paellas hedonistas

No, la mejor paella del mundo no se cocina en Madrid

Cada vez que el cetro de ganador del Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca sale de las fronteras de la Comunitat, se arma revuelo

17/09/2021 - 

Amigos y compañeros cuestionando la mayor, llamadas a Wikipaella cargadas de preguntas previsibles buscando más polémica que rigor. Se alimentan clichés y surgen titulares con disfraz de clickbait. Si es un ganador de Cuenca, Córdoba o Murcia. Revuelo. Y con Madrid, no iba a ser diferente, sino que multiplicado por 10.

Aquí no vas a encontrar argumentos de tintes chovinistas, ni una defensa irracional de cocineros formados aquí o allá. No. La mejor paella del mundo no se cocina en Madrid, porque simple y llanamente se cocinó el domingo pasado en Sueca.

Los que hemos tenido el privilegio de ser jurado del concurso decano de la gastronomía española, además de aprender y admirar la profesionalidad de Jesús Melero, director técnico (ya mítico) del concurso, hemos visto de cerca la precisión en la selección de los ingredientes y la férrea supervisión de la organización para que nadie introduzca ingredientes ajenos a la organización, o elaboraciones previas que enmascaren el resultado final. Quien se ha enfrentado a esas 40 paellas como juez, y ha recorrido y se ha maravillado con el increíble ambiente paellero del parque de la estación, sabe que esa paella ganadora, es irrepetible.

Para argumentar el carácter efímero de la paella ganadora hay que poner el foco justamente en las condiciones que, acertadamente, igualan a todos los concursantes. Ya sean valencians de soca i arrel nacidos en medio de l’Albufera, vengan de la otra parte del planeta, hayan aprendido a hacer paellas antes que andar o nunca hayan cogido un madero de leña. Todos tienen las mismas condiciones de trabajo, y no cualquiera, sino las mejores.

La mejor paella del mundo no se cocina en Madrid, porque simple y llanamente se cocinó el domingo pasado en Sueca

En la mayoría de casos, y créeme que seguimos muy de cerca a los participantes cada año buscando ampliar los restaurantes distinguidos por Wikipaella, las condiciones que ofrece el concurso mejoran por mil las que usan a diario esos restaurantes. Esto lo que consigue son paellas increíbles, algunas de ellas dignas de ser las mejores del mundo, claro, pero la inmensa mayoría lo serán solo durante ese día del concurso. Imposibles de replicar en sus restaurantes, ya estén en Alzira, Chicago, Novelda, o en este caso, Guadarrama, Madrid.

Veamos: Arroz Denominación de Origen Arròs de Valéncia, pollo, conejo, caracoles, garrofón, tabella, judías, aceite de oliva, ajo, tomate, pimentón, azafrán, romero. Ingredientes que suenan a gloria ortodoxa a cualquier valenciano de pro, cocinado con hierros de primera y que, sumado al ingrediente celestial, la leña, completan la alineación de lujo de la gastronomía valenciana.


La gran mayoría de los restaurantes participantes ni usan leña de forma habitual, ni muchos de los ingredientes y utensilios que han utilizado para ganar el concurso, el más importante de paellas valencianas que existe, sí. Pero imposible replicar en su día a día. Ojalá ganadores y participantes se animaran a usar leña en su día a día y ambicionarán hacer a diario la mejor paella del mundo.

Mientras llega ese momento, te planteo las diferentes formas de probar la mejor paella del mundo. Cada segundo domingo de septiembre en Sueca o claro está, cuando quieras, ya sea en algunos de los 60 restaurantes Cullera de Fusta que hacen paellas a leña a diario. Repartidos por todo el mundo, desde Londres a Valencia, pasando por el Vinalopó, Dubai, Nueva York, Castellón... y con diferentes recetas e ingredientes. También desde nuestra (adorada) sección Paellas hedonistas, con lo mejor de lo mejor.  O juntándote con tu gente alrededor de tu paella favorita. Porque para hacer una paella digna de ser la mejor del mundo, no importa dónde la hagas, sino que hagas feliz a aquellos que la disfrutan. Y si es con aroma a leña, el hedonismo está asegurado.