Top doce

Nozomi

Nuria Morell y José Miguel Herrera

Nuria Morell y José Miguel Herrera, con su ilusión de un sueño cumplido —eso significa Nozomi—, ofrecen desde el barrio de Ruzafa una propuesta honesta y directa de la gastronomía nipona

En plena algarabía del barrio de Ruzafa y con la filosofía de un restaurante de mercado, se alza este templo pausado de la gastronomía japonesa. Sin remilgos ni estridencias en su carta de cocina al momento, Nozomi cumple el sueño de caminar por las calles de Kyoto a la sombra de un cerezo en flor.

Acariciar el silencio, elogiar las sombras, sentir la envolvente de un espacio que habla su propio idioma. Algunos lo llaman misterio. Y hacen bien, porque es justo ese el secreto de la existencia de la belleza en la cultura japonesa. Por eso, entrar por la puerta de Nozomi es salir de las luces de Occidente, olvidarse del bullicio de los alrededores del mercado de Ruzafa por unas horas y aparecer en la pausa de un sueño que recorre las calles de Kyoto.

La pareja formada por Nuria Morell y José Miguel Herrera, que regenta este espacio gastronómico desde 2015, le ha dado motivos suficientes a València para que empiece a confiar en sí misma. Desde que abrieron sus puertas en el barrio de Ruzafa, su principal cometido ha sido ofrecerle a la ciudad una propuesta honesta y directa de la gastronomía nipona. Un anhelo de sus propietarios que acabó dándole el nombre al proyecto —Nozomi es, en japonés, la ilusión de un sueño cumplido—.

En su interior, se levanta un juego de estructuras de carpintería tradicional japonesa que sugiere el recorrido hacia el espacio central de la sala, coronado por una llovizna imaginaria de flores de cerezo que caen del techo en cascada. «La risa de las flores, Mis ojos brillan / de tanto contemplarte / flor de cerezo», rezan aquellos versos del poeta Matsuo Basho.

En la cocina —abierta y sincera, pura y sencilla—, se ordenan las verduras cortadas, los lomos de pescado fresco fileteados, la temperatura del arroz templada, corporal. La carta se rige bajo la filosofía de un restaurante de mercado, y entre sus platos fuertes se encuentran los nigiri, la esencia del sushi. El atún braseado o la cigala con caviar se sirven con el trazo de una mano experta en el corte y sobre el arroz templado, junto a una carta amplia de sake; se disfrutan como el mejor de los haikus: breve, intenso. Se digiere suave, se recuerda siempre.


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Nigiri de Hamachi, leche de tigre, cilantro y sriracha