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nuevo director del acuario y el ágora

Juan José de Torres: "Me habría gustado encontrar un Oceanogràfic más vivo"

El director general de Avanqua asegura que la oferta presentada para quedarse con la gestión consistía en reducir mucho el beneficio de la empresa operadora para ganar la oferta económica

1/10/2015 - 

VALENCIA (FOTOS: EVA MÁÑEZ). Nada como volver a casa. Esto es lo que debió pensar Juan José de Torres, un directivo con gran experiencia en parques de ocio como Parque Warner y Terra Mítica y el creador de la primer plan director del Oceanogràfic para Parques Reunidos. Ahora, vuelve con Avanqua para gestionar el acuario y el Ágora con un proyecto hecho a medida junto a la empresa Aguas de Valencia y el acuario de Vancouver.

-Usted fue la mente pensante de todo este proyecto cuando no había concurso a la vista. ¿Qué se le pasaba por la cabeza para querer llevarlo a cabo?

-A mí profesionalmente solo me mueven los retos y de hecho estos años, desde que estuve aquí, he cambiado de sitio como cinco o seis veces. Eduardo (Nogués) y yo estuvimos aquí juntos, él en Cacsa y yo en Parques Reunidos, hicimos amistad, cosa que era difícil desde esas dos posiciones. Hace ya cinco años le dije que iban a vencer los años que tenía que estar Parques Reunidos y teníamos una oportunidad para generar y diseñar un proyecto. Y lo que empezó siendo una especie de frase al aire o de proyecto nada controlado, empezó a ser una realidad.

En el primer concurso del Oceanogràfic en 2002 el plan director lo diseñé yo con alguna persona más. Y con el conocimiento que tenía después de cinco años aquí creía que teníamos la oportunidad de diseñar una empresa hecha a la carta, no un grupo como Parques Reunidos. ¿Cuáles son las necesidades que tiene una empresa para gestionar el Oceanogràfic? Pues necesita un buen acuario. Primero necesitábamos un socio financiero y comprometido y encontramos a Aguas de Valencia. Fue Eduardo además quien nos llevó a enseñarles nuestra primera propuesta, muy basta todavía. Le presentamos una primera propuesta y Aguas de Valencia, empresa valenciana potente y valenciana de las de verdad, de las que arriesgan su capital para meterlo en un proyecto valenciano de inversión potente y con mucho riesgo, aceptó.

Les presentamos el proyecto hace cuatro años porque pensábamos que el concurso iba a ser inmediato. Ese mismo verano fuimos a buscar a Estados Unidos y Canadá el socio que necesitábamos para el acuario. Buscábamos un socio acuario que tuviera mamíferos, que fuera líder en este ámbito, y el acuario de Vancouver cumplía este requisito. Que tuviera compromiso con el mundo de la investigación, de la conservación y con la educación. Y de esta manera, nosotros viajamos en 2012, pensando que el concurso saldría ese mismo año. Tardó más y empezamos a buscar los profesionales que nos ayudarían a hacer un plan y a diseñar una empresa que no tuviera fisuras para venir a gestionar esto.

-¿Qué ventajas tenía hacer una empresa a medida para el concurso respecto a las posibilidades de Parques Reunidos?

-Yo he sido Parques Reunidos durante nueve años de mi vida, pero se trataba no tanto de pensar en Parques Reunidos, que es un fondo de capital riesgo que gestiona sus centros con su criterio, sino en diseñar un modelo adecuado para gestionar el Oceanogràfic. De hecho, creo que en esas fechas todavía se estaba pensando que no solo se iba a adjudicar Oceanogràfic sino también museo y Hemisfèric. Toda la Ciudad de las Artes y las Ciencias excepto el Palau.

En ese momento viajamos prácticamente a todos los museos del mundo a buscar inputs, personas o proyectos para incorporarlos al resto de las unidades de la Ciudad de las Artes. Se trataba de objetivamente diseñar una empresa capaz de buscar unos objetivos y conseguirlos. Objetivos de todo tipo, económicos también. En ese sentido, trabajamos mucho para diseñar ese modelo que consistía económicamente en reducir mucho el beneficio de la empresa operadora.

