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GRUPO PLAZA

el festival encuentra ubicación a cinco días de su celebración

Paellas Universitarias esquiva Moncada y vuelve a La Punta

La organización presentó cuatro solicitudes a espacios diferentes simultáneamente por la posible hostilidad del Ayuntamiento de Moncada

7/04/2019 - 

VALÈNCIA. Misterio resuelto. Si el viernes saltaban todas las alarmas cuando este diario informaba de que el Ayuntamiento de Moncada mantenía las tensiones con la organización de Paellas Universitarias a una semana de su celebración, a cinco días de esta Culturplaza ha podido saber la ubicación final que tendrá el evento. El festival evitará seguir con el enfrentamiento con el consistorio de Moncada y volverá al lugar donde ya se hizo hace tres y cuatro años: La Punta.

Desde la organización decían desde el principio que la ubicación de Moncada no era definitiva y que simplemente "era la dirección obligatoria que obliga la ley a poner para vender las entradas".  Por lo tanto, abrían la puerta a trasladar el evento. Viendo el posible escenario de hostilidad con el ayuntamiento, tras la imputación de su alcaldesa por supuesta prevaricación, la promotora decidió presentar simultáneamente cuatro solicitudes a cuatro lugares diferentes, con tal de asegurarse tres alternativas más. Estos lugares fueron La Punta, La Marina y los terrenos de Adif en el Puerto.

El primer escenario, el de Moncada, se puso cada vez más difícil. La alcaldía mostró públicamente la voluntad política de que no se celebrara el evento en su localidad, tras generar el año pasado importantes tensiones políticas y la imputación de la propia Amparo Orts. Paellas Universitarias presentó la solicitud para ocupar el espacio privado que tenían alquilado el 12 de marzo y fue rechaza el 14, según confirmaba un comunicado remitido por el ayuntamiento este viernes. Si bien las cuestiones técnicas internas sí cumplían con la ordenanza municipal, desde el consistorio alegaban cuestiones que a ojos de la promotora "son más que contestables": por ejemplo, aducían que no se podían ubicar en un terreno cercano a una obra con máquinas pesadas, aunque desde el festival afirman que esas obras tienen licencia pero no se están llevando a cabo. 

Foto: PAELLAS UNIVERSITARIAS

Con todo esto, a siete días de su celebración, el ayuntamiento seguía con su ofensiva y solo quedaban dos opciones. La primera era presentar una declaración de responsabilidad a través de un Organismo de Control Autorizado y abrir las puertas a espaldas del consistorio, aunque ese escenario se descartó ante la posibilidad de un escenario catastrófico: que abrieran las puertas el viernes a las 10:00 y el ayuntamiento inmediatamente lo clausurara, dejando a las 27.000 personas con entrada fuera del recinto. Esto ya sucedió en 2014, cuando el Ayuntamiento de València clausuró el evento y los jóvenes se organizaron para celebrar la fiesta clandestinamente en la playa de la Malvarrosa, con no pocas alteraciones públicas. La segunda opción, la que se ha tomado finalmente, era cambiar la ubicación a cinco días de que se celebre el festival.

De esta manera, y ante "la disposición del Ayuntamiento de València a solucionar la situación y trabajar para dar viabilidad a un evento", los tres escenarios alternativos se fueron clarificando. La Marina rechazó la solicitud y La Punta aseguraba, por la experiencia de haber estado anteriormente, un montaje a destajo más eficaz. De esta manera se prevé que desde este mismo lunes la organización empiece a reunirse con el consistorio para cuestiones como el dispositivo de seguridad, entre otras cosas. También que se empiece a levantar el recinto, a tan sólo cinco días de su celebración. Aunque no cuentan con las licencias preceptivas, tanto desde la promotora como desde el Ayuntamiento, confirman que el escenario es de estrecha colaboración. "Tendrán que adaptar algunas cuestiones por normativa y seguridad, pero ya se han celebrado Paellas Universitarias en València y en principio no tiene por qué haber ningún problema", afirman fuentes del Ayuntamiento. Salvo sorpresa mayúscula, el dolor de cabeza puede darse por resuelto.

Paellas Universitarias quiere darle un giro a su imagen

Este año debía ser diferente. La promotora de Paellas Universitarias era consciente del rechazo mediático que genera el festival al que asisten 20.000 jóvenes anualmente. Camisetas con mensajes sexistas, alcohol, residuos y conflictos con los diferentes espacios en los que se han celebrado en los últimos años. Desde meses atrás, la empresa detrás del evento quiso darle un giro de 180 grados, que tendrá un impacto notable en la edición de este año.

Con tal de profesionalizar y avalar estos cambios, la organización pidió un informe a la Unidad de Investigación en Estrategia de Turismo y Ocio del departamento de Economía Aplicada de la Universitat de València. Este informe medía el coste-impacto del evento y sugería algunas medidas que mejoraran la calidad del festival. También se ha trabajado estos meses con la Agencia Valenciana de Turismo y su marca Mediterranew Musix, con el objetivo de estar dentro del circuito de festivales, y no ser considerado una verbena universitaria.

Foto: ESTRELLA JOVER

Si desde la promotora ya se decidió hacer un esfuerzo presupuestario por mejorar el cartel (que este año incluye a Lola Índigo, Maikel Delacalle, Rels B o Bombai) y se ha querido recuperar el concurso de paellas, cuyo premio es la beca de la matrícula académica del año que viene, el Ayuntamiento de València ha aprovechado la situación y se ha remitido al informe para pedir que se cumplan desde esta misma edición todas las propuestas materializadas por la promotora. 

Así, Paellas Universitarias tendrá que poner fecha a una acción paralela a favor del medioambiente en La Punta enmarcada dentro del Trashtag challenge, un fenómeno viral que invita a la juventud a implicarse en la recogida de residuos para limpiar sensibles. También reforzarán los puntos violeta que ya implantaron el año pasado, y limitarán aún más el acceso de alcohol desde fuera del recinto: si llegaron a permitir hasta 5 litros por persona, este año se reduce hasta un solo litro. Esta medida ha venido acompañada por una reducción de los precios de la bebida alcohólica dentro del festival.

"Un coste organizativo y mayor de lo que esperábamos"

Con todo esto, además de por haber abonado ya el alquiler del terreno de Moncada y la logística que supondrá el montaje del festival en cinco días, desde la organización han querido poner el acento, en declaraciones a este diario, que "este cambio de localización supone un esfuerzo organizativo y un perjuicio económico importante", mayor de lo esperado.

Este nuevo escenario significa también la victoria del Ayuntamiento de Moncada, que finalmente ha evitado que se celebre el evento allí. Desde la promotora no han querido responder a sí tomarán acciones legales contra el consistorio por el supuesto perjuicio, aunque sí quieren dejar claro que legalmente "se sentían cubiertos". 

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