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PARTÍA DE LA PROPIA INSTITUCIÓN

Otro anónimo envió un detallado informe a Anticorrupción sobre el 'modus operandi' de "la banda Blasco-Císcar"

Junto a otra declaración anónima, suponen el punto de partida del sumario en el caso

13/04/2016 - 

VALENCIA. "A comienzos del verano de 2004 comenzaron a verse los primeros billetes de quinientos euros en el IVAM. No dejarían de circular en los siguientes diez años". No dejarían de circular en los siguientes diez años". De esta manera tan literaria, el pasado mes de junio de 2015 la Fiscalía Anticorrupción recibía un extenso informe que a través de decenas de páginas desgranaba el modus operandi de "la banda Blasco-Císcar y el saqueo del IVAM", título del citado documento al que ha tenido acceso Valencia Plaza.

El mismo ha estado en posesión del fiscal Vicente Torres desde el pasado verano, no antes de que el esperado informe de la Intervención de la Generalitat Valenciana explotara ante la opinión pública. De hecho, la publicación del citado informe fue el detonante para el envío que no contiene firma ni hace alusión a la protección de su identidad. Las consecuencias del documento oficial de la Generalitat todavía salpican y la investigación sobre la década de gestión de Consuelo Císcar al frente del Institut Valencià d'Ar Modern (IVAM) solo parece avanzar en su contra tal y como refleja el detalle de la investigación del grupo de delincuencia económica de la Policía Nacional (UDEF) y el sumario del caso.

El sumario del caso, al que ha tenido acceso este diario, recoge dos anónimos distintos incluidos en su primer tomo. El primero de ellos, de tan solo dos hojas, da inicio a una serie de revelaciones y ha sido citado desde el pasado domingo por el periódico Levante EMV, que publicó la asunción por parte del IVAM de la plausible estafa de las obras de Gerardo Rueda (compradas tras su fallecimiento y sin certificación de que hubieran sido creadas por este autor), entre otros asuntos. Ese primer anónimo insiste y abunda en la idea del anonimato que exige y que envía a Fisaclía ya que "por circunstancias he podido estar cerca de los que hasta ahora eran poderosos". Pese a la frase, ese primer anónimo de apenas unos párrafos y que revela buena parte del modus operandi de la supuesta trama tiene el mérito de haber llegado (con todas las cautelas de anonimato) antes de la celebración de elecciones autonómicas y de la publicación del citado informe de la Intervención.

Sin embargo, es el segundo de los anónimos el que abunda en detalles y consideraciones, sin el menor de los recortes en valoraciones y adjetivos, surge de la propia institución, y aunque utiliza la primera personal del plural para desarrollar el relato se desconoce si contiene una única autoría o varias. Per se, con una fórmula de artículo periodístico extenso y perfectamente estructurado, ocupa casi por completo el primero de los tomos del Tomo I de la causa. Y parte de una premisa: "en este relato nos vamos a ocupar brevemente de la etapa en la que la banda tuvo el control del IVAM con el nombramiento de Consuelo Císcar como directora", pero advierte: "la banda Blasco-Císcar comenzó su actividad a mediados de los años ochenta. Pero es a partir de la llegada al poder del PP y Eduardo Zaplana en 1995 cuando desarrolla la mayor parte de su actividad delictiva".

Ese es el tono habitual del "relato" anónimo, que clarifica la situación por la cual Císcar acabó al frente del IVAM: "fue nombrada directora del IVAM el 7 de mayo de 2004, tras pasar por la secretaría autonómica de Cultura y dejar un enorme agujero económico. González Pons no quiso retenerla al frente de la secretaría autonómica para evitar que aumentara el enorme déficit económico provocado por una gestión despilfarradora y el saqueo sistemático de las arcas de la conselleria. González Pons no la deja en la calle, sino que debido al peso del capo Rafael Blasco Castany, marido de Consuelo, y a la estrecha relación de éste con el presidente Camps, no tiene más remedio que apartarla en el IVAM, como mal menor".

"La banda en el IVAM"

La detallada descripción 'sitúa' a los colaboradores indispensables de Císcar para la puesta en marcha de la supuesta trama, cuyos tres objetivos eran "buscar el beneficio y promoción personal de ella misma y de su familia; máximo rédito económico para la banda, tanto en metálico como en especie; creación y mantenimiento de una red clientelar corrupta que tendrá como objetivo la obtención de los objetivos descritos antes". Para ello, los miembros indispensables que describe este documento son:

Pilar Mundina

"[...] Asistenta personal de Consuelo. Se encarga de las tareas más íntimas y de acompañarla en los viajes transcontinentales como criada. A todo esto, trabaja a sueldo de la administración autonómica valenciana, en una plaza que tiene asignada en el IVAJ donde no acudió a trabajar en años. Ha disfrutado de múltiples viajes, incluyendo todos los gastos imaginables, a cargo del IVAM, sin formar en ningún momento parte de la plantilla del museo".