"queríamos Reducir notablemente nuestros beneficios y ofrecerle por fin a la Generalitat unos altos por el centro" 

Teníamos que reducir nuestro margen de beneficio todo lo posible sabiendo como era el contrato anterior y sus pingues beneficios para el operador. Se trataba de reducirlos notablemente y ofrecerle a la Generalitat unos beneficios por fin altos por tener este centro tan potente, además de competir con los grupos que vinieran a hacerles las ofertas.

En este tiempo, y siempre muy unidos a los equipos de Aguas de Valencia, hemos estado de acuerdo en que debíamos hacer una oferta ganadora, y una oferta ganadora pasaba por ganar la oferta económica sin duda, y eso es lo que ha ocurrido. De la viabilidad de este proyecto, como soy el responsable de eso, no tengo ninguna duda y estoy seguro de que esta empresa hecha a la medida para hacer una buena gestión va a cumplir los objetivos en el ámbito de imagen, en investigación y en la conservación, por esto estamos aquí. 

Foto: Eva Máñez

- ¿Hay profesionales del acuario de Vancouver en el Oceanogràfic?

- Sí sí, todo lo que tenga relación con investigación, conservación y educación en nuestro proyecto está vinculado a su proyecto. Al mundo marino y a su proyecto relacionado con las belugas que tenemos aquí nosotros. Estas belugas que están en el Oceanogràfic tienen un sentido que estén y básicamente nos permiten tenerlas porque dedicamos mucho tiempo y esfuerzo a la investigación. La relación con Vancouver hace que esto tenga todavía más sentido porque su mensaje o su conocimiento en este ámbito va más allá de lo que el Oceanogràfic tenía hasta ahora. Su compromiso por la investigación va más allá del que nunca tuvo el Oceanogràfic en la época en la que yo estuve. 

- ¿Y cuántas personas son?

- Estamos en proceso para constituir una fundación, la Fundación Oceanogràfic, que se va a destinar exclusivamente a la investigación, a la conservación y a la educación con un equipo que empieza ahora mismo con tres personas dedicadas a la investigación y con todo el crecimiento que le va a dar los fondos que va a generar esta fundación y que van a estar destinados a la investigación y a la divulgación de esto. Nosotros hacemos este esfuerzo en el ámbito de la investigación con la intención de comunicar y abrir lo que hacemos al mundo, a la sociedad.

"CONSTITUTIREMOS la Fundación Oceanogràfic, DESTINADA a investigación, conservación y educación"

-¿Y esto nace con un fondo de cuánto dinero?

-Nace con el fondo que significa que Avanqua aporta el inicio. Nosotros vamos a pagar todos los costes que signifiquen los programas de investigación. Nacen de fondos de Avanqua en la medida que recibamos fondos de otras empresas y entidades, los incorporaremos al proyecto. No te puedo decir una cifra pero hay un porcentaje de los ingresos que genere el Oceanogràfic destinados a la investigación. Los programas de investigación de Vancouver son nuestros programas de investigación.

- Estuvo aquí hace unos años, ¿cómo has encontrado el parque teniendo en cuenta que hay una demanda de la Generalitat por mal mantenimiento contra el antiguo gestor?

- Al venir hicimos una auditoría sobre las instalaciones por otra requisitos del propio pliego. Hemos encontrado determinados elementos que están por revisar pero es verdad que el Oceanogràfic está funcionando. Nosotros llegamos el 1 de agosto y la gente no lo ha notado porque no nos ha dado tiempo, pero nadie ha notado que Avanqua ha iniciado su gestión. Por lo tanto yo creo que el Oceanogràfic es no solo un parque presentable sino un gran parque de cara al público.

