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las licencias de obra crecen un 7,7% respecto al año anterior

La València pendiente de urbanizar

6/01/2020 - 

VALÈNCIA. València vive una momento de efervescencia en su mercado inmobiliario. Un dinamismo propiciado por los suelos que quedaron parados con el estallido de la crisis y que, ahora, vuelven a desarrollarse. No es casual que las grúas hayan irrumpido el skyline de algunos barrios de la ciudad con varios proyectos que ya están en marcha. Otros, por su parte, están a punto de obtener la licencia de obra.

Las peticiones de licencia de obra nueva se consideran como uno de los termómetros del sector inmobiliario. En este sentido, los datos recogidos por la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de València, que dirige Sandra Gómez, ponen de manifiesto una mejora notable: el incremento es sostenido a lo largo de los últimos años. Ahora bien, pese a crecer, lo hace a menor revolución que durante los ejercicios anteriores.



Lejos quedan ya los paupérrimos, por mínimos, datos registrados en 2015, cuando apenas se solicitaron autorizaciones para 329 viviendas en toda la ciudad. A día de hoy, la cifra se ha multiplicado por diez: a fecha de la última semana de diciembre se habían contabilizado peticiones de obra nueva para la construcción de 3.223 viviendas. Se trata de un incremento del 7,7% respecto a las viviendas nuevas solicitadas el pasado año, cuando sumaron un total de 2.990. Ahora bien, el ejercicio pasado el crecimiento fue sustancialmente mayor, del 20,4%. Y el anterior del 88%. Son cifras que, pese a indicar una recuperación más que evidente, también apuntan a una ralentización del sector.

Uno de los problemas de los que se había acusado al consistorio de València era el atasco en la concesión de licencias. En este sentido, además de haber aumentado el personal dedicado a este ámbito, se va a poner en marcha un nuevo sistema que agilizará sobremanera este extremo. La Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, que dirige el socialista Arcadi España, ultima la redacción de un decreto gracias al cual la administración podrá recurrir a la colaboración con entidades externas con el objetivo de agilizar la tramitación de las licencias de obra.

Para ello, prevé la creación de un Registro de Entidades Colaboradoras Acreditadas que podrán emitir un certificado de conformidad, un documento equiparable al generado por los técnicos municipales para obtener la licencia de obra. Estas entidades pueden ser desde colegios hasta empresas, podrán ejercer funciones de verificación de cumplimiento de la idoneidad de los proyectos, revisar la documentación técnica de la licencia de obra o controlar la adecuación de la ejecución de las obras a la licencia otorgada. Se configurarán como entes de carácter voluntario, de forma que las personas interesadas podrán libremente hacer uso o no de sus servicios.

El conseller de Obras Públicas, Arcadi España, y la conceajala de Urbanismo de València, Sandra Gómez. Foto: VP.

El crecimiento tanto en la petición de licencias como en la rapidez con la que éstas se otorgan puede dar lugar al incremento del precio de los suelos ya que, conforme se van levantando nuevos edificios, se empieza a vislumbrar en el horizonte la falta de suelo. Algo que todavía queda lejos para el consistorio, donde apuntan a que todavía hay grandes sectores por urbanizar.

Grandes proyectos urbanísticos aún pendientes

Para la concejala de Urbanismo, Sandra Gómez, "después de muchos años de una València atascada y sin proyectos, en la anterior legislatura se impulsó el planteamiento de acabar València". La idea es construir sobre la ciudad consolidada en lugar de aplicar una política de expansión sobre la huerta. "Paralizamos la modificación del Plan General que hacía crecer la ciudad y junto a la Lotup protegimos la huerta", señala la edil. "Todavía hay muchos barrios que están por acabar; la política del PP abogaba por la destrucción de la huerta pero nosotros pensamos que hay que desarrollar los espacios que hay dentro de la ciudad", insiste.

Ahora, la actividad constructora se concentra en varios enclaves de la ciudad, principalmente Malilla, Patraix y Moreras, zonas donde grandes compañías nacionales como Neinor Homes, Aedas Homes o Vía Célere suman varios proyectos. También el promotor local ha encontrado suelo dentro del paisaje valenciano. Nuevos desarrollos urbanísticos que ampliarán la ciudad no solo con más vivienda, sino incluso creando barrios desde cero.


Turianova

Este es el caso del 'macroproyecto' en el PAI Fuente San Luis que AQ Acentor, la promotora inmobiliaria del gestor de fondos de inversión alemán Aquila Capital, ha proyectado entre el Hospital La Fe de València, la V-30 y la V-31. Un nuevo barrio en el cap i sacal bautizado como Turianova.

Se trata de una vasta extensión cercana a los 500.000 metros cuadrados, de los cuales 89.000 metros cuadrados son suelo terciario; 24.600 metros cuadrados a suelo residencial y 308.595 metros cuadrados de suelo dotacional, de los que 64.686 metros cuadrados están destinados a zonas verdes, 59.016 metros cuadrados a equipamiento deportivo y escolar y 184.891 metros cuadrados a red viaria y aparcamiento. En total, la promotora construirá 1.200 viviendas, de las que 482 son VPP y 717 de renta libre, mientras que el consistorio valenciano se encargará de 492 viviendas, 209 de renta libre y 283 de VPP. La inversión total asciende a 350 millones de euros.