Juan Carlos Lledó Rosa

"[...] Ganó las oposiciones a la asesoría jurídica de la Generalitat y de ahí lo sacó Consuelo Ciscar durante su etapa en la Conselleria. Pareja sentimental de la hija menor de Ciscar, Cinthia Salom. Su misión era dotar de legalidad o apariencia de legalidad a todas las gestiones de Ciscar. Se decía que Ciscar lo tenía para no ir a la cárcel. En el IVAM fue nombrado subdirector de Gestión económica y administrativa".

Joan Bria

"[...] opositor como Lledó. Su función básica es la de representación de la Ciscar en aquellos viajes donde quiere estar pero no quiere ir. También forma parte de otros negocios de la banda, tales como Fundación Almela o la representación en la Fundación Valencia CF. Ocasionalmente le sirve a la Ciscar de sparring. Son legendarias las broncas que le monta".

Raquel Gutiérrez Pérez

"[...]La conoce en el Museo de Bellas Artes de Valencia, durante su exilio tras la salida precipitada de la secretaría personal del presidente de la Generalidad, Joan Lerma. Y tras el asalto al poder de Zaplana, se la lleva con ella como secretaria personal. Políglota (habla inglés, italiano y lenguaje Consuelo), Raquel es la que gestiona todo lo relacionado con las actividades expositivas y de adquisiciones, sean estas claras, turbias u oscuras. No se entienden las actividades de Consuelo sin la ejecutoria de Raquel". 

María Ángeles Valiente

"Familia de Blasco. [...], esta licenciada en derecho se especializa en la gestión del papeleo más turbio de Consuelo. Consigue meterla como Jefa de Sección, con un sueldo de los más altos sin tener cualificación alguna ni estar cumpliendo con la función del puesto que ocupa".

Jorge García

"[...] Ejerce de montador y organizador in situ de las exposiciones que Consuelo organiza en el extranjero. En lugar de contar con los técnicos del museo, Ciscar envía a esta persona de su confianza, ya que al mismo tiempo que desarrolla sus viajes para el IVAM, monta y desmonta exposiciones de Rablaci [nombre artístico del hijo de Rafael Blasco y Consuelo Císcar] que ellos mismos organizan haciendo coincidir lugares y tiempo con las del IVAM, matando dos pájaros de un tiro. Hace recados relacionados con los negocios turbios de la banda, etc".

Rablaci

Rablaci junto a una de sus esculturas expuestas en el Museo de Arte Frost de Miami (Foto: EFE/2010)

A partir de la descripción de Jorge García entra en escena (entre las decenas de hojas del informe) el hijo de Rafael Blasco y Consuelo Císcar, Rablaci. El mismo tratada de abundar a lo largo de todas esas hojas en los detalles que confirman la "promoción de la carrera del hijo de los jefes de la banda[...]". Y narra: Císcar "se propuso convertir a su propio hijo en artista cotizado y para ello hizo un incontenido uso de su red clientelar y del dinero público", y enlaza un "elocuente artículo" publicado en El País (15 de noviembre de 2009) que narra cómo Císcar y el presidente de un museo portugués promocionaron de forma cruzada a sus hijos en sus respectivos centros: 'Mecenazgo filial cruzado en el IVAM'.

En el caso de las exposiciones internacionales, el informe anónimo remitido a Anticorrupción detalla que "los miembros de la banda que se desplazaban para el montaje/desmontaje de las exposiciones, montaban/desmontaban al mismo tiempo las de Rablaci". Un relato que conecta con las acusaciones de supuesto trabajo de fondo de García y que ahora forman parte del sumario, mientras el proceso judicial para resolver estas investigaciones sigue actualmente su curso.

Nepotismo y familias

Además, el informe, que cabe destacar nace del interior de la propia institución museística tal y como ha podido saber Valencia Plaza, asegura que "el nepotismo ha sido una constante en la etapa Ciscar. [...] buscó acomodo mediante concursos de méritos amañados, enchufó al hijo primero, y como no funcionó, a la hija después, de Manuel Marzal, un restaurador del Museo de Bellas Artes de Valencia y estrecho colaborador de Ciscar durante su etapa en la conselleria. Su jefatura de gabinete ha sido un constante ir y venir de enchufados: desde el hijo de Francisco Calvo Serraller (Guillermo Calvo), el hijo de uno de sus artistas de cabecera, Alberto Bañuelos, o la esposa de Alex Alemany (María Hernández). También amañó un concurso para colocar a la mujer de Yturralde (Ángela Felis) Los gastos corrientes también fueron utilizados para urdir un entramado clientelar que la mantenía a salvo de los ataques y críticas de los medios “tradicionales”.