Otra cosa es que nuestro objetivo sea mejorarlo mucho y que queramos invertir no poco en ello, en hacer que la gente que venga y lo conociera desde antes tenga la sensación de que es nuevo. Pretendemos relanzar el Oceanogràfic no diciendo que es nuevo pero sí con la idea de que hay algo nuevo en él y que la gente puede volver a repetir porque hay cosas nuevas. Me habría gustado encontrar un Ocenogràfic más vivo. Estaba dormido y un poco maduro y queremos que sea joven otra vez.

-Parques Reunidos pidió información a Rain Forest y Avanqua sobre las ofertas presentadas...

-No puedo hablar mucho por ellos, solo como exdirectivo. Lo que sí sé es que no se presentó a este concurso estando aquí. Seguramente era el que más información y control tenía sobre el centro. No sé por qué dudaron de la rentabilidad para ellos de este proyecto o simplemente su fondo no les permitía asumir riesgos a futuro, porque este proyecto tiene sus riesgos. La realidad es que en el antiguo contrato todas las inversiones las realizaba Cacsa, la Generalitat, y el operador percibía unos ingresos y beneficios sin riesgo. Esto fue el tipo de contrato que decidieron en su día. 

Y yo entendía que fuera así porque en su momento formé parte del equipo y no creo que estuviera mal hecho, porque era difícil encontrar un operador en su momento, cuando el parque nacía. Para hacerlo nacer para ponerlo en el mercado los grupos éramos muy duros porque no sabíamos que iba a pasar aquí. Había más incertidumbre. Ahora, después de 13 años de Oceanogràfic, sabemos que el centro es el número 1 en Europa, algunos lo consideran uno de los mejores del mundo. Yo creo que lo vamos a poner en breve entre ellos.

No tenemos duda de que esto es un fantástico producto, para una oportunidad empresarial también. Si Parques Reunidos decidió no presentarse es porque su empresa no quiso asumir los riesgos que Aguas de Valencia sí que estaba financieramente dispuesta a asumir y que está asumiendo en su ciudad, además de Vancouver y nosotros. Por lo de la petición de información no tengo ni idea. 

-¿Se va a enfocar a un nuevo tipo de público?

- Este proyecto lo basaría en dos elementos básicos. Uno, la inversión para hacer que el producto sea buenísimo y esté perfecto. No solo buscamos generar novedades. Nosotros estamos por la labor de invertir en generar novedades, en tener el producto impoluto. Este como primer factor y como segundo comunicarlo de manera potente. Vamos a invertir y gastar dinero en comunicación en euros de 2007, cuando se invertía de verdad en comunicación, porque necesitamos recuperar los visitantes nacionales, de destino, que hemos perdido y que el Oceanogràfic tenía. Esto sin necesidad de depender de si el turismo va bien o va mal. Este año debemos de llevar entre los 50.000 visitantes más entre agosto y septiembre que el año anterior.

Está claro que no se debe a lo que podamos haber hecho nosotros sino a que la economía nacional y regional está más optimista y que el turismo, teniendo en cuenta que el Norte de África está como está, haya ido a más. Pero estos son factores no controlados por nosotros y lo que pretendemos con estas inversiones y esta inversión en comunicación es no depender tanto de si el turismo va bien y recuperar el control sobre los visitantes nacionales que hacen y han hecho que el Oceanogràfic es y sea un referente. 

-¿Y los valencianos? 

-Las visitas del Oceanogràfic sobre los valencianos no tengo ninguna duda de que es necesario contar con ellos. Este proyecto y Aguas de Valencia está pensando en Valencia y en los valencianos. En nuestro proyecto de marketing no queremos que Oceanogràfic esté sin la palabra Valencia después. Para nosotros la marca es Oceanogràfic de València. Para nosotros la marca Valencia es absolutamente todo.

"Para nosotros la marca es Oceanogràfic de València"

El que queramos recuperar estas visitas de nacionales es porque tenemos noticias de que esto es lo que se ha perdido. Yo creo que en Valencia nadie duda de lo que ha sido y es el Oceanogràfic. Ha sido el motor del turismo en la ciudad. Esto lo sé porque yo viví el antes y el después de la ciudad, porque soy valenciano.

