CONSECUENCIAS DEL COVID

Asperezas que se fueron: las servilletas de bar

¿Dónde están? ¡No se ven! Las servilletas —y los servilleteros—son cosa del ayer

23/07/2021 - 

Esta es una enumeración errática de los fragmentos de cotidianidad que se fueron con las medidas sociosanitarias impuestas como consecuencia de la pandemia del covid: puestos de algodón de azúcar en la feria, la botella de AOVE en la mesa, bailar pegaos, un empleo razonable de los plásticos de un solo uso, las verbenas, las entrevistas en el servef (ahora Punt Labora), la venta de líquidos (de cualquier tipo) en las actividades culturales de carácter municipal, el olfato, la carta en papel, no pedir cita previa para la cita previa para la cita previa, el ocio nocturno, el punk, improvisar, servilletas de bar con la suavidad de una lijadora rotorbital… Nos detendremos en las servilletas de bar con la suavidad de una lijadora rotorbital.

Bárbara Blasco anticipó la tragedia: «Ya casi no quedan bares, bares como los de antes, me refiero (…) Barra metálica, servilletas que de finas no absorben, pero raspan, ninguneo a la estética, ropa de trabajo y alcohol, mucho alcohol”. Si los bares escaseaban y por ende, los dispensadores de servilletas que primero tenían logos vetustos y cenefas fantasiosas (aspereza total), después frases motivacionales (aspereza media) y por último, un sello de la Rainforest Alliance Certified y otros indicativos de ecología (aspereza nula), ahora, en este presente incierto y distanciado, no hay cómo secarse el reguero de agua que deja el doble de cerveza a su paso por nuestras manos.

El uso obligatorio de hidrogel ha disminuido, el uso obligatorio de mascarillas en exterior está en entredicho, la transmisión del virus por superficies pues… chiques, qué os voy a decir. Cuando tiras de informes que cumplen con el método científico, hay un disclaimer en negrita dentro de una caja con sombreado azul bajón que pone: «La evolución de los acontecimientos y el esfuerzo conjunto de la comunidad científica mundial, están generando gran cantidad de información que se modifica rápidamente con nuevas evidencias» por lo que dar con una verdad absoluta —el conocimiento pleno y universal del mundo objetivo— sobre cómo se transmite el virus por superficies es, cuanto menos, complicado. Total, que en los bares ya no hay servilleteros.

Servilletas_, un proyecto para honrarlas

La cuenta de Instagram servilletas_ es un rasposo proyecto personal del fotógrafo Felipe Hernández. Su trabajo se centra en editoriales y documentales con un alto componente urbano que, cuando se trata de localizar y fotografiar servilletas, trasciende de la urbe para adentrarse en lo periurbano y casi rural. Felipe cuenta que las servilletas «son una cosa que me había llamado siempre la atención, los diseños, los logos, los colores, la tipografía, etc...

Empecé en mayo de 2014 y como tres años después de haber recopilado varias fue cuando decidí que era el momento de empezar a documentarlas y hacer una cuenta de Instagram e ir subiendo todas las semanas». Actualmente en la cuenta hay casi 300 ejemplares. «La idea es hacer un libro y una exposición que pueda ser itinerante, creo que cuando llegue a 1000 será un buen número para poder editarlo».


El autor coincide en que estos trozos de papel se extinguirán a corto-medio plazo. «Creo que con el tiempo tenderán a desaparecer, porque ya se van viendo con papel reciclado y no este papel que no es tan ecológico y a parte todos sabemos que lo que es limpiar limpian poco. Lo que sí noto es que en los negocios nuevos que se abren no hay costumbre de hacerlas personalizadas, y muchas de las que tengo son ya de sitios que no existen»

El proyecto de Ley de Residuos

Ronda por el Consejo de Ministros un proyecto de Ley de Residuos ideado en línea con la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030). Se trata de «una propuesta normativa que persigue establecer medidas que protejan el medio ambiente y la salud humana, permitan reducir el impacto global del uso de los recursos e impulsen una economía baja en carbono en España, que aspira a ser un país neutro en emisiones en 2050». Dicen voces del sector del papel que este texto afectaría de una forma u otra, a la fabricación del papel y por ende, a las servilletas. Tampoco vamos a llorar por ello —total, no podríamos secarnos las lágrimas con el papel-lija con el que se confeccionan—, mejor vivir con menos contaminación, que si no las terrazas de los bares son impracticables.

Gracias por su visita.