Actualmente, se ha iniciado la construcción de la primera promoción de 281 viviendas y la promotora está a la espera de obtener en enero la licencia de obra de un segundo edificio con 324 viviendas para comenzar las obras ese mismo mes. En el caso de otras dos promociones, Riodeva y Chera, con 385 viviendas de VPP, ya está solicitada la licencia, y la previsión es recibirla para febrero de 2020, aunque el inicio de las obras estará condicionado por la adquisición al Ayuntamiento de Valencia de subsuelo público para destinarlo a aparcamientos de los bloques residenciales. La idea es que AQ Turianova sea una realidad en el segundo trimestre de 2023, fecha en la que está prevista la entrega de las últimas viviendas del nuevo barrio.

Benimaclet

El PAI de Benimaclet, promovido por Metrovacesa, supone la ampliación de este barrio con un total de 1.345 nuevas viviendas, de las que 942 son libres y 403 VPP, sobre un sector con 269.775 metros cuadrados de superficie, de los cuales se destinarán a usos públicos el 82% (equivalente a 220.217 metros cuadrados) y el 18% restante (49.478 metros cuadrados) se destinarán a uso terciario y residencial. De estos últimos, el 10% se cederá al Ayuntamiento de València. La propuesta resultante permitiría la materialización de un máximo de 161.455 metros cuadrados de techo edificable.

Un proyecto que contempla una inversión de 280 millones de euros y que no está exento de detractores. La plataforma Cuidem Benimaclet sigue su cruzada para frenar esta actuación pidiendo la desclasificación de los terrenos al entender que no es beneficiosa para el barrio por "razones ecológicas, económicas y sociales". De hecho, han presentado ya más de 2.000 firmar para frenarlo. No obstante, desde el consistorio valenciano aseguran que cuentan con informas jurídicos que apuntan a la "inviabilidad" de esta posibilidad.

El Grao

El PAI del Grao es el proyecto llamado a trasformar los terrenos del fallido circuito de Fórmula 1. El espacio contará con un total de 161.000 metros cuadrados de zona verde, un gran delta ajardinado junto a la Marina que estará salpicado por 20 altas torres con capacidad para las 2.996 viviendas previstas, 2.559 libres y 437 VPP.

irtualización del PAI del Grao, con un cajón para el tren transitable en su superficie

Los terrenos están en manos propietarios aunque la alianza entre NAU, controlada por Atitlan y Gesfesa, y el fondo británico Hayfin Capital, la familia Martinavarro y el empresario Francisco Martínez -todos ellos agrupados en la sociedad Valere Reoco, con sede social en Barcelona- controlan la mayor parte del suelo. Para comenzar el desarrollo de este espacio todavía está pendiente la aprobación de las modificaciones en el planteamiento municipal anunciadas por el Ayuntamiento de València y la creación de una una agrupación de interés urbanístico liderada por NAU.

Operación en el Viejo Mestalla 

Sin duda la operación inmobiliaria que más ha dado que hablar este 2019 en València es la que la gestora de cooperativas ADU Mediterráneo promueve en los terrenos del viejo Mestalla, una superficie de 97.225 metros cuadrados, de los cuales 55.769 metros cuadrados irán destinados a residencial y 41.456 metros cuadrados, a suelo de uso comercial. La 'macrooperación' urbanística está cifrada en 400 millones entre la demolición del viejo estadio y la urbanización de la zona que contempla cinco edificios de viviendas de 22 alturas en los que se han proyectado un total de 414 viviendas, cifra que, sin embargo, no es definitiva y dependerá del número de cooperativistas final.

PAI de Ingenieros: 370 viviendas públicas sobre un pasado militar

Asimismo, otro de los sectores que se pondrán en marcha este mandato es el llamado PAI de Ingenieros, situado entre la calle San Vicente, Uruguay, Francisco Climent y Dolores Alcayde y que convertirá unos cuarteles militares que se quedaron sin uso en, al menos, 370 viviendas públicas por parte del Ministerio de Fomento. A principios del pasado mes de octubre se inició la demolición de los antiguos cuarteles, que serán sustituidos por edificios de carácter residencial y por el CEIP Santo Ángel de la Guarda, cuyos alumnos llevan varios cursos en barracones a la espera de su construcción a cargo del Pla Edificant de la Generalitat Valenciana. El derribo de los antiguos edificios es la primera actuación para, a continuación, poder empezar con la urbanización de la zona.

Foto: VP

En 2012, el Ayuntamiento de València remitió a la empresa estatal SEPES -Entidad Pública Empresarial del Suelo-, dependiente del Ministerio de Fomento los informes favorables para realizar las primeras obras de urbanización. El Ministerio de Defensa es de quien depende el derribo de los cuarteles, y SEPES es el ente que acometerá la urbanización de la zona. Así, desde el departamento que dirige, en funciones, José Luis Ábalos, comunicaron en diciembre al gobierno municipal su previsión de sacar a licitación el proyecto de las viviendas el primer trimestre de 2020, como publicó este diario.

Además, existen otros proyectos pendientes en la ciudad. Está el PAI Brasil-Navarro Cabanes donde hay proyectas 263 viviendas; Camino Hondo del Grao con 558 inmuebles; el Plan Especial Nazaret Este donde se prevén 528 viviendas y está prevista la nueva ciudad deportiva del Levante UD. 

También en Malilla, en la zona norte, hay suelo todavía por desarrollar. Ahí hay proyectados 2.313 inmuebles, mientras que en la parte sur de este barrio son 300. Muy cerca, en Patraix, se prevé construir otras 3.803, mientras que al otro lado de la ciudad, en el barrio de Moreras se levantarán 2.189. Así es la València todavía pendiente de urbanizar.

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