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la erótica del arte

Sexo y provocación a pesar de Internet 

El valenciano Naro Pinosa ha pasado de Instagram a realizar la introducción de ‘Kiki, el amor se hace’, el nuevo film dirigido por Paco León

25/11/2015 - 

VALENCIA. El sexo. El sexo. El sexo. Los micrófonos. Por pura diversión, Naro Pinosa se ha convertido en uno de los creadores más provocativos de la world wide web. Y eso es decir mucho. Lo obvio y poco sutil enfrentado a una censura que él mismo se impone -después de sufrirla por parte de las redes sociales, claro- le ha llevado a crear piezas que dicen más por estar a límite que por sobrepasarlo.

Empezó con una cuenta en Instagram, donde colgó sus primeros trabajos, confeccionados a base de creatividad y poca maña. Define su método de trabajo como "chapucero", un corta y pega con ayuda de Photoshop. No en vano, el origen de su obra es más fruto del aburrimiento que de la vocación, "un hobby con el que evadirme y entretenerme". Pese a que, según cuenta, parece haber llegado a esto por casualidad, su incuestionable talento no ha dejado indiferente a nadie. Tampoco a Instagram. 

Dos veces han sido censuradas sus cuentas en la red social por publicar contenido de alto voltaje. Ahora va por la tercera aunque, a pesar de sus casi 50.000 seguidores, no sería de extrañar que hubiera una cuarta. "La primera vez que me censuraron me sentó fatal, fue por una imagen de Kate Moss a la que puse un coño en forma de corazón. La verdad es que me quedó muy chula estéticamente", explica. Aunque no se atreve a tildar su trabajo de arte, sí defiende la necesidad de separar la pornografía de la creatividad. No en vano, esa parece ser una de las razones por las que quiere seguir apretando las tuercas en sus piezas.

"Empecé siendo muy candy, cuidando todo mucho, pero luego me di cuenta de que lo que más morbo me daba era lo bizarro, provocar. No al resto, sino a mi mismo", afirma Naro Pinosa. Y es que, a pesar del bombardeo de imágenes cargadas de sexo en publicidad, cine y televisión, lo explícito sigue siendo un tabú, algo que pone nervioso a más de uno. Incluso a muchos de los que estén ahora descubriendo sus imágenes. "Todos tenemos muchísimos tabúes, yo el primero. Al final el sexo es una forma de desinhibirte, cuanto más sucio y más divertido mejor. Es una liberación de todo lo material, una cura".

Define su estilo como 'Candy bizarro', una obra en la que tampoco falta el humor y que muestra a personajes como Leo Messi andando en tacones sobre una pasarela o a Adele llorando como la Virgen. Su obra está compuesta por centenares de extrañas parejas. Actores porno y estatuas clásicas, iconos pop e imaginería cristiana.

De Instagramer al film de Paco León

Al final su estilo ha ganado la partida y, apenas dos años después de abrir su cuenta en la red social, ha participado en numerosas exposiciones, revistas y ha sido contactado por marcas como Gucci. Su última aventura está en el cine, de la mano de Paco León, quien ha confiado en él para realizar la introducción de 'Kiki, el amor se hace', su nueva película, que se estrenará el próximo mes de febrero.

"Cuando se puso en contacto conmigo me asusté muchísimo, no sabía como coger todas las ideas que me lanzaba, aunque al final me dieron total libertad", cuenta. León, que en algún momento ya había alabado el trabajo de Pinosa a través de las redes, se puso en contacto con Pinosa por un mensaje de Instagram. De esta forma se 'desvirtualizaron' en el set, un encargo que le resultó más fácil de lo esperado.

Tras cinco semanas de rodaje, Paco León -director- dio por finalizada la grabación de su tercera película el pasado mes de septiembre, una comedia erótica que se presenta después de las celebradas 'Carmina o revienta' y 'Carmina y amén', que dirigió y escribió. 

Por su parte, Pinosa, aunque se siente halagado por los encargos, confiesa haber dicho 'no' a más de una propuesta. En estos meses ha trabajado en numerosas publicaciones americanas y francesas, revistas "arriesgadas y hardcore" que buscan a "personajes raros". "Bueno, yo no me considero raro", dice. Ahora tiene entre manos un proyecto que le llevaría a protagonizar la exposición en un hotel en Miami, aunque todavía está decidiendo si acepta o no el proyecto. "Soy un poco vago", confiesa entre risas. Lo que sí es seguro es que la próxima primavera se publicará 'Surfbook', de la editorial Gestalten, en el que ha colaborado. Entre libros, fotografías y cine, una cosa está clara: el sexo sigue vendiendo. 

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