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entrevista a la country manager de la compañía en España y portugal

Elena Cabrera (Ryanair): "Este verano va a haber que acostumbrarse a los retrasos en toda Europa"

Foto: EDUARDO MANZANA
11/07/2022 - 

VALÈNCIA. La recuperación del turismo y de los viajes en avión tras la pandemia está siendo tan intensa que incluso ha desbordado las previsiones de la industria. Muchos aeropuertos europeos operan al límite de su capacidad y las aerolíneas tienen problemas para incorporar a personal que les permita afrontar este pico de demanda. Esta situación, complicada por otros factores como las huelgas, provocará más retrasos y cancelaciones de lo habitual en toda Europa.

Por ello, las compañías aéreas piden a los clientes que sean previsores y comprensivos ante un verano que se presenta movido en los aeropuertos. Elena Cabrera, responsable en España y Portugal, pronostica que habrá que acostumbrarse a los retrasos porque la situación, agravada por la huelga de controladores aéreos en Francia y la falta generalizada de personal en los aeropuertos, tardará en normalizarse.

La mayor aerolínea europea por millones de pasajeros transportados se enfrenta además a una huelga de tripulantes de cabina que, según defiende Cabrera, está teniendo un impacto muy limitado, equivalente al 3% de su operativa total.

Además, la directiva ve inevitable una subida generalizada del precio de los billetes de avión a partir del otoño por el precio del combustible, un encarecimiento que en el caso de Ryanair rondará los veinte euros de media por billete. "Aún así, seguiremos siendo la compañía con los precios más económicos", defiende Cabrera.

–¿Cómo les está afectando la huelga de TCP en marcha y qué esperan de las nuevas jornadas convocadas para julio?

–Hasta ahora, los impactos en nuestra operativa estrictamente por la huelga de tripulantes ha sido muy limitada porque han tenido muy poco seguimiento por parte de la tripulación. El 1 y 2 de julio, los dos últimos días de huelga, se cancelaron dos vuelos cada día, eso es el 3% de nuestra operativa. Para las nuevas jornadas de huelga convocadas estamos a la espera de que el Ministerio de Transporte fije los servicios mínimos, por lo que no sabemos qué porcentaje se puede ver afectado.

Hay que tener en cuenta que el grueso de los retrasos viene determinado por el caos aeroportuario que hay en Europa en general, no solo por la huelga en nuestra compañía, sino porque la huelga de controladores en Francia afecta mucho a la operativa. porque obviamente todos los aviones que sobrevuelan su espacio aéreo se retrasan. Si un avión se demora y la tripulación llega a la base con varias horas de retraso hay que cambiar las tripulaciones, lo que conlleva retrasos. En Heathrow está habiendo huelga del personal de repostaje de combustible. Los aeropuertos aeropuertos tienen problemas de falta de personal porque no se ha previsto una recuperación tan alta de la demanda. Las expectativas eran buenas, pero no tanto. En nuestro caso estamos al 95% de ocupación media.

Foto: EDUARDO MANZANA

–El sector aéreo destaca que la recuperación de la demanda está siendo muy potente, pero las dudas surgen de cara al otoño…

–Nosotros estamos en el 115% de actividad respecto a 2019. Está siendo brutal, estamos abriendo rutas en todos lados. En València, Castellón y Alicante hemos abierto nuevas rutas. Estamos en un momento muy bueno que demuestra que la gente quiere seguir viajando. Por eso es entendible y quiero transmitirles a los clientes en general que hay que entender que los aeropuertos tienen que ajustarse a esta nueva demanda que no era de esperar y este verano va a haber que tener paciencia porque estos inconvenientes van a durar un poco en el tiempo.

–Va a ser un verano complicado para viajar, ¿debe prepararse el cliente a afrontar más problemas de los habituales a la hora de viajar?

–Creo que este verano va a haber que acostumbrarse a los retrasos. Hay que ser previsor en las llegadas a los aeropuertos y tener paciencia porque, por esta problemática general en Europa, va a haber retrasos en todos los aeropuertos. Tenemos una tormenta perfecta en la cual va a haber retrasos en todos los aeropuertos, nuestra huelga se ha unido, pero el impacto de la misma ha sido mínimo respecto a la operativa que nosotros manejamos.

