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las fiestas patronales permitieron unir a ex, un ejemplo que quiere seguir en otras poblaciones 

Cena de reunificación al estilo Alboraya: la táctica que trata de extender el PP para ganar apoyo local

El ágape reunió a personas vinculadas a otros partidos que surgieron en contra del PP y que ahora se han disuelto. También a un fundador local de Ciudadanos

19/07/2022 - 

VALÈNCIA. Alboraya destaca, además de por su chufa y horchata o por contar, entre sus zonas costeras, con un espacio tan singular como Port Saplaya, por su fragmentación política. El pleno municipal ha contado tradicionalmente con un elevado número de partidos y han sido muy escasas las ocasiones en que alguno ha logrado gobernar con mayoría absoluta. El PP lo consiguió en 2007 con el liderazgo de Manolo Álvaro al sumar 11 sobre 21 ediles.

No obstante, fue también su figura, o su forma de ejercer el mando, la que provocó una división en su formación. La ahora diputada autonómica por Ciudadanos Mamen Peris dirigió el área de Turismo bajo la tutela de Álvaro, hasta que decidieron romper. Enzarzados en un dolorosa (para el PP) controversia, Peris encabezó la candidatura de una neófita formación: Unión Popular de Alboraya (UPPA), que consiguió tres concejales en los comicios de 2011.

Por aquel entonces otra nueva fuerza local que tampoco se sentía cómoda con la gestión municipal logró igualmente representación. Cialbo (Ciudadanos por Alboraya) entró con dos ediles. La consecuencia de esta desmembración consistió en que el PP, partido ganador de los comicios con 8 ediles, pasara a la oposición. El actual alcalde, el socialista Miguel Chavarría, asumió entonces la vara de mando pese a que su formación obtuvo cinco concejales. Un complejo gobierno cuatripartito le aupó a la presidencia municipal que mantiene hasta el día de hoy.

Desde aquel 2011 el Partido Popular local ha experimentado un largo declive que le ha llevado a quedarse en las elecciones de 2019 con únicamente tres concejales, un tercio de los nueve presentes del PSPV-PSOE, y relegado a ser la tercera fuerza local.

Cambio de tendencia

En cualquier caso, desde hace tres años las tendencias han cambiado. Ciudadanos, la segunda fuerza local, sufre un hundimiento de su marca; mientras que, en paralelo, la dinámica varía al alza para el PP. En esta coyuntura, el diputado provincial Modesto Martínez ha sido proclamado candidato a la alcaldía.

Y con estos mimbres, este mes de julio, en las fiestas locales de Alboraya, se produjo un acontecimiento que puede dar un vuelco al panorama local. Se trató de un acto lúdico y gastronómico, de una cena en la caseta de una falla con un nombre muy autóctono y que en este caso puede dar lugar a segundas interpretaciones ( Miracle). Su peculiaridad consistía en quiénes compartieron mesa. Tanto ha llamado la atención que ya ha sido bautizada entre algunos de sus convocantes como ´la cena de la reunificación´. En ella confraternizaron ex miembros de Cialbo (formación ya extinguida) y antiguos fundadores de UPPA (también partido desaparecido y derivado en Ciudadanos). 

Todo con la bendición de Vicente Cabo, una figura muy conocida en la política local por haber ejercido como alcalde de Unión Valencia en pacto con el PP, caer después en una moción de censura y, posteriormente, enrolarse en las filas populares y trabajar como concejal. Se marchó del partido en abril de 2011, poco antes de las elecciones municipales que supusieron el epitafio de la mayoría absoluta popular y el inicio de su particular recorrido por la laguna Estigia del averno político local. En la práctica, y así lo reconoce públicamente el ´ahijado´, es el padrino político del candidato a alcalde Modesto Martínez.

Vuelven al mismo camino

Ahora, estos actores que se disgregaron y que emprendieron caminos separados se vuelven a unir con el objetivo de sumar fuerzas para derrocar al alcalde socialista. El PP recluta a sus ex y restaña heridas.

Esa estrategia no se limita a Alboraya ni a antiguos militantes, sino que el partido que lidera Vicent Mompó en la provincia pretende expandirla a otros municipios. Lo hizo en Rafelbunyol con una escisión independiente en 2019; aunque en época de caída de su marca de poco le sirvió. En esta localidad el socialista Fran López gobierna con mayoría absoluta.

El contexto ha cambiado. Ahora las siglas tienen pegada y tirón para incorporar. Y esta  circunstancia, tal como confirman desde la dirección provincial del PP aunque con la cautela de evitar detallar municipios, la quieren aprovechar para extender esa reunificación municipalista, de manera que también afecte a partidos locales muy específicos que gobiernan, o lo han hecho en este mandato, con la formación popular. 

En corporaciones como las de Godelleta, Bétera o Puzol encuentran ejemplos. Incluso en Chiva.  Igualmente buscarán la empatía de concejales y afiliados de Ciudadanos desencantados con su partido, ya que los casos a este respecto abundan. No tanto para incluirlos en sus candidaturas, según aseguran desde el partido, "sino para sumarlos, en general, al proyecto". En la práctica tratan de evitar una división del voto con la presentación de candidaturas de un espectro similar. De hecho, en el ágape de Alboraya también participó Ramón Murciano, miembro del grupo de fundadores de Cs en Alboraya.

Este verano, aprovechando las fiestas locales en más poblaciones, el PP quiere que proliferen las ´cenas de reunificación´ siguiendo el ejemplo de Alboraya, cuyas celebraciones patronales se anticipan a las de la mayoría de municipios. Entre cenas y encuentros distendidos, la formación popular busca germinar la semilla de  candidaturas municipales para 2023.


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