-¿Pero vienen?

-Los valencianos no han abandonando nunca el Oceanogràfic. Lo que esperamos ahora con el mismo interés es que renueven esa visita y vuelvan a confiar en nosotros. Están confiando y el porcentaje de valencianos que visita el recinto no ha variado mucho. Lo que sí que han variado son los visitantes de destino de otras ciudades más lejanas. Como Oceanogràfic de València queremos ser motores de atracción activos, no esperar a que las campañas las haga nadie, sino nosotros para atraer a estos visitantes también a Valencia. 

- ¿Y en política de precios?

-Tenemos la intención de que los precios tengan un crecimiento vegetativo, que no vayan más allá de porcentajes como IPC o similares. Pero nuestra política de precios global no es crecer. Nos vendría muy bien a todos los centros de ocio que nos bajaran el IVA al 10% en vez de al 21% porque esto supondría una bajada en las tarifas notables.

Si esto ocurre alguna vez desde luego quienes van a notarlo son los consumidores. La política de precios en ningún centro consiste en bajar los precios, pero hoy mantenerlos es lo único que podemos hacer.

Queremos darle importancia al valenciano, y de cara a la ciudad de Valencia con lo que llamamos socios que antes se llamaban pases de temporada, que compran una especie de bono para pasar todo el año. Queremos eliminar la idea de que es una promoción para transformarlo en un club de socios que sean privilegiados, que reciban más información que nadie, que tengan un interés por nuestros animales, nuestras belugas y que al final formen un club con nosotros. Queremos fomentar ese club y vamos a trabajarlo para que sea el club de la ciudad de Valencia. 

-¿Cuándo va a ser la puesta en escena del nuevo Oceanogràfic?

-Hoy vamos a una velocidad que va más allá de lo normal y tiene que ser así. A primeros de marzo apareceremos con una imagen diferente. Nos hubiera gustado llegar en enero o antes para poder tener más tiempo para realizar las inversiones. Pero lo cierto es que hemos llegado en agosto y vamos acelerados para que determinadas inversiones de nuestro plan a primeros de marzo estén activas. ¿Esto qué significa? Que esta plantilla de profesionales que trabajan en el Oceanogràfic y que prácticamente es la misma que trabajó conmigo hace muchos años tienen hoy un esfuerzo doble para poner en marcha nuevos elementos y actualizar todo lo que hay.

Durante el mes de enero, desde que acabe la Navidad, cerraremos un mes aproximadamente para realizar todas las obras necesarias y no venderle entradas a unos visitantes que posiblemente se quejen por tener un Oceanogràfic en obras.  Como vamos a hacer todas estas obras que suponen una imagen nueva del Oceanogràfic haremos una gran inauguración a primeros de marzo que hará que signifique el nacimiento de este nueva forma de ver nuestro Oceanogràfic y también de ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Queremos que este nuevo pistoletazo de salida provoque el efecto champán o el efecto novedad que tuvimos en el inicio.

El Oceanogràfic nació con dos millones de visitantes. No puedo decir que fue esperado pero sí deseado. Esos dos millones no creo que se produzcan pero sí generar ese efecto sobre el 1,1 millón que nos haga situarlo hasta el 1,3. 

-¿Cuánto va a ser la inversión inicial?

-Para los 15 años hay un presupuesto de inversiones, no en gastos en publicidad, de más de 20 millones de euros distribuidos en los 15 años. Aparte de estas inversiones, que se van a producir entre este año y el que viene, también pretendemos guardar unas cantidades para el año cinco volver a generar esas novedades, que nunca tengamos esas caídas y que podamos controlar el nivel de visitas. Este es nuestro proyecto. 

- ¿Y qué pasa con el Ágora?

