GRUPO PLAZA

viajamos a... 

Catania, la ciudad a los pies del Etna 

A los pies del Etna se despliega una ciudad que cautiva por sus fachadas grisáceas, sus palacios barrocos y sus restos romanos pero, sobre todo por su gente

22/10/2022 - 

VALÈNCIA. Sicilia no se conoce en un viaje exprés y tampoco en una semana intensa yendo de aquí para allá visitando cada rincón de la isla. No, porque esta coqueta isla del Mediterráneo, por la que pasaron griegos, romanos, musulmanes, normandos o españoles, es hoy un galimatías que puede presumir de tener cinco Lugares Patrimonio de la Humanidad. Pero en esta ocasión, mi viaje a la isla lo hago atraída por el Etna, el volcán más grande de Europa, situado en las proximidades de Catania.

Un viaje que ya tramé de niña, cuando escuchaba las múltiples leyendas que había en torno a él. Por ejemplo, que en su interior estaba la fragua de Hefesto y en ella trabajaban cíclopes y gigantes forjando las armas del Olimpo o que el dios Dionisio nació aquí —sí, el abanderado del hedonismo—. Incluso los sicilianos creían que las erupciones y terremotos eran muestras del enfado de Tifón porque Zeus lo confinó bajo el volcán. Un interés hacia ese lugar que pervivió en mí y que, finalmente, logro visitar ahora y después de varios intentos. De momento me conformo con ver su cráter desde la ventana del avión, pero en breve —si el tiempo lo permite— espero poner mis pies sobre él. 

A Catania y, en general a Sicilia, no vayas si tienes los nervios a flor de piel porque aquí la ley del caos es la que impera. Tres minutos en el coche y me siento como una novata en su primer día conduciendo sola: todo me parece una amenaza y las rotondas, el punto donde el coche se va a calar, va a haber algún frenazo brusco y el claxon pone la música a la escena. Con el añadido de los peatones espontáneos que aparecen de la nada y deciden cruzar por donde quieren. Y aun así todo fluye y llego a Catania sin más sobresaltos que los de conducir en una urbe desconocida. Ya asentada, me dirijo al centro de la ciudad caminando por callejuelas estrechas con motos aparcadas a los dos lados y la ropa tendida en los balcones. Una de ellas me lleva a la Piazza del Duomo, de la que me sorprende su amplitud y una curiosa fuente con un elefante.  

Lea Plaza al completo en su dispositivo iOS o Android con nuestra app

¿Qué hace un elefante presidiendo la plaza? La respuesta me la da Fabrizio, el guía del free tour de Guruwalk que hago en Catania: U Liotru, la estatua del elefante, simboliza la derrota de los cartagineses llegados para conquistar la isla a lomos de enormes elefantes. ¿Y de dónde viene el nombre? Se dice que podría proceder de un mago pagano llamado Eliodoro-Liotru, quien luchó contra el obispo de Catania a lomos de su enorme elefante. Leyendas aparte, la escultura de Giovanni Battista Vaccarini es el punto de encuentro de turistas y no turistas. 

Catania, un Ave fénix de manual

Más allá de la fuente, la plaza congrega majestuosos edificios a su alrededor, como el ayuntamiento (Palazzo degli Elefanti) y el Palazzo dei Chierici y, por supuesto, la Catedral de Santa Ágata, construida donde murió la mártir y sobre las ruinas de los antiguos baños termales romanos. Desde aquí parte la Vía Etnea, con las increíbles vistas del Etna al fondo, y miles de tiendas a sus lados. Una imagen que describe el sentimiento de una ciudad que ha sido reconstruida en multitud de ocasiones y que se mantiene siempre en alerta por vivir a las faldas de un volcán aún latente. Una actividad que ha hecho que se produzcan doscientas erupciones, aunque la mayor catástrofe natural fue el terremoto de 1693  (intensidad once en la escala de Mercalli). Un hecho que hizo que la ciudad fuera reedificada con piedra volcánica y cambiara su dibujo arquitectónico por un barroco de influencia española combinado con elementos decorativos y estructurales sicilianos, dando lugar a un estilo original e innovador. 

* Lea el artículo íntegramente en el número 96 (octubre 2022) de la revista Plaza

Noticias relacionadas

viajamos a...

Petra, el tesoro de Jordania

Por  - 

La antigua capital del reino nabateo maravilla con sus paisajes de ensueño y sus edificios y mausoleos excavados en su rosada piedra arenisca

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email


Quiero suscribirme