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EL INVERSOR ESTÁ DESNUDO / OPINIÓN

La sostenibilidad aplicada a la cadena del proceso de inversión

30/09/2020 - 

VALÈNCIA. Con la crisis sanitaria, la inversión sostenible toma todavía mayor relevancia; y no solo por haber demostrado que aporta mayor seguridad y mejor comportamiento sino porque se identifica con valores que inversores institucionales y privados cada vez más quieren tener cubiertos. Uno de los muchos retos que todavía quedan por completar es integrar la ESG -criterios ambientales, sociales y de gobernanza- en todos los apartados del proceso de inversión. 

Dicha cadena está compuesta por segmentos como el análisis macro, análisis individual de las compañías, construcción de la cartera, portfolio y su análisis de riesgo, compliance (cumplimiento corporativo), compromiso y la utilización del derecho a voto. Sabemos que en algunos tramos del proceso de inversión la ESG está bien integrada y en otros menos por lo que se presenta un reto importante para una integración completa, al menos en los apartados en los que aporta valor.

Particularmente bien establecidos en términos de ESG se encuentran el análisis individual de las compañías, además del compromiso y la utilización del derecho a voto en las asambleas generales. Pero antes que nada se debe definir unos parámetros que ayudan a estructurar la integración adecuada de valores ESG en todo el proceso de inversión. Pensemos para ello en las normas, filosofía, valores y políticas ESG que buscamos cubrir. Luego hay que ponerlo en contexto con los objetivos de inversión que marca el propietario de los bienes y así en consecuencia definir el universo de referencia y los valores ESG. Para culminar y como aspecto adicional seria a continuación ponerse de acuerdo en los índices de orientación que se quieren utilizar para una medición y comparación adecuada.

Cuando se trata de introducir la ESG en el análisis macro, debemos preguntarnos cómo las grandes tendencias de hoy -cambio climático, cambios en el comportamiento del consumidor o, por ejemplo, el aumento de la presión regulatoria- pueden afectar la situación macroeconómica en su conjunto pero también a nivel particular. Tiene mucho sentido tratar a los factores sociales o medioambientales no solo a escala global sino también a escala nacional, regional y porque no por sectores, cuando tratamos de analizar la situación macro.

Análisis individual

Sin duda, donde más integrado está la ESG es en el análisis individual de las compañías. Hoy ya se contrastan datos financieros en combinación con los no financieros con el fin de obtener una 'foto transparente' desde los dos ángulos opuestos. La fuente de los datos ESG será importante para determinar la calidad de la información. El contacto directo con las compañías -con el fin de entender bien los procedimientos internos y los esfuerzos en lo social, gobernanza y medioambiental- son igual de importante. 

Como también lo es la información que se obtiene de organizaciones sin ánimo de lucro o los proveedores de datos financieros (Reuters, Bloomberg, MSCI, Morningstar...),  que hoy cada vez con mayor frecuencia incorporan datos ESG en su información. Incluir los factores ESG en las valoraciones tradicionales para determinar precios objetivos y estimaciones de resultados de las empresas no resulta ser tarea fácil aunque se está haciendo progresos importantes en este aspecto.

Cuando se trata de construir una cartera real con valores ESG, podemos diferenciar entre tres diferentes enfoques:

  • Separación de los factores ESG
  • Integración de los factores ESG
  • ESG es el principal criterio en la construcción de la cartera


En primer lugar podemos tratar la ESG completamente por separado. En este caso la información relevante no financiera se debería utilizar como pre filtro en la selección. Para ello, y en un paso previo, sería adecuado definir una métrica de trabajo en la que se define como separar, pesar o combinar los factores ESG, el análisis financiero como también las consideraciones frente a riesgo/retorno. Lo más común en la gestión activa sin embargo es la integración de los factores ESG. 

Todos los datos disponibles de una empresa -sean los puramente económicos y los no-financieros -se ponen en común para consolidarlos dentro de la toma de decisión del gestor de fondo. La ESG como criterio principal de selección encuentra su nicho sobre todo en la gestión pasiva. Factores como riesgo país, riesgo industria o estilo de gestión se quedan en un segundo plano y se construye las carteras a base de mejores valoraciones entorno a ESG respectivo se sub-pondera los activos con un valor ESG por debajo de la media.

Revisión periódica

En los controles de riesgo continuos de una cartera que incluye factores sostenibles, el trabajo consiste en una revisión periódica de las tendencias ESG y sus implicaciones en cuanto a riesgo u oportunidad. Los cambios con respecto a la gobernanza corporativa y el 'momentum' de los valores con alto grado en ESG también son siempre aspectos a tener en cuenta y a revisar con cierta periodicidad. 

Finalmente en lo que se refiere al compliance, los continuos chequeos que aseguran que se cumpla con el mandato deben estar igual al orden del día como un reporting transparente que incluye no solo análisis sobre rentabilidad-riesgo, sino también ofrecer una lectura comprensiva sobre el impacto concreto y los objetivos con respecto a la ESG.

Christian Dürr es socio-director de ETICA Patrimonios EAF

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