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DE LA INYECCIÓN DIRECTA A LA CONCURRENCIA PÚBLICA

El Ayuntamiento de Valencia instaura un doble rasero para las ayudas culturales

El malestar entre los agentes culturales e independientes de la ciudad de Valencia se propaga tras las primeras ayudas directas que llegan después la propuesta de un comité evaluador y de garantías para el resto

26/04/2016 - 

VALENCIA. El malestar se extiende entre los agentes de la Cultura en la ciudad. La promesa fundamental en torno a las ayudas a proyectos de este ámbito por parte del Ayuntamiento tenía un claro punto de partida en sus programas electorales de 2015: destierro al clientelismo y participación ciudadana. Durante los últimos diez meses, muchos de los gestores culturales de la ciudad se han reunido con sus tres concejales (Gloria Tello, Patrimonio Cultural y Recursos Culturales; Pere Fuset, Cultura Festiva; María Oliver, Acción Cultural, las dos primeras en manos de Compromís, la tercera en las de València en Comú), pero las primeras ayudas directas concedidas por la delegada del área -Tello- han levantado las sospechas en torno a la gestión pública: "¿cuál es el criterio?".

"Frente al modelo especulador, mercantilista y privatizador del PP la alternativa no es, no puede serlo, someter la cultura a un tutelaje por parte de la administración pública que podría ser letal para la libertad creativa. Compromís apuesta, pues, por la participación de la ciudadanía en el diseño de las políticas culturales, en la creación y en la gestión, en el consumo y la distribución", extraído del programa electoral de Compromís para la ciudad de Valencia en 2015

La pregunta la firman más de una decena de gestores culturales con los que ha hablado Valencia Plaza durante los últimos días. La cronología de la desafección se inicia con la recuperación para el exigüe presupuesto cultural de la ciudad de 240.000 euros. Su origen, la desinversión en el Palau de les Arts de esta cantidad -tal y como avanzó este diario-; su objetivo, los proyectos artísticos de la ciudad. Para cuando ese pellizco se concretó en una "línea de ayudas para proyectos culturales sin ánimo de lucro", la cifra había disminuido a 150.000 euros. La concejalía ha concretado a este diario cuál ha sido el destino de buena parte de esos 90.000 euros, reservados para ayudas directas que, al contrario que el resto de proyectos, no serán filtradas por un "comité evaluador técnico".

Hasta la fecha, ese tramo del presupuesto de este mismo año ha ido a parar a Mostra Viva del Mediterrani (que también ha recibido 20.000 euros de ayudas directas por parte de la Diputación de Valencia y cuenta con el apoyo institucional de la Generalitat y la Universitat de València), el festival de artes escénicas Tercera Setmana (impulsado AVETID, asociación de empresarios valencianos de teatro y circo) y DOC's (festival de documentales impulsado por valencianos 'testado' en México DF durante la última década). Los tres certámenes -20.000 euros en cada caso, la dotación máxima permitida para una adjudicación de este tipo según apunta un técnico del Ayuntamiento- junto a la ampliación de dos a ocho premios literarios 'Ciudad de Valencia' (que pasará a repartir 72.000 euros) y "ayudas a la música en valenciano", que avanza el Consistorio a este diario y que "se concretarán en las próximas semanas", completan en gran medida la resta de los ya citados 240.000 euros.

Mientras se concedían estas ayudas, el Ayuntamiento dio a conocer la citada idea del comité interno, que se compondrá de tres técnicos municipales y un secretario, pero todavía se desconoce cuando hará públicos los criterios de evaluación sobre los que responderán, los pliegos o condiciones. Cabe destacar que esos 150.000 euros pertenecen al ejercicio presupuestario de 2016, por lo que buena parte de los proyectos que reciban el apoyo contarán con el mismo después de haberse realizado.

