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Compromís dedica los ahorros a pagar deuda al bbva sin saber si el gobierno desbloquea su uso

Ribó y Gómez se enfrentan de nuevo por el uso de los ahorros municipales

23/10/2020 - 

VALÈNCIA. Quien pensara que la disputa por el uso de los remanentes se había acabado en el Ayuntamiento de València, estaba muy equivocado. Las discrepancias al respecto vuelven a estar sobre la mesa este viernes, cuando la Junta de Gobierno Local aprobará utilizar los ahorros consistoriales -32 millones de euros- para amortizar deuda que se tiene con el banco BBVA. Lo hará con el ejecutivo fracturado: Compromís apoyará la decisión, mientras que el PSPV estudia rechazarlo. Pero saldrá adelante, dada la mayoría en el órgano de la coalición que lidera el alcalde Joan Ribó frente a los socialistas de Sandra Gómez.

La falta de acuerdo reside fundamentalmente en una disyuntiva: esperar tras siete meses de pandemia a que el Gobierno central cumpla su anuncio y permita a los ayuntamientos utilizar sus ahorros libremente en 2021 o, por el contrario, suponer que esto no se va a producir, utilizar los ahorros para pagar deuda, y renunciar a su uso libre el próximo año si este acaba permitiéndose. Esa es la cuestión de fondo.

El uso de los superávits amasados por los consistorios cada año está restringido desde que se aprobaran las leyes de estabilidad presupuestaria de Cristóbal Montoro, en 2012, según las cuales los ayuntamientos sólo pueden dedicar el dinero que les sobra cada año a pagar deuda, las llamadas 'facturas en los cajones' o a realizar inversiones financieramente sostenibles -un tipo muy acotado de obras-. Ante la pandemia los consistorios han estado reclamando que el Gobierno les permitiese usar sus ahorros en lo que cada uno decidiera para hacer frente al impacto de la crisis.

Ante la falta de claridad de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la falta de un acuerdo del Gobierno con la Federación de Municipios y Provincias (FEMP), el Ayuntamiento de València tomó una decisión: aprobar la dedicación de sus 32 millones de euros de ahorro a amortizar deuda, pero no ejecutar la medida a expensas de lo que decidiera finalmente el ejecutivo central. Esto precisamente, ejecutar aquella medida, es lo que se hará este viernes en la Junta de Gobierno Local, sin esperar a constatar si Montero cumple su promesa. Así pues, de facto, si se aprueba la resolución, el Ayuntamiento renuncia a usar estos remanentes en 2021 si el Gobierno lo permite, pese a que Ribó ha sido de los más batalladores para conseguirlo.

¿Cómo se llega a este punto?

El Gobierno central selló en agosto con la FEMP (y sólo con la aprobación del PSOE) un acuerdo según el cual los municipios que quisieran usar sus ahorros debían prestarlos al Gobierno, que los devolvería en un período de 10 años a partir de 2022 -en el BOE se publicó por sorpresa con un período de 15 años-. Como contraprestación el Ejecutivo repartiría entre 2020 y 2021 un fondo extraordinario de 5.000 millones entre los ayuntamientos que cediesen sus ahorro, a razón del 35% del ahorro entregado. Y además, se contemplaba un crédito para las empresas de transporte municipales de hasta 400 millones en total.


En la práctica, esto para València suponía entregar los 32 millones de euros -a recuperar años más tarde- y recibir 26 millones de euros en 2021. El decreto, que debía ratificarse en el Congreso de los Diputados, no tenía ningún apoyo, y para atraer a los más críticos -entre ellos, Compromís-, la ministra prometió in extremis varias modificaciones del decreto a posteriori si este salía adelante. Cambios que otorgaban a València 55 millones de euros en 2021 y recuperar los 32 en adelante. La ministra no convenció y el decreto cayó en septiembre.

Más tarde, Montero anunció que se aprobaría otra norma para, por un lado, suspender las reglas fiscales en 2020 y 2021 y que las administraciones no tuvieran límites restringidos en el aumento del gasto público, y por otro lado, liberar los remanentes definitivamente. Este miércoles, el Congreso dio luz verde a lo primero, que por sí mismo no implica que los ayuntamientos puedan emplear libremente sus ahorros, pero sí era condición sine qua non para ello: si se mantenía el actual corsé del gasto, no se podrían usar libremente los remanentes aunque se permitiese. Ahora bien, la liberación efectiva de estos montantes deberá aprobarse formalmente todavía.

Disputa en el gobierno municipal

Y es esa falta de formalización lo que aduce el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, y la coalición valencianista para decidir que los ahorros de València irán a amortizar deuda que se mantiene con el banco BBVA, independientemente de lo que haga el Gobierno finalmente. Esto es, si más tarde el Gobierno de Pedro Sánchez permite el libre uso de los ahorros para 2021 -como ha anunciado-, València no podrá hacer uso de ellos porque ya se habrán empleado en pagar préstamos.

En Compromís manifiestan desconfianza sobre que el Gobierno acabe aprobando la medida, y a su juicio, tienen un límite la tardanza en la decisión, la falta de contundencia del ejecutivo central y lo que consideran incluso una falta de respeto institucional del Gobierno hacia el municipalismo, y en concreto hacia València ciudad. Así, con hartazgo -convertido en enfado esta semana por la exigua ayuda al transporte metropolitano aprobado para la ciudad- se expresaban en la coalición para justificar lo que se quiere aprobar este viernes.

  Joan Ribó y Sandra Gómez se saludan tras un pleno municipal. EVA MÁÑEZ

"Esperábamos que esta semana, en el Consejo de Ministros, se dijera algo sobre esto, pero otra semana más no ha sido así", lamentan a este respecto. Asimismo, arguyeron que pagar 32 millones de euros de deuda ahora, además de ayudar a rebajar la deuda del consistorio por debajo de los 300 millones antes de final de año, liberará de 9 millones de intereses a lo largo de los próximos años, si bien es cierto que esta deuda se podría haber amortizado igualmente más tarde, cuando se conociera la actuación definitiva del Gobierno.

En el PSPV, cuyo edil Borja Sanjuán dirige la Hacienda municipal, hablan de precipitación y adelantan que si la medida sale adelante, no será con su apoyo. "Habrá un intercambio de impresiones", explican en las filas socialistas, donde se admite también que esta cuestión ya ha sido debatida con los socios de gobierno en las últimas semanas y que, pese al desacuerdo, Compromís la llevará a votación en el seno de la Junta de Gobierno Local.

Català: "Se pagará a los bancos antes que dar ayudas"

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de València, María José Català, criticó tras conocer lo que se aprobará este viernes que el gobierno municipal destinará los 32 millones de los ahorros municipales "a pagar a los bancos antes que destinarlos a ayudar a autónomos, comerciantes y hosteleros así como para la compra de mascarillas o atención a las personas más necesitadas". Català criticó en este sentido que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "no ha podido liberar los remanentes para que los ayuntamientos puedan destinarlos a sus prioridades".

María José Català. Foto: KIKE TABERNER

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