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Hacienda paraliza por tercera vez el concurso 'maldito' del alumbrado de València

23/06/2020 - 

VALÈNCIA. Ya van tres veces. El Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales, dependiente del Ministerio de Hacienda, ha paralizado temporalmente la licitación del servicio de alumbrado de València tras un recurso presentado por CCOO y UGT. Los sindicatos ya habían recurrido este concurso el pasado mes de abril, pero entonces el Tribunal -tras suspender provisionalmente el procedimiento- inadmitió aquel recurso alegando que el estado de alarma había paralizado los plazos administrativos. Ahora, las organizaciones sindicales vuelven a la carga.

Se trata de una de las contratas importantes del Ayuntamiento de València, y se licita por unos 16 millones de euros para prestar el mantenimiento del alumbrado de la ciudad durante los próximos cuatro años. Consta de dos lotes, uno de ellos cubre la zona norte y el antiguo cauce del río Turia, así como los puentes y pasarelas sobre el mismo. El segundo cubre la zona sur. Así, el personal se distribuye en estas dos áreas de trabajo a razón de 30 y 28 trabajadores respectivamente, en total, 58. La subrogación de los empleados, es a la postre, el quid de las disputas de esta licitación.

Para comprender el recurso de los sindicatos, hay que remontarse a la primavera pasada, cuando se tramitaba el primer concurso de este servicio. Entonces, como informó este diario, la Asociación Nacional Empresas de Servicios Energéticos (Anese) y una compañía interesada recurrieron los pliegos por el anexo referente a las condiciones para que los adjudicatarios se subroguen en los derechos del personal que ya realiza este trabajo.

Según Anese, la subrogación obligatoria de los empleados no cumplía con la normativa de contratación porque, explicaba, sólo el convenio colectivo o el acuerdo de negociación colectiva de eficacia general puede regular dicha materia. Según el consistorio, el convenio sí permitía imponer la subrogación del personal. El entonces concejal de Contratación, Sergi Campillo, argumentaba que el sentido de la subrogación era "garantizar los derechos de los trabajadores" y que era importante facilitar a la nueva contratista "la disposición inmediata de ese personal experto [..] sin necesidad de períodos de formación". 

Finalmente, el Tribunal de Recursos Contractuales, dependiente del Ministerio de Hacienda, acabó tumbando este primer concurso al fallar en favor de Anese subrayando que el convenio no fija la obligación de subrogarse en el personal, sino que "se remite al supuesto de que lo impongan los pliegos de licitación", y los pliegos, por normativa, "no pueden establecerlo de forma unilateral y autónoma". Una resolución que UGT y CCOO llevaron al Tribunal Superior de Justicia (TSJCV), cuestión sobre la que todavía no hay sentencia.

La actual concejala de Contratación, Luisa Notario. Foto: KIKE TABERNER

Segundo concurso

El consistorio inició un nuevo procedimiento de contratación y rehizo los pliegos sin incluir esta cláusula de subrogación, pero los sindicatos también lo denunciaron ante el TSJCV, pidiendo la suspensión cautelar de este nuevo expediente. El tribunal todavía no se ha pronunciado al respecto y el Ayuntamiento continuó su camino burocrático hasta que, por segunda vez, sacó el servicio a licitación a principios de este mes de marzo.

Y estos pliegos fueron los recurridos por las organizaciones sindicales en abril al considerar que el Ayuntamiento "no tiene potestad" para anular el primer procedimiento, dado que tras la suspensión definitiva decretada por el tribunal administrativo, la cuestión se encuentra en el Tribunal Superior de Justicia todavía sin resolución. En este sentido, insistían en que hay que esperar a que llegue ese fallo para poder preparar un nuevo concurso.

Sobre ello, el consistorio alegó que cuando se acepta un recurso que conlleva la anulación de una cláusula -como el de Anese-, se determinará "la anulación de los actos del expediente de contratación". También la ley ampara la finalización de un procedimiento "antes de la formalización" del nuevo contrato "siempre que esté fundada en una infracción no subsanable". Así, el Ayuntamiento inició el nuevo procedimiento de contratación dado que "las necesidades a satisfacer [...] permanecen vigentes" y porque el desistimiento del anterior procedimiento "no impide la iniciación inmediata" de otro nuevo.

Pero además, los sindicatos recurrían el hecho de que los nuevos pliegos no incluyan la subrogación. Aunque admitían que "el pliego de condiciones no es el instrumento idóneo para establecer la obligación de subrogar a los trabajadores", en la línea de lo que argumentaba el Tribunal Administrativo, insistían en que el Ayuntamiento se ha de acoger a la Ley valenciana para el Fomento de la Responsabilidad Social. En ella se dice que las administraciones públicas incluirán cláusulas para obligar a la contrata a subrogar al personal.

También, UGT y CCOO reforzaban la defensa que inicialmente hacía el consistorio, apuntando a que el convenio sectorial sí permite la subrogación obligatoria si lo especifican los pliegos. Con todo, el Ayuntamiento se remitía a lo que el Tribunal había dicho en contestación en el primer recurso, dándole la razón a Anese. Este recurso de los sindicatos había decaído al haber estado suspendidos los plazos administrativos. Ahora, cuando estos ya se han reactivado, han recurrido de nuevo la licitación y el Tribunal ha vuelto a decretar la suspensión temporal hasta que haya una resolución. Así, es la tercera suspensión de lo que ya parece ser un concurso 'maldito'.

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