El ayuntamiento traza un mapa de las áreas con menor desarrollo económico o demográfico

De la Punta a Benicalap: las calles más vulnerables de València

12/03/2023 - 

VALÈNCIA. No figura ninguna en Ciutat Vella, l’Eixample o Extramurs, pero se multiplican en Benicalap, Rascanya o Quatre Carreres. Tres años después de su última edición, la Oficina de Estadística del Ayuntamiento de València ha publicado un nuevo informe sobre las áreas más vulnerables de la ciudad, en las que se trata de identificar qué agrupaciones de calles o secciones censales cuentan con un desarrollo económico, demográfico y de los servicios públicos más débil en relación al resto.

Para ese fin se han analizado aspectos como la evolución del número de habitantes de cada zona, su renta media por persona, la proximidad a espacios como bibliotecas o escuelas, el valor catastral de las viviendas o la distancia al hospital más cercano. Con esos datos, la Oficina de Estadística ha señalado que dos secciones del barrio de la Punta, en Quatre Carreres, cuentan en términos generales con los peores índices de la ciudad. Una de ellas está delimitada por la V-30 y la autopista del Saler, y la otra se sitúa entre un tramo de la avenida de la Plata y la avenida de los Hermanos Maristas.

 

Esta segunda zona, además, ya aparecía entre aquellas que cuentan con un menor porcentaje de población con estudios superiores y una elevada tasa de paro. Su nivel de renta también está entre los más bajos de la ciudad, una realidad que encajaría dentro de esa denominación de áreas vulnerables que requerirían, según la propia Oficina de Estadística, “un especial seguimiento” al ser lugares “donde los indicadores socio-económicos, demográficos, los servicios públicos y los equipamientos, todos o alguno de ellos, están en situación más extrema” respecto a las demás.

La renta sería, de hecho, uno de los factores más determinantes sobre la vulnerabilidad de una sección censal, ya que el 93 % de las agrupaciones de calles que son definidas así cuentan con un poder adquisitivo bajo o medio-bajo en relación al del resto. Entre las excepciones, sin embargo, habría que contar a una zona de Benicalap que discurre entre las calles General Llorens y Alfara del Patriarca, cuyo tren de vida se encuentra por encima de la media y, pese a todo, está entre las calles más vulnerables. La clave en este caso, que experimenta un retroceso respecto al anterior informe de 2019, estaría más centrada en su desarrollo demográfico y en la disponibilidad de los servicios públicos.

En cualquier caso, Benicalap es precisamente el distrito que más secciones censales vulnerables presenta, con un total de diez. Así pues, casi un 30 % de su población vive en un área de esta consideración, el porcentaje más elevado por delante de Pobles de l’Oest (24,8 %) y Rascanya (20,9 %). También los Poblats Marítims obtienen una proporción muy alta (18,8 %) de vecinos, debido en parte al buen número de sus zonas incluidas bajo la denominación de vulnerables (9). Dos de ellas, además, estarían entre las que peores índices lograrían, como son la agrupación de calles situada entre la avenida de Tarongers y el Camí del Cabanyal, de un lado, y la que discurre entre la calle del Padre Antón Martín y la del Beato Juan Grande, cerca ya al paseo marítimo de la Malvarrosa.

En otros distritos, en cambio, como en Patraix, solo se halla una de estas áreas, muy próxima a la Avenida de las Tres Cruces, y lo mismo sucede en l’Olivereta. En su caso, son dos manzanas delimitadas por la avenida de Pérez Galdós y la calle Maestro Asensi las que también recibirían la calificación de vulnerables. Por su parte, en otros cinco distritos, como son Ciutat Vella, l’Eixample, Patraix, Extramurs y Benimaclet, ninguna zona está entre las más rezagadas de la ciudad en términos de desarrollo.

No obstante, el informe de la Oficina de Estadística del Ayuntamiento de València recoge igualmente la situación de otras secciones censales que, si bien no son vulnerables, corren el peligro de verse incluidas en el futuro. En este sentido, l’Olivereta cuenta ya con hasta nueve de ellas en esta situación, en las que viven casi uno de cada cuatro de sus habitantes. Esa relación de vecinos es muy similar a la de Rascanya, que además de contar con nueve zonas entre aquellas de mayor vulnerabilidad, posee otras ocho en riesgo potencial.

En este sentido, muchas de esas agrupaciones de calles en riesgo se sitúan en Torrefiel, como ocurre con la calle Monte Carmelo, la calle d’Alemany o la de Santo Domingo Salvo. En Jesús, en cambio, se concentran tanto en los barrios de Sant Marcel·lí, como ocurre con la calle Músico Cabanilles, l’Hort de Senabre y la Raïosa, en concreto entre la avenida de Giorgeta y la calle Uruguay.

Más allá de estas áreas, también se registran porcentajes elevados de población en áreas con potencial riesgo de ser incluidas entre las vulnerables en aquellos distritos que marcan los límites de la ciudad con otros municipios. Sucede así con los Pobles del Nord, donde casi la mitad de la población habita en una de estas secciones censales, y también en los Pobles del Sud (22,7 %) y de l’Oest (20 %), principalmente por una cuestión de servicios y equipamiento, así como de nivel socioeconómico.

 

En cambio, hasta seis distritos no poseen ninguna sección censal entre aquellas en peligro potencial. Son las cinco que ya no tenían área alguna entre las más vulnerables y Algiròs, que no obstante sí contaba con dos zonas, en las que habita casi un 6 % de su población, entre las más demoradas en términos de desarrollo. En este sentido, una de ellas es ubica en el barrio de Ciutat Jardí, y la otra en l’Illa Perduda.

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