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X aniversario

Celler Cataruz: liderado por una mujer valenciana y con Certificación de Agricultura Ecológica

En la Comunidad Valenciana existen 74 bodegas certificadas en ecológico en 10.934 hectáreas

Por | 08/03/2019 | 4 min, 24 seg

VALÈNCIA. La bodega valenciana Celler Cataruz celebra en 2019 su X Aniversario y acaba de lograr la Certificación de Agricultura Ecológica para sus vinos.  Liderada por Coqué Ruz,  una mujer valenciana sin raíces ni tradición vinícola y sin contar con respaldo económico, tan sólo su ilusión y su trabajo, el Celler Cataruz hoy vende sus vinos en toda España y exporta a Australia, China, Liberia y Canadá. Recientemente ha conquistado el mercado anglosajón poniendo un pié en la capital británica y  uno de ellos, Xtmo(Extremo) se posicionó como los mejores el año pasado en la  Guía Peñín.  

Pero el hito del 2019 para Celler Cataruz es, no sólo seguir creciendo sino hacerlo protegiendo el Medio Ambiente y la salud de sus consumidores. Coqué Ruz se siente comprometida con la Agricultura Ecológica: “Siempre he intentado expresarme a través de mis vinos. Mis ideas, mi vida, mis momentos están en cada uno de ellos, así que apostar por esta filosofía que huye de  procesos y retoques artificiales que restan mérito al trabajo, era el camino natural porque mis vinos no pueden ir de la mano de una agricultura que no sea ecológica. He de mostrar con el ejemplo aquello en lo que creo”.  

En la actualidad, en la Comunitat Valenciana existen un total de 74 bodegas certificadas en ecológico. Celler Cataruz entra a formar parte de este grupo sumándose a esta ideología. El número de hectáreas de la Comunidad Valenciana dedicadas al viñedo para vino ecológico ha pasado de 1.845ha en 2003 a 10.934ha en 2017 (último año disponible). Este dato confirma que no sólo el Celler Cataruz es tendencia sino que los viticultores y productores están concienciados de lo importante que es huir de pesticidas y cuidar el viñedo de forma natural. Lo vemos en las cifras con un crecimiento de hectáreas de casi un 600% desde el 2003. A la luz de los datos estadísticos sobre agricultura ecológica extraídos de los informes elaborados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, observamos que el crecimiento en la cifra de operadores ecológicos en la Comunidad Valenciana pasa de ser  986 en el 2003 a 3013 en 2017, lo que significa un crecimiento del 205%.

El Comitè d’Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV) es el encargado de acompañar en este proceso y  tal y como explica Ruz, dar el paso es más fácil de lo que parece gracias a esta entidad gestora oficial: “Me daba miedo cargarme de burocracia y procesos administrativos, obligaciones que luego el día a día no me permitieran avanzar. Sin embargo, tras las reuniones con el equipo de CAECV, que me han asesorado estupendamente y se han involucrado en mi pequeña historia, me he dado cuenta que es todo lo contrario. Es una manera de profesionalizar la empresa, aún más”

La historia de Celler Cataruz 

La historia del Celler Cataruz no es una historia de generaciones, ni de legado familiar. Es un proyecto que emprendió su creadora como resultado de su experiencia como socia en otra bodega de la zona de Utiel. “Me propusieron participar con 8 socios, era poco dinero y me gustó la experiencia, pero nunca conseguía plasmar mis ideas ni llevarlas a término”, explica Ruz que añade: “Así que decidí independizarme y crear mi propio proyecto”. 

Los vinos del Celler Cataruz son personales, de gran expresión y  se distinguen, precisamente, por su peculiar carácter. Coqué Ruz cuenta historias, expresa sentimientos, a través de los vinos. Extremo es un vino que elaboró tras la pérdida de un ser querido, como expresión de la incomprensión, de las dudas ante este bien preciado que es la vida, de las ganas mismas de vivir. Así, como si de arte de magia se tratara, el vino lleva la fuerza de la vida vivida al máximo. 

Xtmo son las siglas de su nombre, Extremo le llaman en su círculo reducido de amistades, nombre que le trae recuerdos de los conciertos de rock de este grupo, y a los que acudía para disfrutar y liberar adrenalina. 

Pero Celler Cataruz no podría ser lo mismo sin su otra mitad, el enólogo Diego Fernández Pons,  reconocido como el mejor de la Comunidad Valenciana recientemente, con el que comparte bodega en Casas del Rey y con el que ha rescatado variedades y les ha dado una nueva interpretación.   En él encontró desde el principio la ayuda para buscar variedades de la zona que llevan esa fuerza dentro, y enfrentarlas en igualdad de condiciones, al 50%, para que la lucha de titanes saque todo su potencial. Así eligió el ensamblaje de uvas como la Verdejo y la Viognier, y las hizo pasar cuatro meses de crianza en lías. El resto de sus vinos siguen caminos similares, pero contando historias diferentes.

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