Dos ritmos 

Los responsables de festivales y asociaciones contactados por Valencia Plaza muestran su sorpresa ante el distinto carril por el que pasan a formar parte de la política cultural que parte de los recursos públicos. Tal y como ha podido saber este diario, todos los que han mantenido una o varias reuniones han sido invitados a atravesar el filtro de "garantía de un comité evaluador técnico que priorizará la importancia de los contenidos, la calidad y la relevancia de los proyectos, a diferencia de los criterios personalistas de épocas afortunadamente ya pasadas en este consistorio”, en palabras de Tello. Gabi Ochoa, responsable de las residencias internacionales de dramaturgos en Valencia Creador.es, que acaba de presentar su cuarta edición, es uno de esos casos aunque puntualiza: "me parecería bien si hubiera optado por dar las ayudas bajo su propio criterio desde el principio, pero dado que proponen este sistema, ¿por qué se dan estas ayudas directas? ¿cuál ha sido el criterio?". 

Desde Russafa Escènica, Jerónimo Cornelles, dice que "Valencia es una ciudad lo suficientemente grande como para que quepamos todos". Lamenta "el doble criterio" e ironiza con la idea de no tener "la presión suficiente como para que nos reciba el alcalde; tengo envidia de esa capacidad de 'reuniones'". Por otro lado, como certamen que pertenece a la PICUV (Plataforma de Iniciativas Culturales Urbanas de Valencia) se pregunta: "¿cómo es posible que todavía no se hayan sentado con una asociación que ha generado más de 100.000 espectadores en 2015?", aunque como Ochoa se alegra de que "cualquier iniciativa cultural cuente con apoyo; no vamos a lanzar piedras contra nuestro propio tejado". Cornelles insiste: "no estamos enfadados con otros festivales; estamos enfadados con las administraciones".

"Se redefinirán los criterios de actuación sobre el tejido cultural y creativo, desde parámetros democráticos y participativos, erradicando las malas prácticas en la política de subvenciones y ayudas, con el objetivo decidido de poner la cultura valenciana al servicio de la ciudadanía", extraído del programa electoral de València en Comú en 2015

Esa última frase, de una u otra forma, la podrían suscribir todas las fuentes aquí citadas. La PICUV, por su parte y a través de uno de sus portavoces, asegura: "estamos bastantes sorprendidos, por no echar más leña al fuego". La plataforma que aglutina a Russafart (2008), Cabanyal Íntim y Russafa Escènica (2011), Circuito Bucles, Ciutat Vella Oberta y Distrito 008 (2013), BenimacletconFusión e Intramurs (2014), y MUV Circuito Música Urbana Valencia (2015), se reunió el pasado mes de julio con Tello, pero también lo ha hecho con Oliver y con su asesor, Ximo Flores. "Después de tantos meses con mensajes que nos hacen permanecer a la espera, habiendo usado todos los canales de comunicación posibles, empezamos a creer que no es que no pueden atendernos, es que no quieren". La pregunta "pertinente" vuelve al origen sobre los criterios: "¿por qué se prioriza a unos en detrimento de otros?". 

Salvia Ferrer, directora de Intramurs, asegura que la situación es "bastante desconcertante". Sergio Máñez, uno de los organizadores de Distrito 008, lo califica de "bajón inesperado". Una portavoz de Cabanyal Íntim asegura que sus miembros están "sorprendidos". Bernardo Carrión, de VLC Negra, resume que el conflicto se basa en el "desconocimiento de criterios". Para Cornelles de Russafa Escènica la situación "es inmoral". Son solo algunos ejemplos que, hasta la fecha, eran conocedores de la propuesta pública que se derivó de aquellos 240.000 euros, y a los que se les ha hecho conocedores de la idea de participación más reciente pero en ningún caso de ayuda directa.

