X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

3 Estrellas

Nozomi

Nuria Morell y José Miguel Herrera

Cuando prescindes de todo lo superfluo, solo queda la emoción. Tan fácil y tan difícil. Todo lo demás (el discurso, la técnica y las intenciones) poco importa cuando la piel se eriza y el amor —sí, el amor— toma las riendas del escenario. Exactamente eso sucede, cada día y cada noche, en Nozomi.

"Menos es más» es el mantra del arquitecto Mies van der Rohe y de Henri Cartier Bresson —quizá el fotógrafo más importante del siglo pasado (o eso afirma sin titubeos el MoMa)—, culpable también de la frase que arranca esta crónica y de aquella inmensa verdad que siento grabada a fuego: «Fotografiar es colocar la cabeza, el corazón y el ojo en un mismo eje visual». Cabeza, corazón y mirada. Es exactamente mi idea del restaurante perfecto. 

Cabeza, corazón y mirada. Nozomi. «Simplemente confía: / ¿No revolotean así / También los pétalos?».Es un haiku del escritor japonés Kobayas-hi Nobuyuki, que Nuria Morell conoce bien pero ella no lo dice —no lo dirá nunca— y seguirá a lo suyo bajo ese infinito manto de cerezos en flor que dibuja tan bien esa otra València con la que algunos soñamos.

Esta es. Nuria es el cuchillo y el corazón de esta calle de Kioto en pleno Ruzafa que ya siento un poco como mi casa; ellos lo saben y no he venido aquí a esconderme: Nozomi es un milagro y cada plato (nigiris de salmón braseado y calamar con wasabi, sashimi de toro o temaki de ventresca) es un pequeño prodigio un poco culpable de que este sushi-bar sea hoy el japonés más deseado de España —lo es: la mesa con más lista de espera muy por encima de Kabuki Wellington o Koy Shunka—. José Miguel Herrera, Nuria Morell y Clara Vidal. Cada día, y cada noche, una honesta carta de amor a la cocina japonesa más esencial. ¿Sus versos? Cientos de haikus que llegan hasta la mesa disfrazados de platos, afectos y emoción. Hasta que solo queda 

emoción. 

¿Qué puedo encontrar?

  • Buenos vinos

¿Dónde está?

Debe activar javascript para ver el mapa

¿Qué pido?

Nigiri braseado de salmón, la obra maestra de Nuria.