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Informe 'La economía valenciana: 2019 y perspectivas 2020'  

Cámara Valencia prevé una "desaceleración moderada" de la economía valenciana en 2020

29/12/2019 - 

VALÈNCIA. Cámara Valencia prevé que la economía de la Comunitat Valenciana experimente una "desaceleración", pero de forma moderada el próximo ejercicio de 2020. En este sentido, sus previsiones apuntan a un crecimiento en torno al 1,5%-2%, ligeramente inferior al de la media española.

Así se desprende del informe que 'La economía valenciana: 2029 y perspectivas para 2020' elaborado por Cámara Valencia que señala que pese a que a principios de 2019 las expectativas apuntaban una desaceleración del crecimiento económico valenciano, "los diversos indicadores muestran una estabilidad del mismo, entorno al 2%, tasa similar a la registrada en 2018".

Según el documento, que toma como referencia indicadores de diferentes instituciones, 2020 será un año en el que "la senda de desaceleración se reanudará, aunque de forma muy moderada". Algunos de los factores del entorno económico que persisten y ponen en riesgo el crecimiento valenciano son el Brexit por los efectos que tendrá tanto a nivel comercial como turístico en la Comunitat Valenciana. 

Asimismo, las tensiones proteccionistas de Estados Unidos con China y la Unión Europea, generarán incertidumbre añadida sobre el sector exportador valenciano, como también limitará el potencial expansivo valenciano hacia nuevos mercados la inestabilidad política y social de algunas zonas como Latinoamérica, Oriente Medio u Hong Kong. Por otro lado, Cámara Valencia advierte de que la desaceleración estructural de la economía china y el estancamiento de la economía europea "ponen de manifiesto el progresivo agotamiento de las grandes áreas económicas". 

A nivel nacional, el informe apunta al entorno político complejo y las tensiones en Cataluña como factores que pueden incidir negativamente en el dinamismo económico regional. Asimismo, la imposibilidad de cumplir los objetivos de déficit público en 2019 -tanto autonómico como nacional-, "podría implicar ajustes adicionales en los gastos en 2020 y un aumento de la presión fiscal, incidiendo negativamente en la actividad económica".

Perspectivas para la economía valenciana 

En clave valenciana, Cámara Valencia sostiene que el motor del crecimiento seguirá siendo la demanda interna, tanto de consumo como de inversión. La continuidad de la creación de empleo mantendrá la confianza del consumidor. Aun así, incide en que las encuestas realizadas apuntan un ritmo de crecimiento más moderado que en 2019, p"or el progresivo agotamiento del impulso generado por factores como los bajos tipos de interés, la reducción del precio de petróleo, o el aumento del SMI". 

La precariedad laboral o el elevado paro juvenil, son aspectos que inciden en otros ámbitos como el acceso a la vivienda. De ahí la caída de las transacciones inmobiliarias en 2019 y las expectativas de un menor dinamismo de la construcción en inmuebles en 2020, como consecuencia de una menor demanda de viviendas y de la incertidumbre que genera los cambios legislativos en el sector. Por el contrario, el dinamismo turístico en la Comunidad Valenciana podría impulsar la inversión en construcción en este ámbito, sobre todo en las provincias de Valencia y Castellón.

Además, la aportación del comercio exterior al crecimiento del PIB regional se verá condicionada por la incertidumbre que, sobre el sector exportador valenciano, tenga la incertidumbre generada por Brexit, las tensiones comerciales o el sector automotriz.

Ejercicio 2019

Respecto al ejercicio de 2019, la economía valenciana ha crecido a un ritmo estable del 2,1 % como también lo ha hecho el empleo por encima de la media nacional, con un desempleo en descenso. El sector donde más empleo se ha creado ha sido la industria, seguido de servicios.

La industria ha registrado una recuperación tras el estancamiento del año anterior, sobre todo material y equipo eléctrico, maquinaria, productos minerales no metálicos, baldosas cerámicas, madera y otro material de transporte.

Si bien las exportaciones han tenido un crecimiento moderado (2,3 %), ha sido superior a la media española (1,6 %), y se ha debido especialmente a la crisis del automóvil y la bajada de los precios del petróleo. Las importaciones también han subido, un 4,6 %, con lo que el saldo comercial se ha reducido un 21 % en 2019.

El transporte marítimo se ha incrementado un 5,1 % en tráfico total de los puertos valencianos y un 6,4 % en número de contenedores, mientras que el transporte internacional por carretera ha descendido un 24 % hasta septiembre, dado que su principal destino son los mercados europeos.

La construcción inmobiliaria ha mantenido su dinamismo pero desigual ya que Castellón se ha quedado muy por detrás de Valencia y Alicante. La obra civil sigue paralizada y la licitación oficial nacional y autonómica ha retrocedido un 23 % hasta octubre.

Los servicios han mantenido el ritmo de crecimiento pero no se ha visto reflejado con la misma intensidad en el empleo ya que solo ha crecido un 0,8 % el número de ocupados en los nueve primeros meses del año.

El turismo, con un crecimiento favorable, no ha sido homogéneo en toda la Comunitat, y la provincia de Alicante ha sufrido retroceso en turismo extranjero con una caída del 5 % de las pernoctaciones hoteleras por los efectos del Brexit en el turismo británico y la recuperación de otros destinos mediterráneos.

El comercio minorista se ha recuperado durante este año, tras el bache de 2018, y ha generado empleo, un 1,4 % más hasta octubre.

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