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La 'peste' del olivo: 100 positivos de la 'fastidiosa' en Baleares alertan a los agricultores

Los ingenieros agrónomos aseguran que la bacteria que mata los árboles como una plaga "ha venido para quedarse". "Hemos de aprender a convivir con ella, como llevan 60 años haciendo en EE.UU.", dicen. Olivos, almendros y cerezos potenciales víctimas. 

12/02/2017 - 

VALENCIA. Se llama ‘Xylella fastidiosa’, aunque por simplificación muchos la llaman por su apellido. Pero no es un fastidio; es casi una plaga, la octava, digna de ser incluida en los relatos de Moisés. Es una enfermedad en sentido estricto. Se trata de una bacteria. Ataca sin remisión y destruye al árbol en el que se aloja. Hasta 300 tipos de plantas la pueden sufrir, y sus efectos nocivos afectan especialmente a olivos y almendros. Y lo que es peor: está aquí; ha llamado a la puerta de España.

Hasta el momento se han detectado cerca de 100 casos en las islas Baleares, comenta el secretario técnico del colegio de ingenieros agrónomos, José Carbonell. Mallorca e Ibiza ya saben de ella, y de su lenta e inexorable capacidad de destrucción. Como lo saben en Italia desde hace cuatro años, donde se ha cobrado millones de olivos. La preocupación es latente entre los agricultores valencianos y así se han expresado desde hace meses en asociaciones como AVA-ASAJA o la Unió de Llauradors.

Sin embargo, antes de que suenen todas las alarmas y se desate la histeria, el colegio de ingenieros agrónomos de Levante, cuyo ámbito territorial comprende la Comunitat Valenciana y Baleares, ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad en medio del caos. El Apocalipsis ha venido pero no es el final. Ni mucho menos.

“Un poco de cordura”

Cierto es que no hay cura, y que es tan destructiva que algunos la han llamado el ébola de los olivos. Pero que un árbol esté infectado no supone el fin de una plantación. De ahí que haya una gran prevención ante lo que ha de venir, pero no miedo. Es por eso que Carbonell, hace una invocación a la prudencia y la tranquilidad. “Por el momento se están aplicando los protocolos”, explica. “Hay que tener un poco de cordura y estar tranquilos porque mañana no se va a destruir el medio agrario”, añade.

Exhortaciones, empero, que no quieren restar ni un mínimo de gravedad a la situación. “Hemos de aprender a convivir con ella, como llevan 60 años haciendo en Estados Unidos”, asegura. Las experiencias con la Xylella fastidiosa tanto en este país como en Italia, donde las primeras infecciones se estima produjeron en 1992 aunque la detección se remonta a 2013, han aportado valiosa información para establecer medidas y proponer actuaciones.

Se sabe a ciencia cierta que la “agresividad” de su ataque depende de la subespecie de la que se trate y viene, normalmente, asociada a la coexistencia con otros problemas agronómicos, como el estrés hídrico, ataques previos de otras plagas o enfermedades, abandono del cultivo, plantaciones muy viejas.


Tres cerezos, primeras víctimas

Hay enigmas aún sin resolver. No se sabe cuál fue el origen de la enfermedad. Ni tampoco cuál es el ‘paciente’ que la ha portado a España. La bacteria apareció en un centro de jardinería de Porto Cristo, Manacor, el pasado 6 de octubre. Las primeras víctimas, tres cerezos ornamentales de jardín, que les fue detectada la fastidiosa en una inspección rutinaria. El origen de las plantas despierta más inquietud, ya que provenían de otro vivero de Tarragona y llegaron a Mallorca en el año 2012. La enfermedad se ha podido contraer con posterioridad una vez ya en la isla. O no.

Por el momento tanto el Govern Balear como el Ministerio se han puesto manos a las obras y han dispuesto una serie de severas medidas de contención en las islas. En la Comunitat Valenciana se han realizado ya inspecciones. La Generalitat tiene preparado un plan de contingencia. Y, dice Carbonell, ésa es la clave: Que se apoye a los técnicos y que se actúe según sus indicaciones.

Para ello las administraciones competentes deben contar, por una parte, con equipos estables de ingenieros agrónomos y dotados, por otra parte, con suficientes recursos para los investigadores (públicos y privados) que trabajan para su control. Al respecto, el decano de los agrónomos, Baldomero Segura, apunta que desde el colegio van a seguir muy de cerca la dotación económica que hacen las administraciones. “Si entendemos que resultan insuficientes, tenemos la obligación de denunciarlo y reclamarlos, por el bien del sector”.

Prohibida la libre circulación

Por el momento se ha prohibido la libre circulación de material vegetal potencialmente hospedante de la bacteria entre las islas y la península, además de destruir todas las plantas afectadas. “Estamos ante un problema de sanidad vegetal y no nos queda otra que atender las recomendaciones y planteamientos de la comisión de ingenieros agrónomos expertos creada para abordar el problema” destaca el decano.

El IVIA, laboratorio nacional de referencia, es un aliado muy importante para el campo valenciano. La Conselleria está desarrollando también lo previsto en el plan de contingencia, con las actuaciones de prospección, detección y vigilancia.

La fastidiosa está aquí. “No es una buena noticia”, comenta Carbonell. “Es un problema serio, importante… Pero que no se provoque pavor en la gente”. Si algo ha enseñado la experiencia estadounidense es que se puede sobrevivir a su maldición. “Hemos de aprender a convivir con ella”, insisten desde el colegio de ingenieros agrónomos. No queda otra.

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