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Puntos por objetivos: el Ayuntamiento de València 'motiva' a sus funcionarios para agilizar las licencias

10/02/2020 - 

VALÈNCIA. "Todos los objetivos presentan algún elemento de reto, pero son alcanzables". El gobierno municipal de València aprobó el pasado viernes el repertorio de objetivos que sus funcionarios aspiran a cumplir en 2020 dentro del plan de evaluación del desempeño y el rendimiento que lleva implementando el consistorio desde hace tres años de forma paulatina y escalonada. El sistema es de una simpleza que esconde un trabajo minucioso: se establecen unos objetivos generales para todos los funcionarios municipales, y a su vez, cada servicio se fija unos retos específicos anuales; más tarde se evalúa su cumplimiento mediante un sistema de puntuaciones del 1 al 10.

Así, según este documento al que ha tenido acceso Valencia Plaza, se recogen infinitud de aspiraciones, que como aseguran en la concejalía de Personal de Luisa Notario, "presentan algún reto, pero son alcanzables". Los servicios municipales que recibieron algunas de las quejas más sonoras durante el pasado mandato -y las continúan recibiendo-, son los que tienen que ver con las licencias. Así, para este año se han marcado diferentes objetivos con el propósito de mejorar el servicio a la ciudadanía.

Por ejemplo, el servicio de Actividades, que depende de la concejala Lucía Beamud. Entre sus propósitos de año nuevo se encuentra emitir más informes solicitados por otros servicios que el pasado ejercicio. Así, si en 2019 se dio respuesta a un 82,9% de las peticiones de informe realizadas por otros departamentos municipales, este año se quiere aumentar hasta una horquilla de entre el 83% y el 90%. Y dependiendo del nivel de cumplimiento que se consiga entre esos dos valores, se conseguirá una puntuación u otra del 1 al 10.

Otro objetivo similar: mejorar la eficacia de la tramitación de expedientes. En este apartado, se quiere agilizar la revisión de expedientes anteriores al año 2014, para darles un nuevo impulso o archivarlos definitivamente. Así, se considerará un fracaso tramitar menos de cinco expedientes al mes, y se obtendrán 1 o 2 puntos en este caso. Por contra, si se llega a dar curso a nueve o diez expedientes mensuales, se recompensará con 8, 9 o 10 puntos.

Otro servicio que tramita la concesión de licencias es el de Licencias Urbanísticas de Obras de Edificación, dependiente del área de Urbanismo que lidera Sandra Gómez. Aquí, entre otras cosas, se pretende reducir los plazos para el inicio de un expediente desde que se recibe la instancia inicial: la quimera es hacerlo en menos de cinco días; y el fiasco será hacerlo en 45 días. También se quiere aumentar el número de informes emitidos hasta en un 15%. Hacerlo por debajo del 3% conllevará obtener la puntuación mínima.

Documento de objetivos aprobado por el Ayuntamiento de València. Foto: VP.

Es interesante acudir a los objetivos generales, los que se fijan para todos los funcionarios de la casa, para constatar que uno de los pilares fundamentales es, en la misma línea, poner la sexta marcha a la administración: reducir el porcentaje de expedientes no finalizados, cumplir los distintos pasos de la tramitación en plazos más comprimidos, reducir los tiempos para la elaboración de informes, e incluso incrementar los niveles de ejecución presupuestaria que tantas críticas han acumulado por parte de la oposición.

Así es como funciona este planteamiento: a mejor cumplimiento, mejor puntuación. Todo se enmarca en un reglamento aprobado por el Ayuntamiento en 2017 y que está elaborado  ad hoc casi artesanalmente por los técnicos del cap i casal del área de Innovación Organizativa del consistorio, coordinada por Josep Vicent Cortés, y liderada por la concejala de Personal, Luisa Notario, y su predecesor en el cargo, Sergi Campillo.

Y ciertamente la evaluación de estos objetivos -generales y específicos de cada servicio- es sólo uno de los siete factores que contempla el reglamento. Más adelante se quieren fijar objetivos individuales para cada funcionario. Se valorará también la profesionalidad, la asistencia y el desempeño efectivo del puesto de trabajo, además de los conocimientos y la formación adquiridos por cada empleado y la transferencia de los mismos a otros compañeros. 

Todo tendrá su respectiva valoración en forma de puntos, que se transformarán en porcentajes de cumplimiento. Cuando es evaluado, cada empleado del Ayuntamiento puede alcanzar en total los 1.000 puntos, y dependiendo del escalón en el que se encuentre, unos factores cuentan más, o menos. ¿Para qué? Para incentivar a los funcionarios a avanzar en su carrera profesional.

Josep Vicent Cortés, coordinador del área de Innovación Organizativa de València. Foto: EDUARDO MANZANA

El sentido de todo el reglamento es la implantación de la carrera horizontal en los funcionarios, que les permite escalar de niveles dentro de su propio puesto de trabajo -con su consiguiente mejora retributiva, entre otros beneficios-, sin necesidad de promocionar con un examen. Es una metodología que, aunque permite al empleado crecer en esta escala horizontal, también puede hacerle bajar de escalón cuando, tras varios años consecutivos, no se alcanzan unos estándares mínimos. El Ayuntamiento consigue así examinarse a sí mismo e incitar al funcionariado a mejorar en su puesto dado que la promoción vertical, mediante oposición, ya no es la única manera de escalar.

Colegios, promotores y empresarios piden a Ribó agilizar las licencias

Las implicaciones del plan que está empezando a aplicar el Ayuntamiento de València no son menores. De estas tramitaciones técnicas en el seno de los servicios municipales dependen muchos proyectos. Y no son pocos los que han puesto el grito en el cielo para denunciar el atasco de las licencias en las mesas funcionariales. Sin ir más lejos, y como publica Valencia Plaza, aparejadores, arquitectos, promotores, y empresarios han remitido en las últimas semanas una carta conjunta al alcalde de la ciudad, Joan Ribó, para manifestar su "malestar" entre los colegiados y asociados por "los continuos retrasos y demoras en la tramitación de las licencias de actividad y de obra".

Según el escrito, son problemáticos "los múltiples reparos tanto técnicos como documentales que suelen oponer los técnicos municipales ralentizando considerablemente el proceso", por lo que, con "el ánimo de agilizar el procedimiento, aunar criterios técnicos y colaborar con el Ayuntamiento en la búsqueda de soluciones ágiles y eficaces para todos", piden al consistorio una reunión que disipe la incertidumbre en torno a esta cuestión.

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