-Sobre el Ágora solo decir que forma parte de nuestro contrato. Esperamos en breve empezar a funcionar y desarrollar toda la actividad que queremos en el edificio como la que ya estamos desarrollando en el Hemisfèric y el museo. Somos más potentes con el Ágora que sin él. El Ágora es un edificio que no es que llame la atención sino que es tremendo.

"El Ágora es un edificio que no es que llame la atención sino que es tremendo"

Una vez estén solucionados los problemas una de las cosas que vamos a hacer es que los visitantes del Oceanogràfic pasen a ver el Ágora y descubran realmente el espacio los días que no tengamos eventos y las actividades que van a desarrollarse en él. Forma parte de nuestro contrato y lo vamos a operar con el mismo cariño con lo que operamos el resto. Hay una cosa muy potente y es que toda la circulación de la salida del Oceanogràfic, el millón y pico de personas, pueda entrar y salir por los dos lados y quedarse dentro del entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y no salir a la calle. Que sea un único parque temático. Que los visitantes la vean un todo.

-¿Hay alguna actividad programada?

- Yo creo que el Ágora es un sitio para hacer eventos. La primera actividad será un evento y la segunda también. 


-¿Pero finalmente habrá algo permanente?

- Permanente en el Ágora se pueden hacer pocas cosas. Por un motivo, que todo el mundo piensa que es algo que se pone y ya está, pero eso nos impide cubrir esa vertiente de centro para realizar todo tipo de eventos empresariales o musicales, pero en el momento en el que hagamos algo fijo tendríamos que quitarlo.

Por eso es difícil encontrar algo de calidad para luego quitarlo. Lo de calidad no suele ser volátil. Por eso el Ágora tiene que ser para lo que se diseñó, eso sí, tendremos que venderla bien y comunicarla bien, y que internacionalmente se conozca para que muchas empresas hagan lo que ya se ha hecho, eventos muy importantes.

- ¿Cómo han visto el museo? Mucho se quejan de que se ha dejado.

-Sobre el museo, lo que oigo, el mensaje tópico y típico es que es un gran continente con un contenido más pequeño. El museo creo que tiene un potencial enorme. Creo que hay algo que hacer. No quiero entrar mucho en museología, porque yo soy economista, lo que sí que creo es que el museo y toda esa zona está por abrir a Valencia. La ciudad de Valencia vive un poco de espaldas a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. De espaldas porque todo lo que es científico y educación está bien vendido pero yo creo que lo que le falta es algo de lúdico y de ambiente para atraer de verdad a los visitantes a la zona de museo. 

-Ha estado en parques temáticos como Terra Mítica, Warner…

- En Terra Mítica estuve poco tiempo y no fue nada agradable. Básicamente porque me hubiera gustado hacer lo que hice en Warner. Llegué a Parque Warner, un parque con pérdidas tradicionales y pusimos en marcha mi plan de viabilidad, lo hicimos, le dimos la vuelta al centro y se transformó en un parque con beneficios como deben ser las empresas. Yo acepté el reto de Terra Mítica para hacer algo similar, hacer un plan el negocio nuevo y transformarlo en un parque con beneficios. No para recuperar las grandes inversiones que se realizaron pero sí para tener beneficios operativos toda su vida. De alguna forma no me dejaron hacerlo y me fui a Italia.

- Y hablando de parques temáticos, ¿qué parte de parque temático tiene esto?

- La palabra temático existe aquí. Es una temática educacional y va más allá. Cada mundo tiene su temática. 

- ¿Compiten con los parques temáticos, con el Bioparc...? Quién es su competencia?

- El ocio compite con el ocio. Yo no tengo ninguna duda de que un visitante en Madrid puede estar dudando entre elegir la Ciudad de las Artes y las Ciencias con su presupuesto y decidir si viene al Acuario o irse a subir en montañas rusas. Esa decisión la puede tomar un consumidor. La posición del Oceanogràfic es líder en el sector del ocio y queremos darle aún más dimensión de líder. 

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