Los creadores del Deleste Festival destacan que "después de casi un año, todo lo que podemos decir es que seguimos expectantes y empezamos a preocuparnos". Aunque en su caso el desconcierto llegó "cuando nos dijeron que no nuestra propuesta no pertenecía a Cultura, creemos que sí estamos aportando algo culturalmente interesante para la ciudad". Sobre la comparecencia o no cultural -además del desconcierto que se genera entre las tres concejalías sobre disciplinas e interlocutores-, Ferrer destaca que Intramurs "parece que no es competencia de la regidoria de Cultura. El formato de festival no es de su competencia y no sabemos si es por un problema semántico, por el reparto de competencias entre concejalías". En su caso, destaca que sus "acciones no van dirigidas a espacios culturales municipales, nuestro planteamiento es distinto, es en espacio público", algo que les aparta de las aportaciones que por ejemplo recibirá Russafart esta edición. 

Aristides Rosell, su director, aunque prefiere ser cauteloso con una valoración, reconoce que "es la primera vez que no se le concede una ayuda económica al certamen desde el Ayuntamiento, aunque tan solo era un apoyo a la cartelería, pero importante para nosotros". La bienal artística, que en unas semanas celebrará su segunda edición, si tendrá apoyos "de espacios y de la EMT a través de su propuesta Experience". Carrión destaca desde VLC Negra que, aunque hay un cambio total en las formas, "porque nos hemos podido sentar con asesores y técnicos, que nos emplazaron a esa vía de comparecencia para concurso público", todavía desconocen "cuáles son". En Cabanyal Íntim se muestran "molestos" y destacan la capacidad vertebradora de los certámenes urbanos como el suyo, que nació hace seis años y ha generado una de las plataformas de cohesión social más interesantes bajo la presión sobre este barrio: "hemos apoyado a compañías valencianas y emergentes que estaban fuera de los circuitos, así que no podemos considerarnos menos que un agente importante en este sentido como para encontrar una ayuda que camine en el sentido de evitar el trabajo en precario". 

Máñez, que comparte la idea del valor de las trayectorias, destaca que en tras los cinco años de Distrito 008, que finalizó este mismo fin de semana, "tarde o temprano las instituciones de la ciudad serán conscientes de lo que aportan todos estos proyectos para la ciudad".

El por qué de las ayudas directas

María Oliver junto a Joan Ribó (Foto: EVA MÁÑEZ)

La concejalía de Cultura ha justificado, no obstante, sus distintas decisiones para la inyección directa a los citados festivales y premios. En el caso de Tercera Setmana, por el propio compromiso con las artes escénicas y en la búsqueda de impulsar un certamen que contará con 300.000 euros de presupuesto, siempre según las fuentes de AVETID. Destacan que, "aunque no todos los empresarios de escénicas forman parte de la asociación, la ayuda de la concejalía está ligada a que el propio festival de cabida a otros agentes más allá de los asociados". A pesar de que como disciplina las artes escénicas "corresponden" al área de Acció Cultural, ésta carecía de presupuesto para ayudarles y me pidió que pudiera colaborar económicamente para llevarlo a cabo", declaró Tello hace tan solo unos días en Makma.

Por otro lado, Mostra Viva y DOC's comparten un criterio unificador para albergar el impulso según la concejalía: "el audiovisual vive un momento muy delicado y estos son los dos proyectos a los que hemos recibido". Este diario ha revisado la agenda pública de reuniones del Ayuntamiento y, según figura y así sucedió según se ha podido contrastar, el 26 de enero Oliver recibió al director de La Cabina, Carlos Madrid. Este, por su parte, apunta que no tiene "nada en contra de que surjan nuevos proyectos culturales. Bienvenidos sean; pero se nos dijo que las reglas serían iguales para todos y así debería ser". El responsable, tangiblemente molesto con la situación, añade que "la concejalía sabe o debería saber lo que aportan ciertos certámenes a la ciudad. Muchos lo han demostrado cualitativa y cuantitativamente. Y, sin embargo, se confía en proyectos que no han podido demostrar nada porque todavía son eso: proyectos. Sería mejor que primero demostraran de lo que son capaces. Yo les animo a que lo hagan".