El informe asegura -y no compite con lo que también resuelve el informe de la Intervención de la Generalitat Valenciana- que Císcar contrataba a los comisarios "a dedo, muy bien remunerados, con críticos de los distintos grupos mediáticos". En este caso, cita a Francisco Calvo Serraller, Fernando Castro Flórez y Rafael Sierra, aunque a este último lo califica como "uno de los principales colaboradores de la banda, con quien comparte negocios".

"Los gastos corrientes"

Foto: IVAM

"El derroche del presupuesto de gastos corriente es inimaginable", apunta el informe hacia sus conclusiones. Hay detalles en este texto enviado a la Fiscalía que son una novedad con respecto al informe de la Intervención, quizá por la dificultad de rastrear este tipo de costes. Por ejemplo, el anónimo describe como "se llega a pagar la presentación de un libro del dueño del restaurante que le trae las gambas de Dénia a Consuelo (El Canyar) en China, coincidiendo con una de las presentaciones de exposiciones IVAM‐Rablaci, con pago de billetes y estancias a un nutrido grupo de amigos de Ciscar, con dinero público".

El detalle del informe concreta que "uno de los casos más claros de saqueo de los gastos corrientes fue la contratación de la revista Cuadernos del IVAM. Se encargó su confección y distribución al grupo Unidad Editorial, por un precio muy por encima del de mercado". El citado entramado, que conforma una de las partes más detalladas del informe de la Intervención, también forma parte de la millonaria publicación -en este caso, sin concurso público- de libros en las administraciones valencianas durante las últimas décadas. Otro destacado por el extenso reporte es el capítulo de los Diálogos Iberoamericanos, en los que Císcar, siempre según esta acusación compulsada al inicio del sumario y punto de partida de parte de la investigación, invitaba "a unas cuantas decenas de directores de museos iberoamericanos junto a sus parejas coincidiendo con la semana de Fallas, donde los agasajaba lujosamente: billetes de avión, muchas veces en business, alojamiento y banquetes en las mejores marisquerías y arrocerías de Valencia, todo ello con cargo al erario público. Cuando se acabó el dinero se acabó el interés de los directores de museos iberoamericanos por Valencia".

Más conocido es el "capricho" de haber incluido al que fuera director del Museo de Artes Visuales de Montevideo, Ángel Kalenberg, en miembro del Consejo Rector del IVAM. El deseo de Císcar por esta incorporación suponía que al profesional ya jubilado "se le pagaban los viajes, estancia y dietas desde Montevideo, Uruguay, para asistir a las reuniones [periódicas] en Valencia. Como muchos otros miembros del Consejo Rector, firmaba comisariados y textos por el IVAM y cobraba generosamente por ellos". En este sentido, se cita al resto de habituales comisarios y sus cobros, como los ya reflejados en este diario en distintas ocasiones por Norberto M. Ibáñez, "autor de la mayoría de textos firmados por Ciscar. Estuvo durante años cobrando 2.400 euros mensuales por corrección de textos. En octubre de 2012, finalmente lo contrata como Subdirector General de Publicaciones del IVAM, con el máximo sueldo posible de un técnico de administración de la Generalitat (A30 E50). Su misión: seguir redactando los textos de Ciscar, incluso después de ser destituida ésta, hasta el último día que estuvo en el IVAM".

Las conclusiones del "relato"

En gran medida, buena parte del "relato" (nombre al que el autor o autores del mismo se refieren a lo largo del mismo) sirve en exclusiva para vertebrar cronológicamente los supuestos hechos delictivos de la trama y anexar detalles, todos ellos con la capacidad de aumentar la verosimilitud de algunos hechos imposibles de encajar en el proceder habitual de cualquier administración pública. Y con todo, no elude la posibilidad de incorporar sus propias conclusiones y calificativos, entre los que destaca el retirado de "banda" y añade "mafiosa".

"Se dedicó a extraer el mayor beneficio personal en todos los órdenes, sin reparar en medios y con absoluto desprecio a la legalidad". El informe, que se cierra con la 'esperanza' de que "la autoridad judicial actúe y que estos delincuentes no queden impunes", ya avanza algunos de los cargos que poco después serían atribuidos a Císcar y a cuatro de sus subdirectores, como "prevaricación", "malversación de fondos públicos", "falsificación documental"  y "cohecho". También se les acusa desde el "relato" anónimo de "asociación ilícita, maquinación para alterar el precio de las cosas", clave y ahora detallado en la información que avanzó el pasado fin de semana Levante EMV, "malversación de fondos públicos", "negociaciones prohibidas a funcionarios, estafa…".

Con el sumario ya conocido, lo que hace menos de un año eran en este informe "delitos fácilmente detectables" no esquiva la incomprensión compartida con la que concluye sus más de 30 hojas de informe abriendo el foco mucho más allá de los citados investigados (o imputados según la anterior Ley de Enjuiciamiento Criminal):

"¿Cómo pudo ocurrir todo esto? Con la complicidad de muchos. Todos lo sabían. Muchos callaron. Otros participaron del saqueo, lo ocultaron y engañaron".

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