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las modificaciones implican no prolongar el dique de abrigo y cambiar los dragados

Puertos del Estado tendrá que aprobar los últimos cambios del Puerto en su futura terminal norte

23/05/2020 - 

VALÈNCIA. Los cambios que el Puerto de Valencia introdujo a última hora en su proyecto de ampliación norte, que implicaban renunciar a sus aspectos más controvertidos para tratar de desactivar el rechazo que suscita el proyecto por sus dudas medioambientales, tendrán que ser aprobados por Puertos del Estado. Para ello, Autoridad Portuaria de Valencia ya le ha remitido la versión definitiva del anteproyecto constructivo de la terminal de contenedores a la que aspira MSC, que ya no incluyen ni el dragado marino de 350 hectáreas frente a El Saler para ampliar el canal de acceso ni la prolongación del dique de abrigo.

El presidente de la APV, Aurelio Martínez, aseguró este viernes que la respuesta del organismo dependiente del Ministerio de Fomento es cuestión de días. Si da el visto bueno a las novedades introducidas a petición del Puerto, con las que trata de eliminar las posibles dudas sobre la necesidad de que el proyecto requiera una declaración de impacto ambiental (DIA) adicional a la vigente desde 2007, los dos cambios se incorporarán al proyecto constructivo definitivo para poder licitar y adjudicar la parte de las obras que le corresponde ejecutar al Puerto de Valencia, cuyo coste asciende a 466 millones de euros.

La intención Martínez era adjudicar definitivamente el pasado mes de marzo la concesión de la nueva terminal de contenedores a TIL, la filial de MSC que presentó la única oferta para la construcción y explotación de esa terminal de 136 hectáreas y capacidad para 5 millones de TEU, pero la paralización de los trámites administrativos por el estado de alarma ha obligado a retrasar esos planes.

En paralelo, la APV aún tenía que tenía que terminar y licitar el proyecto constructivo definitivo de la parte de las obras que corren por cuenta de la APV antes de poner el espacio a disposición del adjudicatario. Para ello, está pendiente de que Puertos del Estado dé el visto bueno a los cambios realizados sobre el anteproyecto para plasmarlos en el documento definitivo.

Ahorro en el dique, pero no en el dragado

Preguntado al respecto, Martínez aseguró que la renuncia a la prolongación del dique de abrigo permitirá al puerto ahorrarse "fácilmente" entre 40 y 50 millones de euros.

No sucede lo mismo con la parte de los dragados. Según el diseño original, la previsión de la APV era destinar 108 millones de euros al dragado marino de 350 hectáreas para aumentar el calado de su canal de acceso para aumentar su cota hasta los –22,5 metros y garantizar de ese modo la operatividad de los megabuques del futuro.

El material obtenido con ese dragado iba a ser reutilizado en el relleno del muelle de la nueva terminal, que requiere de 23 millones de metros cúbicos de material de relleno. Dado que ahora no se va a dragar el canal de acceso, el Puerto tendrá que obtener ese material de relleno de otras fuentes probablemente más lejanas, con el consiguiente coste para el Puerto.

Aurelio Martínez planteó meses atrás la posibilidad de utilizar el material que se extraerá con la construcción del túnel pasante de València, algo poco probable porque las obras no coincidirán en el tiempo.

Francesc Sánchez, director general de la APV, explicó que el la empresa de ingeniería que ha reelaborado el proyecto con los cambios que le ha pedido la APV no define las zonas de las que se puede obtener ese material. De hecho, Sánchez dijo que los técnicos de la APV están ahora estudiando las posibles fuentes de material, pero garantizó que todas ellas son las previstas en la DIA original del proyecto de 2007.

Entre ellas están el material obtenido con el dragado de la propia dársena interior o de puertos argelinos, canteras en el entorno de la ciudad y obras y demoliciones en el entorno urbano de Valencia.

Sobre el coste, Sánchez reconoció que el hecho de tener que buscar y trasladar el material desde distintos puntos, frente a lo que supondría instalar una draga permanente en un punto cercano, va a impedir que la APV pueda ahorrarse algo respecto a los 108 millones que iba a gastar con el dragado del canal de acceso al que se ha visto obligada a renunciar.

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