No pocos gestores de distintos ámbitos lo citan al hablar de las ayudas ya concedidas. Entre otros, los responsables del Deleste o el propio Ochoa: "si, como parece, se buscaba un apoyo al audiovisual, ¿cómo puede ser que se pase por alto a un festival internacional con ocho ediciones y cifras de impacto y asistencia como La Cabina?". Ochoa, no obstante, insiste en que "somos conscientes de las facturas que se han encontrado por pagar" y "no creo que nadie pueda quejarse de que un certamen cultural, el que sea, reciba ayudas", pero avanza: "lo que es muy preocupante es que se pueda replicar la política de gestión cultural que parte de reuniones en despachos". Para Ferrer, es importante que se atienda las propuestas en base a "necesidades económicas, presupuesto, repercusión económica o las que consideren. Lo que parece lógico es que se establezcan criterios para concesión de ayudas para todas las propuestas culturales". Al hilo de ambos testimonios, la presidenta de LaVAC (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo), Olga Adelantado, admite que pese a la buena comunicación, "están desbordados, aunque esto no tenga nada que ver con la exigencia natural de criterios de credibilidad en los procesos de ayudas públicas".

El caso de las ayudas a la música en valenciano, como ya se ha citado, está por concretarse, mientras que en el caso de los premios literarios sí se quería dar un nuevo impulso a los galardones propios de la concejalía de Cultura: desde este año, los premios 'Ciutat de València' abarcan ocho categorías en los apartados de narrativa, poesía, teatro y ensayo, con una dotación total de 72.000 euros desglosados en 12.000 euros para el premio de narrativa, 10.000 para el de ensayo, 8.000 para el de teatro y 6.000 para el de poesía.

Rasgos de intercomunicación

Con todo, cabe destacar que no son pocos los agentes culturales, asociaciones e independientes que prefieren no emitir su valoración del escenario a la espera de una contestación sobre la reunión (o reuniones) mantenidas con técnicos y asesores de las concejalías. Algunos de los aquí citados ya han pasado por cuatro, en distintos despachos y en distintas sedes del Ayuntamiento. Otros siguen a la espera. Todos se muestran escépticos y todos, para cuando fueron consultados por este medio, habían mantenido conversaciones entre sí.

Sin pormenorizar en criterios de asistencia y público, de impacto en medios nacionales e internacionales o de poso en la ciudadanía, los citados y los no citados en este artículo muestran un sobrado conocimiento del ecosistema cultural en torno al que gira esta escena multidisiciplinar. Cabe destacar que, a menudo, mencionan a otros certámenes como ejemplo de oportunidad para la ciudad en materia social, cultural y económica. Muchos de ellos este lunes estaban pendientes, de hecho, de una escena curiosa: Tello acudió junto al conseller del ramo, Vicent Marzà, el diputado delegado de Cultura de la Diputación de Valencia, Xavier Rius, y el nuevo presidente de CulturArts, Abel Guarinós, a la gala de entrega de los Premios Max. Allí, Víctor Sánchez recibió el galardón al mejor autor revelación por Nosotros no nos mataremos con pistolas. Su última obra se estrenó, precisamente, en la cuarta edición de Russafa Escènica, y la premiada en la Sala Ultramar. A la Sala Russafa, y son solo ejemplos de ayer sobre el escenario nacional del que la danza y el teatro valenciano fueron protagonistas, la mencionó Toni Aparisi, que junto a Rosángeles Valls, Ana Luján y otros miembros de Pinoxxio (Ananda Dansa) recibieron nada menos que siete Premios Max. Propuestas escénicas surgidas a la sombra de cualquier apoyo institucional, pero que reclamaron en la práctica totalidad de sus discursos un cambio de aires en la política valenciana y los procederes del Partido Popular durante las dos últimas décadas.

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