–Ryanair ya ha llegado a un acuerdo con CC OO, pero Sicpla y USO se mantienen firmes en sus posturas y la empresa no cede a ellas. No se atisba una solución cercana…

–Nosotros ya hemos firmado un acuerdo de mejoras con CCOO, con subidas de sueldos, mejoras de horarios, un porcentaje de fijo más alto respecto a la variable… Son mejoras que ya hemos firmado y no tenemos que hacerlo otra vez, pero la cuestión es que no las hemos firmado ni con USO ni con Sicpla porque llevamos cuatro años negociando con ellos y ha sido imposible llegar a un acuerdo porque no quieren. Cuando hay posturas enfrentadas todos tenemos que ceder, tanto la compañía como los sindicatos, pero si cuatro años después siguen pidiendo lo mismo, no tienen voluntad de negociación. Nos han pedido un 167% de subida salarial. Lo pidieron el primer día y lo siguen pidiendo cuatro años después. No lo podemos aceptar. Hemos intentado llegar a un acuerdo con ellos y en cuatro años nos ha sido imposible, pero con CC OO hemos acordado en seis semanas. Nosotros queremos que nuestros TCP mejoren sus condiciones y las sigan mejorando, por eso en el acuerdo firmado con CC OO decimos que este es el marco para seguir mejorando y llegar al convenio colectivo que ya tenemos firmado con el sindicato de pilotos en España y en todos los países de Europa.

Foto: EDUARDO MANZANA

–El problema está muy focalizado en España. Ryanair está presente en toda Europa y puede resolver la situación trayendo tripulaciones de otros países, ¿daña más a la empresa o a la reputación turística del país?

–Al final este es un problema de imagen de España como destino turístico. Convocar estas huelgas en junio y julio en medio de la recuperación y cuando todo el mundo quiere viajar, a quien afecta realmente es a los pasajeros y a la imagen del país. Nosotros queremos que la gente pueda viajar sin problemas y que nuestros tripulantes de cabina estén contentos. De hecho, tenemos muy poca rotación de tripulantes de cabina, no se van a otras compañías porque estañan contentos con nosotros. Claro que quieren mejorar sus condiciones y estamos en ello, pero con USO y Sicpla llevamos cuatro años intentando firmar y ha sido imposible. El problema no está en nosotros, sino en ellos que no están abiertos a negociar.

–Las dudas sobre la demanda vienen a partir del otoño, ¿qué previsiones manejan a partir de las búsquedas y las reservas?

–Las ganas de viajar van a seguir estando ahí. Es pronto para hablar de operativa, pero las perspectivas son buenas. En España se reserva bastante tarde, sobre todo el mes anterior, mientras otros países europeos reservan con mayor previsión. Nosotros ya hemos anunciado nuevas rutas en invierno y nuestro objetivo siempre es crecer. En nuestro año fiscal 2023 vamos a transportar a 165 millones de pasajeros y nuestro objetivo para 2026 son 225 millones de pasajeros. Nuestro objetivo es seguir ofreciendo rutas atractivas.

–Esa previsión esta basada en la ampliación de número de asientos ofertados…

–Hemos firmado la compra de 201 Boeing de los cuales hemos recibido 65 ya este año. En los próximos cuatro años se van a ir incorporando a la flota y se van a asignar a las bases en función de cómo aumentemos el número de rutas.

–Ryanair tiene un elevado nivel de cobertura del combustible, pero el precio se va a mantener alto durante meses, ¿cómo va a impactar en el precio de los billetes?

–Seguimos teniendo coberturas hasta marzo de 2023 con los precios negociados en su momento. Pero es verdad que los precios de los billetes de avión en general van a aumentar por la reducción de la capacidad en el mercado europeo, porque el hecho de que haya menos compañías añade presión, y porque el precio del petróleo y la energía sigue subiendo.

Nuestros precios son, de media, de 37 euros en toda Europa. Eso va a ser complicado mantenerlo en el futuro y la subida media será de unos veinte euros. Pasaremos a un precio medio del billete en Europa de entre 50 y 60 euros. Aún así, seguiremos siendo la compañía con los precios más económicos.

Foto: EDUARDO MANZANA

–Porcentualmente es un incremento importante… ¿ha sido muy barato viajar en avión?

–Claro, pero nosotros manejamos precios muy bajos. Sale más barato viajar con nosotros que un billete de tren. Subirán unos veinte euros de media en los próximos años porque habrá una tendencia de subida de precios.

–¿Bajarán los precios cuando se normalice la situación? La demanda del sector de los viajes es muy elástica…

–Tendremos que ver. Los analistas tampoco saben cómo va a ir ni cuándo se va a normalizar la situación.

–La elevada inflación y la subida de tipos van a reducir la renta disponible de empresas y familias en los próximos meses. Si a ello se añade una subida de los billetes de avión, parece inevitable que caiga la demanda de viajes…

–Aún así, con todo este contexto, si alguien quiere viajar, Ryanair ofrece 680 rutas desde España con los precios más bajos del mercado. Quien quiera seguir viajando lo podrá hacer con nosotros.

–¿Qué nuevas rutas puede adelantar para la temporada de invierno en los aeropuertos de la Comunitat Valenciana?

–Hemos anunciado ya una ruta desde Castellón a Dublín, otra desde València a Estocolmo–y dos desde Alicante a Fez y Fráncfort. Pero cuando se anuncien oficialmente las rutas de invierno se conocerá, porque puede haber alguna novedad. Está por ver, pero nosotros siempre buscamos oportunidades de nuevas rutas. 

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