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opinión

Esperamos subidas de tipos del BCE en julio, septiembre y diciembre

La orientación (guidance) es más agresiva que la comunicada tras la reunión de abril por la autoridad monetaria europea presidida por Christine Lagarde

26/05/2022 - 

MADRID. La presidenta del BCE, Christine Lagarde explicó en su último artículo en el blog de la institución monetaria, que espera que las compras netas en el marco del programa APP finalicen muy pronto en el tercer trimestre para permitir una subida de tipos en la reunión de julio. Además, aseguró que es probable que la institución esté en condiciones de dejar atrás los tipos de interés negativos a finales del tercer trimestre. De esta forma queda y en medio de las opiniones divergentes sobre la velocidad del ajuste de la política monetaria en el seno del Consejo de Gobierno, se aclara la orientación: el guidance

La orientación es más agresiva que la comunicada tras la reunión de abril, pero también contradice a quienes abogan por una subida inminente en junio, o por una gran subida de 50 puntos básicos en julio. Si bien una publicación en el blog del presidente del BCE no representa una decisión política, es probable que estas opiniones impulsen el consenso entre el Consejo de Gobierno en la próxima reunión del 9 de junio.

Haciendo hincapié en el carácter gradual, la opcionalidad y la flexibilidad, Lagarde señala que la próxima etapa de normalización debe ser prudente y progresiva, guiada por la evolución de las perspectivas de inflación a medio plazo. El objetivo sería normalizar los tipos de interés hacia el tipo neutral, que es el nivel en el que el BCE no estimula ni frena el crecimiento. Las estimaciones recientes del BCE sobre el tipo natural nominal oscilan entre el 1% y el 1,5%. No parece que se esté considerando un endurecimiento por encima del nivel neutro, a menos que la economía se sobrecaliente como resultado de un choque positivo de la demanda, en lugar de verse afectada por los continuos choques negativos de la oferta.

Christine Lagarde
Ahora esperamos subidas de tipos en las reuniones de julio, septiembre y diciembre. Esto situaría el tipo de depósito en el 0,25% en diciembre de 2022. Todo ello a pesar de la probable ralentización del crecimiento del PIB durante el segundo semestre de este año, debido al impacto de la invasión rusa de Ucrania en la energía. Las perspectivas de la política monetaria para 2023 son más confusas, ya que la economía también tendrá que hacer frente a un entorno económico mundial mucho más débil y a posibles recesiones en todo el complejo de los mercados desarrollados. Una recesión en la Eurozona es una posibilidad real, y también es posible una pausa en el ciclo de subida de tipos durante 2023.

Lagarde también señaló que en este momento es prematuro considerar cualquier reducción del balance del BCE, refiriéndose a los activos adquiridos en el marco de los dos programas de QE, el programa estándar de compra de activos (APP) y el programa de compras de emergencia (PEPP). Existen dos razones, a saber: el BCE no espera que las reinversiones de los valores que vencen afecten al ciclo de normalización, y las reinversiones siguen siendo un instrumento para mitigar los riesgos de fragmentación. Esto es especialmente válido para las reinversiones en el marco de la cartera del PEPP, que son flexibles en cuanto a la clase de activos y las jurisdicciones, y también incluyen los bonos del Estado griego.

Nuevos instrumentos para desplegar

Christine Lagarde también señaló que, si es necesario, el BCE puede desplegar nuevos instrumentos para luchar contra los riesgos de fragmentación. Es probable que los responsables políticos esperen que estas promesas verbales eviten la necesidad de crear un nuevo instrumento. Aunque por ahora esto podría ayudar a mitigar las preocupaciones del mercado, en caso de que se produzca una desaceleración notable, es muy probable que los inversores pongan precio a los diferentes riesgos de los gobiernos europeos. 

Los diferenciales de rendimiento de los bonos se ampliarían, y los sospechosos habituales -como Italia- serían los más expuestos. Creemos que en el futuro podría crearse un nuevo instrumento de respaldo para los mercados de deuda soberana, pero probablemente después de que se intensifiquen los riesgos de fragmentación. Por ahora, la reinversión de las compras del QE parece ser la opción preferida del BCE.

Pietro Baffico es economista de Abrdn

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