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Las grandes tampoco quieren desaprovechar la opción de los ‘lockers’

Tendencias y oportunidades en la logística de última milla

25/10/2021 - 

VALÈNCIA. La pauta, en este momento, la marca el más rápido. La fórmula para reclutar usuarios se ciñe a promesas de entrega ultrarrápida, tanto que, en algunos casos hablamos de 10 minutos desde que el cliente hace el pedido hasta que lo recibe. Ese es el compromiso que asumen, por ejemplo, empresas como la españolas Blok, similar al que ofrecen en la estadounidense Gopuff o en la alemana Gorillas.

Y tan rápido ¿para qué? Pues a veces solo para satisfacer necesidades inesperadas, como que estás preparando una tarta y te das cuenta de que te falta la levadura o que, de repente, sientes el antojo irresistible de comerte un bocadillo o un helado. En el reparto de productos de esta categoría es donde pone el foco Gopuff, y no le va mal porque la compañía está valorada en 15.000M de dólares.

La única forma de poder atender la demanda en estas condiciones es disponer de una amplia red de almacenes de proximidad, con todos los artículos del inventario fácilmente identificables y digitalizados para que, una vez que llegue el repartidor, lo único que tenga que hacer sea recoger y salir pintado de nuevo.

¿Y los pequeños y medianos qué?

A nadie se le escapa que dinámicas e infraestructuras como la descrita están solo al alcance de unos pocos, los más fuertes. Atrás quedan los operadores de capacidad más reducida.

Ayudarles a ganar en eficiencia y rapidez para poder defenderse de estos gigantes es lo que persiguen en Logistiko, un planificador de rutas de reparto de última milla. Cuenta Alfonso Porras, cofundador y CEO de la startup, que el fallo que se evidenció con la pandemia fue que no solo gran parte del retail tenía sin hacer los deberes de la digitalización, sino también los pequeños y medianos operadores logísticos los cuales, de la noche a la mañana, se vieron desbordados de clientes corporativos. Y si un player tan decisivo no funciona, difícil conseguir que la rueda gire.

Equipo de Logistico.

Para ello han creado en Logistiko un software que se orienta a los medianos y pequeños operadores de distribución, al objeto de digitalizar todo el proceso y optimizar las rutas al estilo en que lo hacen las grandes compañías y poder, así, acortar los plazos de entrega y cumplir con ellos.  La herramienta posibilita, también, hacer la trazabilidad del pedido y acordar con los clientes hora y lugar de entrega. Funcionan con un modelo de suscripción.

Taquillas inteligentes

Es otra de las alternativas que se proponen y que permiten rebajar el carácter de urgencia. Consiste en crear infraestructuras con lockers, una especie de consigna, en la que el repartidor deposita el pedido y el cliente lo retira a conveniencia, con la clave o el código de apertura de un solo uso que le facilita la compañía en la app. Los buzones también pueden instalarse en viviendas unifamiliares. Se trata de una opción que cada vez cobra más peso en este terreno.

En soluciones de este tipo se posicionan startups como Send2me o Citibox. Esta segunda expande la oferta de instalar sus buzones inteligentes en las comunidades de vecinos. El problema es que, como se trata de una tendencia, ninguna de las grandes está dispuesta a desaprovecharla de manera que la competencia ha subido al nivel de Amazon, con el servicio de Amazon Lockers, Seur o DHL Express, que también se han sumado.

Más sostenibles

Por otro lado, otras de las propuestas de soluciones de última milla, en lugar de entrar a formar parte en esa carrera desaforada de entregas, prefieren distinguirse de la competencia con opciones sostenibles. Es el caso de Mensos, una startup pionera en nuestro país en la cicloligística para el reparto de última milla. Todos los vehículos que utiliza para el reparto son ecoeficientes. Su tecnología permite también la geolocalización y trazabilidad de los envíos.

Alejandro Corroto Moñino, es impulsor y socio fundador en exclusiva de Mensos que, al año de ser creada, ya cosechaba éxitos como el de Gamechangers que otorga la organización UNLTD Spain a iniciativas empresariales que contribuyen a transformar la realidad y los valores sociales. Entre los clientes corporativos conseguidos por la empresa figuran startups como Wetaca.

En Revoolt, por su parte, se presentan como una “solución smart de logística urbana”  apoyándose en “dos pilares clave: tecnología y sostenibilidad”. La entregas aquí las realizan a diario permitiendo a los clientes elegir entre distintos rangos horarios. La flota la integran desde repartidores a pie hasta vehículos eléctricos ligeros así como furgonetas de gas.

Reparto inclusivo

En esta dirección uno de los primeros emprendedores españoles que aprovechó su solución de última milla para integrar a personas vulnerables o con alguna discapacidad fue Aitor Ojanguren, fundador de Koiki. Los repartos se realizan de forma sostenible y especialmente a nivel de barrio, andando, en bicicleta o en patinete eléctrico y, en casos especiales, recurriendo a vehículos ecoeficientes. La startup ha conseguido atraer capital de empresas del tamaño de Repsol o SEUR.

Aitor Ojanguren, fundador de Koiki.

A la de Koiki le han seguido otras muchas iniciativas en la misma dirección como la de Llewo, empresa participada por Enagás e Ilunion especializada en gestión logística social y ecosostenible. Desde aquí Llewo promueve el empleo entre profesionales con discapacidad o colectivos con difícil inserción laboral.

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