionales de ‘delivery’, un proyecto que conecta restaurantes y domicilios desde el compromiso con las condiciones laborales

29/01/2021 - 

La comida a domicilio ha avanzado de tendencia a herramienta de supervivencia de los negocios hosteleros que debido a las circunstancias sanitarias, sociales y económicas derivadas de la crisis del coronavirus han visto reducida y detenida su actividad. El delivery y el take away son la única forma de seguir en activo para cientos de restaurantes y cafeterías. Un estudio de la agencia de marketing digital Elogia titulado COVID-19 como acelerador de la sociedad digital, apuntaba que el 74% de los internautas realizan compras en comercios online. El confinamiento supuso un aumento de casi 800.000 nuevos usuarios en comercios digitales.

Según la segunda edición del Barómetro de Tendencias en Restauración, elaborado por la empresa de investigación de mercados Ipsos e impulsado por Unilever Food Solutions, junto con Facyre (Federación de Asociaciones de Cocineros y Reposteros de España) y Hostelería de España, el 63% de la población española indicó que durante la cuarentena hizo uso de los servicios de comida a domicilio. Si la tendencia de estos datos publicados en julio de 2020 sigue al alza, cabe esperar que con este nuevo cerrojazo de la hostelería que en la Comunitat Valenciana entró en vigor el pasado jueves 21, se multiplique la demanda. Además, ha crecido exponencialmente el número de restaurantes que se han sumado al carro del delivery como si fuera una tabla de salvación.


La pandemia hizo evidente la necesidad de los servicios de riders y también, las precarias condiciones laborales de algunos de ellos, como explican desde RidersXDerechos, un colectivo a nivel estatal que lucha por los derechos laborales y las condiciones de vida dignas de los trabajadores de reparto a domicilio. De RidersXDerechos surge Rodant Bicimissatgeria, una cooperativa de ciclomensajería que en marzo comenzará a operar en València. «Rodant viene a raíz de la lucha contra la precariedad de los riders que comenzamos en 2017, cuando mediante la plataforma pusimos una denuncia a inspección de laboral. Denunciamos que éramos falsos autónomos. A raíz de esto surgieron coperativas en Madrid y Barcelona, pero en València aún no nos veíamos preparados para meternos un proyecto empresarial», explica  Pepe Forés, Secretario de Rodant. «Llegó la pandemia y retomamos la idea. Se hizo real la necesidad de montar una cooperativa de bicimensajería ética. Nos reunimos con la directora de cooperativismo y emprendimiento del País Valencià y nos dio las claves para avanzar». A través de una iniciativa de micromecenazgo reunieron el capital suficiente para constituirse.

La  mecánica para pedir que emplearán en Rodant será similar al de otros conocidos servicios de comida a domicilio: una aplicación a través de la cual acceder a la carta de los restaurantes que están integrados en la plataforma. «La aplicación se llama Coopcycle, lleva en funcionamiento desde 2016. Ellos nos ceden el uso de la aplicación prácticamente gratis. Su carácter federativo y ético, no todas las empresas pueden entrar. Tienes que tener unas buenas condiciones laborales». Según explica Forés, Coopcycle es prácticamente un clon de la aplicación que emplea Deliveroo, ya que está desarrollada por los mismos developers. «Son los mismos desarrolladores de Deliveroo, los despidieron y crearon una aplicación de base igual que la suya. Es simple: el cliente pide con su tarjeta y media hora lo tiene».


Rodant se asemeja a otros colectivos y cooperativas como La Pájara en Madrid, Mensakas en Barcelona, Zámpate Zaragoza, Botxo Riders en Bilbao y Eraman en Vitoria. Todas ellas, empresas que quieren visibilizar las condiciones de los trabajadores del sector, dignificar su labor y evidenciar que otro modelo de negocio es posible, rentable y respetuoso. Además, tienen como misión justificar que es posible el delivery hecho exclusivamente a través de vehículos no contaminantes que coexistan entre el resto de agentes una ciudad como València, que trata de alcanzar la sostenibilidad.

Las tarifas que ofrece Rodant están ideadas desde los principios del comercio justo, tanto para los bicimensajeros como para los propietarios de los pequeños y medianos comercios de hotelería. Una alternativa a, como denuncian desde Rodant, «las plataformas capitalistas de abusivos que fomentan un modelo de reparto explotador». No han revelado aún su catálogo de restaurantes, pero prometen que será variado. «El restaurante no tiene ningún tipo de permanencia. No obligamos a nadie a estar con nosotros como hace Glovo o Deliveroo, que obliga a estar 6 meses so pena de tener que pagar 10.000 euros de indemnización, aunque solo hayas tenido dos pedidos».


Para garantizar que la comida llegue en estado óptimo, establecen como norma no repartir a más de 3,5 kilómetros entre el restaurante y el cliente. «Deliveroo o Glovo reparten hasta a 15 kilómetros del restaurante. Ya me dices cómo llega: fría. Nos preocuparemos, y mucho, de que la comida llegue en caliente».

 El colectivo RidersXDerechos lleva denunciando desde hace años la precarización del sector y el uso de la figura del falso autónomo para no ocuparse del pago a la Seguridad Social, de las bajas laborales y de enfermedad, y de cualquier tipo de obligación hacia sus repartidores. «No tratamos de desbancar a Glovo pero al menos arañarles cuota, quitarles partners, restaurantes que prefieren un modelo más respetuoso. O bajan sus pretensiones o que se vayan».