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El stock de viviendas se reduce en un año pero también afecta a otras ciudades de españa

València pierde la mitad de la oferta de alquiler en un año 

Foto: KIKE TABERNER
29/04/2022 - 

VALÈNCIA. La oferta de vivienda en alquiler en València se reduce a la mitad en solo un año. Muchos pequeños propietarios han decido sacar del mercado sus inmuebles o ponerlos a la venta, lo que está propiciando que cada vez haya menos producto en la ciudad. Y, mientras tanto, la demanda sigue al alza por la dificultad de muchos colectivos para acceder a la compra de un piso. Un desajuste que está derivando en la progresiva subida de precios del alquiler en el cap i casal.

No obstante, esta disminución del stock disponible no solo afecta a la Capital del Turia, sino a la mayoría de ciudades españolas. Así consta en un informe elaborado por Idealista, que refleja que la oferta de viviendas en alquiler en España se ha reducido un 37% durante el primer trimestre de 2022 en comparación con el mismo trimestre del año pasado.

En concreto, las urbes más afectadas son Granada, con una caída del 64% de su oferta, Girona (-62%) o Barcelona (-52%). La siguen Sevilla y Málaga, que tienen un 50% menos de alquileres, Las Palmas de Gran Canaria (-49%), València (-47%), Tarragona (-47%), Madrid (-45%), Cádiz (-44%) y Palma (-41%), según los datos del portal inmobiliario. Por el contrario, en siete ciudades hay más viviendas en alquiler que hace un año: Palencia, con un incremento del 25%, Huesca (14%), Soria (7%), Valladolid (6%), Ceuta (3%), León (3%) y Huelva (1%).

Un descenso que también han constatado los agentes inmobiliarios valencianos que llevan meses detectando que cada vez hay menos inmuebles en el mercado. "Cada vez es más complicado tener producto, pese a que sigue habiendo muchísima demanda", explica José Manuel Martínez, subdirector general y director del área de residencial en Olivares Consultores. En su caso han llegado a tener una propiedad por cada cinco posibles inquilinos y muchos de los activos que les entran se absorben rápidamente impidiendo atender la creciente demanda.

De hecho, el Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV) en su informe de 2021 ponía de manifiesto la reducción de pisos en alquiler en la plaza valenciana. Y es que mientras que en el cuarto trimestre de 2020 había en la ciudad 3.404 unidades en el mercado, en el mismo periodo del año pasado eran 2.061, casi un 40% menos. Sin embargo, cabe señalar que una parte de este importante descenso es consecuencia de que durante la pandemia muchos pisos turísticos se traspasaron al alquiler residencial, por lo que en 2021 volvieron a su mercado habitual. No obstante, evidencia que el número de testigos va a la baja. 

Y ello está propiciando una presión al alza en los precios. Según el mismo informe del Observatorio de la Vivienda de la UPV, se ha pasado de una media de 875 euros mensuales en València en los últimos meses de 2020 a los cerca de 1.092 euros al mes a finales del pasado año. 

"Inseguridad jurídica e incertidumbre"

También, los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) avisaban hace unas semanas de que muchos pisos en alquiler se estaban pasando a la venta reduciendo aún más la oferta. Un trasvase consecuencia de la "inseguridad jurídica" que detectan los arrendadores con las nuevas regulaciones. "Las actuales medidas como el control del precio del alquiler en la Ley de Vivienda o la limitación al 2% de la subida de los contratos por el IPC no favorecen a los propietarios", explicaba Vicente Díez, portavoz del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia (Coapi).

Una análisis que comparte Martínez, quien asegura que muchos particulares se sienten indefensos y tienen "miedo" de sacar sus pisos al mercado ante las nuevas normativas que se están tramitando como la futura Ley de Vivienda, que incluye la regulación del precio del alquiler a grandes propietarios de viviendas, es decir, aquellos que cuentan con 10 o más viviendas. Y es que aunque a los pequeños propietarios no les afecte ese control, el "ruido" ha generado "incertidumbre" y retraído la oferta, señala.

A su juicio, la solución pasa por dar estabilidad y seguridad jurídica a los propietarios y, a su vez, por profesionalizar el alquiler a través de un mayor desarrollo del modelo build to rent en València. Una fórmula que poco a poco va ganando peso con diferentes iniciativas en marcha, lo que, según Martínez, permitirá tener a un profesional gestionando las rentas y lanzar más producto al mercado para atender una demanda al alza. Algunos de esos proyectos son el que promueve el Grupo Bertolín para el fondo Primevest en el Grao; el de Kronos junto a NUveen también en la zona marítima o el de AQ Acentor en el nuevo barrio de Turianova.

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